Se acercan las Fiestas Patrias y, junto con ellas, uno de los beneficios más esperados por los trabajadores: el aguinaldo.
Este año son más quienes anticipan que recibirán este aporte, aunque las expectativas muestran diferencias importantes dependiendo de si se trabaja en el sector público o privado.
Así lo revela la Encuesta Aguinaldo 2026 de Edenred, que recogió 8.085 respuestas a nivel nacional. De acuerdo con el sondeo, el 60,6% de los trabajadores ocupados cree que recibirá aguinaldo este año, frente al 56,7% registrado en 2025, lo que representa un incremento de 3,9 puntos porcentuales.
Pero las mayores diferencias aparecen al mirar los montos.
Quienes trabajan en el sector privado esperan recibir, en promedio, $ 121.104, mientras que entre los funcionarios públicos la cifra alcanza los $ 78.722. Se trata de una diferencia de $ 42.382 y una brecha que se amplió respecto del año pasado: si en 2025 el monto esperado en el privado equivalía a cerca de 1,4 veces el del sector público, este año llega a 1,5 veces.
En el sector privado, el monto esperado aumentó un 10,7% respecto de 2025, muy por sobre el IPC de 4,3% a doce meses registrado en junio. En el sector público, en cambio, subió un 2,1%. “La lectura es distinta en este caso, ya que se trata de un beneficio fijado por ley, cuyos montos se reajustaron un 3,4% para 2026 y quedaron por debajo de la inflación”, explicaron desde la firma.
A nivel general, en tanto, el monto promedio esperado llega a $ 99.913, un 7,1% más que los $ 93.289 registrados el año pasado.
La brecha en satisfacción
Las diferencias no se limitan a los montos. El estudio muestra que un 40,4% de los trabajadores públicos se declara insatisfecho con el aguinaldo, más del doble del 18,2% registrado entre quienes trabajan en el sector privado.
También aparece una brecha de información entre los funcionarios: un 27,3% no sabe si recibirá el beneficio y un 36,5% cree que obtendrá menos de $ 50 mil. Esto último contrasta con los montos establecidos para 2026 para quienes cumplen los requisitos legales, que corresponden a $91.682 o $63.645, dependiendo del tramo de renta.
“Este año vemos una brecha que antes no aparecía con tanta claridad. Mientras el monto esperado por los trabajadores del sector privado aumenta por sobre la inflación, en el sector público el reajuste legal quedó bajo el IPC”, señaló el gerente general de Edenred Chile, Gonzalo Silva.
A juicio del ejecutivo, las diferencias responden a las características de ambos sectores. “En el ámbito privado existe mayor flexibilidad para definirlo, mientras que en el público está sujeto a lo establecido por ley. Esta diferencia puede ayudar a explicar la mayor insatisfacción entre los funcionarios públicos”, agregó.
La encuesta también indagó en la forma en que se entrega el beneficio. El efectivo o transferencia bancaria concentra ampliamente las preferencias actuales: un 88,5% dijo recibirlo de esa manera.
Solo un 6,1% obtiene su aguinaldo mediante una tarjeta de alimentación, aunque un 26,9% preferiría esa modalidad.
“El aguinaldo es valorado como un apoyo económico en una fecha de mayores gastos, pero también como una señal concreta de reconocimiento de la organización hacia sus equipos”, plantea Keren Castellano, especialista en recursos humanos y fundadora de To Contact.
Más allá de septiembre, un 63,9% de los consultados afirma que también recibe aguinaldo de Navidad, mientras que un 23% señala no acceder a ningún otro beneficio durante el año. Esta última proporción muestra una mejora frente a 2025, cuando alcanzaba el 26,2%.