Optimista sobre el futuro económico del país está la presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Rosario Navarro, quien cree que se han generado las condiciones habilitantes -a pesar de alguna cifra mala de las últimas semanas- para que el sector empresarial ponga el pie en el acelerador y aproveche oportunidades que no se veían hace años y que ponen a Chile en el camino de un círculo virtuoso de inversión, empleo y crecimiento.
Entrando a su último año a la cabeza del gremio industrial, la mirada de la dirigenta está puesta en lo que viene, y no se amilana ante la nueva caída -de 0,2% que registró el Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre, ni ante la desaceleración de la formación bruta de capital fijo -un indicador de inversión-, que no se expandió en el período, ni ante la moderación del consumo de los hogares.
- Tras conocer las últimas cifras, incluida la baja del PIB, ¿qué lectura hace del momento que está atravesando la economía? ¿Cuánto cambia esto las expectativas del empresariado para este año?
- La noticia no es una novedad, porque venimos con un crecimiento bastante escuálido hace más de una década. Son casi 12 años en que Chile viene creciendo por debajo del mundo. O sea, las expectativas que se tenían en los años 2000 de que Chile iba a ser el jaguar de América Latina, en estos últimos 12 años no se cumplieron y las cifras de este primer semestre claramente no son las que se esperaban.
Así y todo, creo que las cifras de crecimiento son un indicador, pero no un factor decisivo para no hacernos cargo de lo que viene. Si bien es una alerta y, siempre hay que analizarla en profundidad, lo que tenemos hoy sobre la mesa permitiría armar un ambiente propicio para invertir hacia el futuro; o sea, tenemos los cimientos y ahora es momento de empezar a construir el edificio.
Las cifras todavía muestran una economía débil, pero también empiezan a aparecer señales que permiten mirar hacia adelante con más confianza. Estamos entrando en un momento en que el desafío ya no es solamente resistir, sino prepararnos para crecer.
“Lo que tenemos hoy sobre la mesa permitiría armar un ambiente propicio para invertir hacia el futuro; tenemos los cimientos y ahora es momento de empezar a construir el edificio”.
- ¿Luego de estos primeros meses de gobierno diría que ese shock de inversión que se esperaba comenzó a producirse?
- Si miramos el trayecto de estos últimos seis meses, hay condiciones habilitantes que nosotros hace más de tres años veníamos diciendo que eran necesarias para retomar la senda del crecimiento.
Por un lado, darle más certeza jurídica a los inversionistas, una condición habilitante, y con la megarreforma parte de eso se está cubriendo.
El otro factor que es importante analizar es la competitividad tributaria. El hecho de que la megarreforma esté abordando una reducción gradual del impuesto de primera categoría, que es el principal impulso o palanca para un inversionista, también cubre otra parte.
Entonces, hay un vaso medio lleno que es momento de tomarlo y hacernos cargo e impulsarlo para los desafíos que vienen, porque sabemos que más inversión y más crecimiento, finalmente se traducen en más empleo y mejores remuneraciones.
- ¿Qué falta para que estas mejores expectativas o las señales que ha dado el gobierno se traduzcan en decisiones de inversión?
- Hoy el desafío que tenemos desde el sector empresarial y desde las empresas -sabiendo que somos el motor de la economía- es que se recupere el empleo potencial que podría existir. El andamiaje está puesto y, ahora, es momento de empezar a construir el edificio, piso a piso; y eso, con las condiciones que hoy están sobre la mesa, es importante aprovecharlas.
Es una ventana única de oportunidad que estamos teniendo. Tenemos proyectos, capacidades y oportunidades. Lo que necesitamos ahora es transformar esa cartera de inversión en obras. Si comenzamos a mover esos proyectos, podemos generar un círculo virtuoso de inversión, crecimiento y empleo.
“El próximo cambio prioritario es partir con flexibilidad laboral, que es la brecha más grande que estamos teniendo hoy en comparación con otros países del mundo”.
- ¿Cuándo debiéramos empezar a ver los efectos de la reforma recién aprobada? ¿O existe el riesgo de que las expectativas hayan ido más rápido que la economía?
- Si analiza las expectativas, tanto las del sector empresarial como las ciudadanas, son multifactoriales, o sea, aquí hay muchos elementos y claramente hablar del estado anímico de la ciudadanía es una cosa y otra distinta es hablar de cuáles son las condiciones que hoy el empresariado tiene sobre la mesa para poder invertir.
Yo separo las dos cosas.
Dado el contexto, el aumento de la informalidad, el desempleo y la inseguridad, son condiciones que a la ciudadanía le preocupan.
También están los factores geopolíticos, lo que está pasando en el mundo.
Pero si mira las condiciones habilitantes, son un termómetro que es bastante preciso para decir que ya es hora de echar a andar la máquina y de poner el pie en el acelerador.
- ¿Es el momento de que el empresariado pase de pedir condiciones para invertir a tomar efectivamente más riesgos?
- Claramente, la condición de aprobar esta reforma agrega al contexto económico elementos para que los empresarios y las empresas empiecen a invertir.
Los indicadores de los últimos 12 meses de proyectos de inversión aprobados son casi US$ 50 mil millones. Obviamente, esto no se va a reflejar de inmediato, porque esa aprobación de proyectos no significa que hayan entrado en operación. Pero, dado que se han aprobado, se van a materializar en más creación de empresas y, finalmente, en generar empleo para los chilenos.
