Andrés Raggio Guerrero, 61 años, ha sido por décadas un alto ejecutivo chileno que se especializó en un área bastante específica en el mundo de los negocios: la tesorería corporativa, responsable de administrar de forma estratégica la liquidez, los flujos de efectivo y los riesgos financieros de las empresas. Su nombre -que no figuraba en primera línea en el ambiente de negocios chileno- saltó a la palestra pública a mediados de agosto, cuando una sociedad vinculada a él -Casino Volcán Pucón- apareció como la única postulante para obtener el permiso de operación del casino de juegos de esa ciudad, en el marco de un proceso abierto por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), sorprendiendo a los operadores consolidados de esta industria -básicamente Dreams y Marina del Sol-, que habían optado por restarse del proceso.
Pero lejos de ser un llanero solitario, la postulación que encabeza Raggio de manera reservada se vincula con un proceso en el que están participando varios actores conocidos, en distintos roles, si bien no como accionistas o socios. Uno de ellos es Pier Paolo Zaccarelli, un histórico exejecutivo del grupo de casinos Enjoy, que estuvo en esta compañía en la época en que la familia Martínez estaba en la propiedad de la empresa y a quien se le atribuye el origen de la marca de la firma. Zaccarelli participa como asesor del equipo que preparó la postulación y mantiene facultades de representación como apoderado de las dos sociedades vinculadas a este plan: Inversiones Gran Pucón SpA y Casino Volcán Pucón. Otro es Gonzalo Grob, un ejecutivo que ha desarrollado toda su carrera en la industria de casinos, incluida la gerencia general de Enjoy Pucón y fue también gerente de la zona sur de Enjoy, de Los Ángeles a Chiloé. Ahora oficia como el gerente general de la firma postulante al casino. Y otro es nada menos que el empresario Nicholas Davis, socio de la firma financiera EuroAmerica y a quien Raggio conoce hace años, pues éste trabajó en el pasado en esta compañía. Davis -y no EuroAmerica- lidera a un grupo de inversionistas que están apoyando esta operación, en vista a que tiene un objetivo más amplio para desarrollar Pucón.
La saga en finanzas
Vamos por parte. Primero, quién es Andrés Raggio: ingeniero comercial de la Escuela de Negocios de Valparaíso -hoy parte de la UAI- y con un MBA de la misma casa de estudios, comenzó en la mesa de dinero internacional del Banco Central, a fines de los años ‘80. Después de esa primera experiencia, saltó a la banca privada, trabajando en entidades como Bank Boston, Banco de Chile, Dresdner BNP Paribas. Luego pasó a compañías de otras industrias, pero siempre en puestos vinculados con las finanzas. Su LinkedIn detalla que trabajó en Telmex como CFO; en AES Gener como tesorero corporativo; y en el grupo Socofar-Cruz Verde como gerente corporativo de Tesorería.
Y de ahí vendría su cambio al mundo EuroAmerica. A esta compañía llegó como gerente de Operaciones Financieras y Tesorería, en 2014, y luego pasó a Enjoy, el grupo de casinos en el que estuvo desde agosto de 2020 y hasta febrero de 2025 como gerente de Tesorería Corporativa, período en el que estuvo donde las papas quemaban, administrando los recursos financieros durante las dos Reorganizaciones Judiciales (RJ) que vivió la firma de casinos. A la primera llegó, ya desatada la crisis, en medio de la pandemia y cuando la firma era propiedad del fondo internacional Advent, en un proceso entre cuyos acreedores estaba precisamente EuroAmerica, lo que devino en que esta compañía, de acreedor tuvo que pasar a socio. Raggio se quedó en Enjoy hasta después del segundo proceso de RJ, cuando la firma de casinos ya estaba en manos de los acreedores. Y de Enjoy, pasó a asumir la gerencia de finanzas de Clínica Las Condes (CLC), en 2025, cuando EuroAmerica junto con Indisa, habían comprado esta compañía de salud al grupo Auguri, vinculado a Cecilia Karlezi, y buscaban revitalizar a la alicaída clínica.
Según personas cercanas a Raggio, fue la muerte de su esposa, con quien estuvo casado 29 años, un factor en este giro personal que le dio a su vida: ya no ordenar las cuentas de otro -algo que había hecho toda su vida- sino que liderar, por primera vez, un proyecto propio. Así, después de casi 40 años ordenando compañías que han estado en problemas, sintió que sus competencias técnicas, financieras y de liderazgo estaban maduras para liderar un proyecto propio. Y que el conocimiento específico que adquirió en los dos procesos de reorganización de Enjoy le daban la base para hacerse cargo de una iniciativa.
Otro dato: su relación con los casinos es también anterior a cualquier negocio, pues su señora y su suegra frecuentaban el casino de Viña y también el de Pucón.
