Fue una mala sorpresa. Después de que la economía creciera 2,4% en junio, las expectativas apuntaban a que la actividad mantuviera cifras positivas. La Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) de agosto del Banco Central anticipaba un crecimiento de 1,1% para el Imacec de julio. Y ocurrió lo contrario. El indicador cayó 1,5% respecto del mismo mes de 2025.
Las cifras volvieron a instalar las dudas sobre la velocidad de la recuperación económica. Pero entre algunos de los grandes empresarios del país el traspié todavía no parece haber terminado con las expectativas depositadas en la agenda económica del gobierno de José Antonio Kast.
En la celebración de los 90 años del Colegio Saint George, Jorge Matetic, Carlos Alberto Délano e Ignacio Cueto fueron consultados por DF MAS y coincidieron en que los efectos de las medidas impulsadas por la administración tardarán en reflejarse en las cifras, pero mantuvieron, por ahora, un voto de confianza en el rumbo que está tomando el Ejecutivo.
“Yo estoy muy optimista de la economía chilena a futuro. Ahora, las grandes reformas no se notan al otro día, sino que se toman su tiempo”, afirmó Délano.
El empresario incluso puso un horizonte para comenzar a observar los primeros resultados. “Yo creo que a partir de este otro año, quizás a partir de enero, se va a empezar a notar la mano de estas reformas que se están haciendo”, señaló.
A su juicio, parte de la dificultad que enfrenta actualmente la administración está relacionada con las condiciones que recibió de su antecesora. “Este año yo creo que se encontraron con lo que se había hecho en el Gobierno anterior. O sea, es imposible que cambien en un mes (lo que pasó en) varios años”, sostuvo.
Jorge Matetic -dueño de conocidas firmas en las áreas manufacturera, agroindustrial y vitivinícola- también reconoció que la economía está demorando en reaccionar, pero mantiene una visión optimista respecto del escenario que comienza a configurarse.
El empresario atribuyó parte de la debilidad actual a una acumulación de regulaciones que, a su juicio, fueron restando competitividad y dificultando la actividad de las empresas durante los últimos años. “Son muchas cosas”, afirmó. Entre ellas mencionó “muchas reglas laborales que cuesta cumplirlas” y otros factores que, según señala, “le fueron metiendo el palo a la carreta durante tantos años”.
Matetic apuntó especialmente a la incertidumbre que, a su juicio, generó el proceso constitucional y sostuvo que recuperar la confianza empresarial requerirá dar certezas de que episodios de ese tipo no se repetirán.
“Creo que va a costar un poco echar a andar la carreta de nuevo, porque hay muchas cosas respecto de las cuales yo creo que hay que generar confianza de que no van a volver a pasar. Sin embargo, tengo fe y confianza en que todo se está alineando mejor ahora”, afirmó. y agregó: “El mundo está súper incierto hoy, pero hay más confianza. Tenemos un Gobierno que está tratando de hacerlo muy bien. Tenemos un sistema financiero sólido, que apoya y que ha apoyado siempre”.
Su diagnóstico también incorpora un problema de competitividad. “Chile ha sido menos competitivo”, aseguró, y apuntó además a las condiciones que enfrentan las empresas locales frente a las importaciones. “Hoy día estamos siendo invadidos por importaciones de otros países que no cumplen las normas que tenemos que cumplir en Chile. Y todo eso desalienta a las empresas, y uno busca otros mercados, otros lugares para producir”, dijo.
El empresario fue especialmente crítico respecto de la reducción de la jornada laboral. “Ningún país progresa trabajando menos”, sostiene. Aunque califica las 40 horas como una medida “socialmente muy positiva”, agrega que “probablemente no era el momento para tomarla en la economía chilena”.
Más escueto, pero en la misma línea, se mostró Ignacio Cueto. Frente al desempeño económico y las expectativas sobre las medidas que está impulsando el Ejecutivo, sostuvo que todavía existe entusiasmo respecto de lo que pueda ocurrir.
“Estamos trabajando para que las cosas salgan mejor. Hay que ver (los resultados), pero al menos todavía estamos con entusiasmo”, afirmó en el evento.
Consultado directamente sobre si mantiene un voto de confianza en el Gobierno, Cueto respondió: “Siempre”.
Por ahora, el voto de confianza empresarial sigue ahí. La prueba será si las expectativas comienzan a encontrar respaldo en las cifras.