El mercado laboral local sigue en terreno difícil.
Hoy el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desocupación durante el trimestre mayo - julio de 2026 se ubicó en 9,5%. Un registro que alcanzó un nuevo máximo en cinco años.
"La cifra registró un ascenso de 0,8 pp. en 12 meses, producto del alza de la fuerza de trabajo (0,7%) y de la reducción presentada por las personas ocupadas (-0,2%). Por su parte, las personas desocupadas aumentaron 10,4%, incididas por quienes se encontraban cesantes (9,4%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (20,9%)", dijo el INE en un comunicado.
Que la tasa de desempleo haya escalado a 9,5% ya es una mala noticia para un mercado laboral que hace tiempo viene mostrando dificultades. Pero no es la única. Entre quienes están buscando trabajo, la espera se está haciendo cada vez más larga.
Según la nueva dimensión de análisis desarrollada por el INE, en el trimestre mayo-julio de 2026 la duración promedio de la desocupación llegó a 8,1 meses, el mayor registro para ese trimestre móvil de toda la serie, iniciada en 2010, si se excluye el período de pandemia.
En el caso de los hombres, el tiempo promedio de búsqueda fue de 8 meses, mientras que entre las mujeres alcanzó 8,1 meses.
Una señal aún más clara está entre quienes llevan más tiempo buscando trabajo. En mayo-julio, 184.033 personas acumulaban 12 meses o más tratando de encontrar una ocupación, el umbral que utiliza el INE para definir el desempleo de larga duración. El grupo ya representa el 18,8% del total de desocupados, una proporción que prácticamente duplica la observada en 2014, cuando rondaba el 10%.
Es decir, casi dos de cada 10 personas desocupadas está en desempleo de larga duración.
Y nuevamente las mujeres aparecen en una posición más desfavorable. Mientras entre los hombres el 17,3% de los desocupados llevaba un año o más buscando trabajo, entre las mujeres la proporción alcanzó un 20,4%. Todo esto ocurre pese a que, según explicó el subdirector técnico del INE, Leonardo González, históricamente cerca de la mitad de los desempleados en Chile ha tardado menos de tres meses en encontrar una ocupación, principalmente concentrándose en búsquedas de entre uno y dos meses.
Los otros indicadores
La tasa de participación presentó una disminución interanual de 0,1 punto porcentual, ubicándose en 61,7%, siendo su primera disminución luego de tres aumentos consecutivos. De igual forma, la tasa de ocupación disminuyó interanualmente 0,5 pp. el trimestre actual, luego de una nula variación del período pasado, y se ubicó en 55,9%.
Según sexo, esta disminución se explica solo por hombres (-1,3 pp), puesto que en las mujeres no hubo variación.
Al comparar la tasa de participación con igual trimestre de años anteriores, los datos muestran que esta es significativamente más alta respecto al período 2020 a 2022, pero aún sigue siendo más baja respecto a 2019 en 1,0 pp.
Los hombres presentan una brecha para recuperar la tasa de participación prepandemia de 2,6 pp., mientras que en las mujeres la sobrepasaron en 0,7 pp.
Una situación similar se observa para la tasa de ocupación, la cual en relación con 2019 sigue siendo estadísticamente menor en 2,0 pp., equivalente a 349 mil personas ocupadas menos aproximadamente.
Para los hombres esta diferencia es de -3,6 pp. y para las mujeres de -0,7 pp., correspondiente a 296 mil y 53 mil personas ocupadas menos, respectivamente.
Con relación a la creación de empleo, en el trimestre las personas ocupadas registraron una variación trimestral negativa de 0,5%, correspondiente a 46.193 personas ocupadas menos.
Según sexo, tanto hombres como mujeres registraron bajas en la ocupación respecto al trimestre móvil anterior de 0,7% y 0,2%, respectivamente, equivalentes a 36.294 hombres y 9.899 mujeres, respectivamente.
Respecto a la informalidad, la tasa de ocupación informal se situó en 26,5%, con un aumento de 0,5 pp. en un año y con una disminución de 0,5 pp. respecto al trimestre móvil anterior.
“Las personas ocupadas informales crecieron 1,6% en doce meses, incididas únicamente por las mujeres (3,9%), al tiempo que los hombres ocupados informales disminuyeron 0,4% en igual período”, explicó González.
Según sector económico, el ascenso se debió, principalmente, a transporte (8,2%), servicios administrativos y de apoyo (10,2%) y actividades de salud (14,0%).