El rol de Davis y 180° Grados
Como es obvio de esta trayectoria, Raggio conoce hace años a Nicholas Davis, al haber trabajado en EuroAmerica, y luego en las otras firmas que han estado vinculadas a esta casa financiera: la propia Enjoy y CLC. Ahora, el rol de Davis de cara al proyecto en Pucón es liderar a un grupo de inversionistas que, sin ser socios o accionistas, están apoyando financieramente las operaciones de compra de activos que ya se han llevado a cabo relacionadas con esta operación. Se trata de activos inmobiliarios, que en un futuro evalúan que adquiera y sean incorporados a su portafolio en el holding 180° Grados, a través del cual Davis fomenta proyectos e inversiones de impacto, como la Fundación Punta de Lobos, hotel Alaia en Pichilemu, Youtopia y, precisamente, campos en Pucón en los que desarrolla ganadería regenerativa. Esta vertical de negocios de impacto de Davis -que no tiene nada que ver con EuroAmerica- está a cargo de Andrés Margozzini.
El apoyo financiero también alcanzó a la oferta económica tras la licitación del casino de Pucón que hizo Raggio, pero -remarcan entendidos- Davis no está interesado en meterse en el manejo del negocio del casino, pues no le entusiasma nada, tras la mala experiencia que le llegó de manera involuntaria a EuroAmerica con Enjoy. Pero sí entiende que la existencia del casino es buena para Pucón, pues le da un atractivo a la ciudad y viabiliza que pueda revitalizarse su actividad turística. “Hay un proyecto de recuperar empleo y desarrollo. Para él Pucón no es desconocido. Hace 10 años viene invirtiendo en proyectos de sustentabilidad. No le interesa el casino, cuyo know how estará en Raggio, Grob y Zaccarelli”, puntualizan entendidos.
La escalada de compras
En este proyecto global ya llevan una inversión ascendente a unos US$ 25 millones, y creciendo. Una operación fue la compra al Banco Internacional, en julio pasado, de dos inmuebles colindantes en Pucón, por el equivalente a un total de $ 8.769 millones, hecha por Raggio, en representación de la sociedad Inversiones Gran Pucón SpA, que es, a su vez, la que junto a Raggio constituyó Casino Volcán Pucón (la que se presentó a la licitación del casino). Y en agosto adquirió las acciones de Inmobiliaria La Península, dueña del Gran Hotel Pucón. Así, el terreno donde funciona hoy el casino es propiedad de Inversiones Gran Pucón SpA.
Según personas que conocen del proyecto, el plan considera dos ejes, que están tratados como proyectos “independientes”, si bien comparten un mismo inversionista (Inversiones Gran Pucón). Uno es el hotel, para cuya puesta en valor ya está contratada la oficina de Enrique Concha & Co, del reconocido diseñador chileno, premiado por el interiorismo del hotel Singular en la Patagonia, y autor de un amplio portafolio de proyectos en residencias particulares, hoteles y oficinas corporativas. Y otro proyecto es el casino, lo que incluye dar continuidad a la operación y a sus puestos de trabajo, y desarrollar los compromisos de inversión de la propuesta presentada a la SCJ, como un salón de eventos para actividades y espectáculos durante todo el año.
“Son dos proyectos y negocios totalmente independientes que hoy comparten un mismo inversionista, Inversiones Gran Pucón SpA. Esta es una sociedad creada para desarrollar proyectos inmobiliarios que agreguen valor a la ciudad, que generen empleo y que revitalicen el turismo. La compra del Gran Hotel Pucón es uno de ellos: su desarrollo no depende del resultado de la licitación del casino”, dicen entendidos.
Por ello, la inversión va a crecer, pues se sumará la remodelación y habilitación de ambos proyectos.
Actores partícipes de la industria indican que un factor decisivo tras la plaza de Pucón es que la oferta económica mínima incorporada en las bases de licitación en este caso, de 43 mil UF anual, implicó una sustantiva reducción respecto de la anterior oferta económica que pesaba sobre Enjoy, de 121 mil UF anual, que venía del proceso de 2018 y que fue una de las tres plazas a las que renunció Enjoy. La oferta económica exacta presentada por Raggio a la autoridad se mantiene en reserva mientras el proceso está en evaluación (no era obvio ir por el mínimo sin saber si habría más postulantes). Pero, dicen entendidos, claramente debe estar en un valor inferior al anterior guarismo de 121 mil UF, por lo que, con un proyecto bien ejecutado, es un negocio viable, con números diseñados para cumplir con lo ofrecido y, al mismo tiempo, generar utilidades, pues no tendría sentido comprometer una obligación que no se pueda sostener en el tiempo.
Otras fuentes agregan que claramente se trata de una plaza turística de primer nivel, y en la que el casino es un eslabón relevante de ese ecosistema, si bien el proyecto que Raggio lidera no es una apuesta aislada por la sala de juegos, sino que enfocada en el potencial del destino turístico en su conjunto. “Pucón es una plaza consolidada, donde el casino es un eslabón relevante de la cadena de valor turística, y porque el proyecto suma un salón de eventos, pensado para generar actividad todo el año y no sólo en temporada alta”, dicen entendidos.
La SCJ tiene 120 días para evaluar la propuesta de casino presentada y luego decidir. Es la única en carrera. El actual Casino de Pucón puede funcionar hasta el 4 de septiembre de 2028.