“Las condiciones ya están dadas”
- ¿Preocupa que estas cifras económicas recientes vuelvan a instalar una actitud de cautela frente a la decisión de negocios?
- Tengo la convicción de que el empresariado es optimista por naturaleza, siempre busca oportunidades donde otros ven dificultad y, por ende, no se puede conformar o quedar en este status quo y esperar que venga alguien con una varita mágica y le diga: “Oiga, ahora es el momento preciso y correcto”.
No sé si existe mejor momento que el que estamos viviendo hoy para invertir. Cuando recorres el mundo y ves el interés que tienen los inversionistas extranjeros en nuestro país, que siempre indican que las condiciones, no solo de minerales críticos, sino también climáticas -de radiación solar energética-, son favorables para venir a Chile.
Entonces, cómo hacer que ese mismo optimismo que tiene el inversionista extranjero hoy, dadas las condiciones favorables por la aprobación de la reforma, se instale en realidad y, finalmente, termine generando las inversiones y las empresas que tanto necesitamos para que Chile vuelva a crecer.
- ¿Cuál es el mensaje a ese empresario que todavía está dudando si invertir o contratar?
- Hay que empezar a poner el acelerador en marcha, porque las condiciones ya están dadas. Chile tiene ventajas en comparación con el mundo, pero esas oportunidades se pueden escapar si es que no las tomamos hoy. Ese es el principal llamado.
Chile tiene una oportunidad inédita en muchos ámbitos y esta requiere del empuje empresarial, de la creatividad empresarial para llevarla a cabo. Somos el motor de la economía, así que tenemos que creernos ese cuento.
La aprobación de la megarreforma es un gran elemento, no es el único factor, es el puntapié inicial. Vienen por delante hartas discusiones, también de reformas, entre ellas la laboral, que es una condición habilitante para que sea posible la inversión.
Por otra parte, todas las reformas al sistema de permisos ambientales y sectoriales también son otro elemento favorable y que debiera tomar en cuenta alguien que quiera venir a invertir en nuestro país.
“El próximo cambio prioritario es la flexibilidad laboral”
- El empresariado ha pedido mayor flexibilidad laboral, contratos por hora y cambio del sistema de indemnizaciones. ¿Cuál de esas reformas considera prioritaria?
- Hoy tenemos segmentos muy rezagados de la población para incorporarse en el empleo formal. Hay que ser bien claros. Lo que nosotros buscamos como gremio no es simplemente generación de empleo, es generación de empleo formal, aquel que cuide de alguna forma la previsión, pero también las jubilaciones de los trabajadores.
En esos segmentos rezagados, cuando vas a hacer una encuesta y les preguntas a las mujeres o a los jóvenes ¿por qué no están ingresando al mercado laboral?, el principal factor que se repite es la falta de flexibilidad del sistema.
Un joven que va a estudiar y, al mismo tiempo, a trabajar, dice: “Pucha, en el verano tal vez tengo bolsas de horas mucho más amplias y podría trabajar 60 horas semanales, pero no se me permite”. Y durante el invierno, cuando está estudiando, en la época donde está con alta carga académica, quizás va a poder trabajar 10 horas semanales.
No estamos entendiendo que el mercado laboral es diverso, que tenemos distintas condiciones y que eso no significa desregular. Todo lo contrario, es, teniendo un Código del Trabajo de 40 horas, cómo encontramos maneras de trabajar más flexibles y más adaptables de acuerdo a las realidades de distintos segmentos.
Para mí, el próximo cambio prioritario es partir con flexibilidad laboral, que es la brecha más grande que estamos teniendo hoy en comparación con otros países del mundo.
“El debate de la seguridad pública tiene que estar sobre la mesa”
- ¿Cómo analiza el debate político considerando que advirtió que la alternancia en el poder no debía servir para imponer ni para obstruir?
- A nosotros nos toca bastante ir a las comisiones en el Congreso y cuando participas ves una voluntad genuina de parlamentarios, de distintos colores políticos, de entender los fenómenos, de hacer preguntas que vayan orientadas al beneficio de nuestro país. El debate por los medios siempre se torna más polarizante, pero cuando ponemos como propósito que Chile crezca, que haya mayor empleo, mejores oportunidades para los ciudadanos, siempre creo que hay una voluntad genuina del sector político de encontrar esos espacios de acuerdo por el bien de los chilenos y de los trabajadores.
- ¿Ayuda al ambiente económico esta reforma constitucional en materia de seguridad, que ha generado tanto debate?
- Si analiza las encuestas y nosotros, por lo general, estamos mirando muy de cerca lo que opina la calle, porque también es un factor bien preponderante para tomar decisiones empresariales, las preocupaciones de los chilenos hoy siguen siendo empleo y seguridad.
Por ende, es importante entender que un rol del Estado es resguardar la seguridad pública y la seguridad de los ciudadanos. Pero nos parece que es prudente, si bien nosotros como sector empresarial no somos colegisladores ni tampoco nos toca estar en la arena de la discusión parlamentaria, que hay ciertos principios que resguardar, el debate de la seguridad pública es algo que tiene que estar sobre la mesa. Así que esperamos que ese debate se dé en el Congreso por el bien no solo de los ciudadanos, sino también de la patria.