Este martes, en el lounge D del Claro Arena más de 100 personas participaron en la ceremonia para despedir a Juan Pablo del Río, quien en junio dejó la presidencia de Sodimac después de casi 30 años. Había familiares, amigos, directores y ejecutivos, pero también trabajadores y dirigentes sindicales de la compañía.
Del Río ingresó al directorio de Sodimac en 1986 y asumió la presidencia cerca de una década después, sucediendo a su padre, José Luis del Río Rondanelli. Este último había comprado Sodimac en 1982. Así, desde que la familia Del Río tomó la empresa hace 44 años, padre e hijo fueron sus únicos dos presidentes hasta este año.
Salió el 8 de junio, cuando no se postuló en la nueva renovación del directorio de Sodimac. Pero no se retiró completamente del grupo: desde marzo Del Río es parte del directorio de Grupo Falabella y también de su comité de directores. Por eso, lo de esta semana se organizó con la intención de hacerle un homenaje por, según decía la invitación, “su generosidad, visión y liderazgo humano y cercano” mientras era presidente de Sodimac.
En la despedida le regalaron una reproducción de la antigua carreta de Sodimac y los ex gerentes generales corporativos Guillermo Agüero y Sandro Solari y el ex gerente general de Sodimac Chile Eduardo Mizón, contaron anécdotas de su tiempo trabajando con él. También le dedicó palabras el presidente del sindicato más antiguo de Sodimac.
Al final vinieron tres videos. Uno con la historia de Sodimac, otro con mensajes de amigos y antiguos compañeros de trabajo de Del Río, y el último con su esposa y sus hijos contando recuerdos, que hicieron reír y emocionarse hasta el llanto a los asistentes.