Lejos de culminar está la polémica generada por la decisión de Hacienda de congelar la construcción - vía concesión- de dos corredores para el transporte público en la región del Biobío ante la estrechez fiscal. Tras el revuelo generado en la zona, el ejecutivo retomó la iniciativa, pero buscando un modelo distinto de construcción, lo que ha generado incertidumbre en el mundo de las concesiones y en Grupo Azvi, empresa que se había adjudicado los contratos.
En conversación con DF al Cierre, Gloria Hutt, presidenta de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), aseguró que el tema genera inquietud entre los inversionistas internacionales.
“Cuando yo recojo las opiniones de las partes interesadas en el sistema de concesiones de Chile, hay mucha preocupación porque esta no es una señal aislada. Está el caso particular de uno de nuestros asociados con esta situación, pero también ya se bajó la licitación del proyecto del puerto de gran escala en San Antonio, que a mi juicio era muy importante mantenerla para empezar con la ingeniería”, sostuvo.
Por otro lado, Hutt dio a conocer que, tras una reunión con el ministro de Obras Públicas, se abrió una instancia de diálogo entre el Ministerio y Azvi.
“Esas conversaciones están ocurriendo en estos días”, dijo la presidenta del gremio, precisando con ello que todavía no existe una definición sobre el camino que seguirá el proyecto.
“Que pudiera haber algún punto que junte los objetivos del gobierno, de ajustar el gasto, postergar alguna obra. Afortunadamente, el sistema de concesiones en Chile tiene una institucionalidad que lo resguarda y le da muchas herramientas. Dentro de las mismas bases se pueden hacer modificaciones (...) esa conversación permite juntar el interés de la región, que es tener las obras y la inversión y todo lo que se necesita con el ajuste fiscal”, comentó.