A más de una semana de concluir la audiencia de formalización por el caso Sartor, que culminó con la prisión preventiva para cuatro de los 11 imputados -los hermanos Carlos y Pedro Pablo Larraín, Michael Clark y Sergio Yáñez-, quienes participan de la causa ya comienzan a proyectar el camino que tomará la trama.
Desde la vereda querellante comentan que tras las cautelares logradas en el tribunal y la lectura de los delitos imputados ahora el foco se centraría en quienes aparecen como la segunda línea de participantes del caso.
Asimismo, quedan pendientes antecedentes contables para establecer la trazabilidad del dinero y la persecución de una denuncia por lavado de activos en una de las inversiones realizadas por Sartor.
Segunda línea
Quienes siguen el caso apuntaron a dos grupos de participantes que aún tienen pendiente una formulación de atribuciones por parte de la Fiscalía, la que se mantendría en investigación.
El primero, correspondería a quienes intervinieron en las cadenas de aprobación crediticia de financiamientos a sociedades relacionadas. Las operaciones se gestionaban por correo electrónico, con destinatarios y copiados identificables, lo que permitiría reconstruir quiénes participaron o se abstuvieron en cada caso.
Conocedores de la investigación señalaron que se actualmente se realizan indagatorias respecto de la segunda línea ejecutiva de Sartor AGF y su matriz, que actuó debajo de la plana mayor ya formalizada. Así, no se descarta la investigación de gerencias intermedias.
El segundo grupo, en tanto, comprendería a los terceros que figuran como socios de los controladores de Sartor en el bullado proyecto inmobiliario Faena Residences en Miami.
Aquí figuran los empresarios Marcelo Pesce y Victoriano Cerda, quienes, según revelaron a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), aportaron el 20% del capital inicial del desarrollo. Mientras que, para invertir en el proyecto, tomaron préstamos de fondos de Sartor AGF.
Tras la renuncia del principal accionista del grupo Sartor, Pedro Pablo Larraín, de la administración de la matriz del desarrollo en Estados Unidos, los actuales administradores de los fondos -Toesca y Lab Capital-, comenzarán a tener trato directo con ambos empresarios.
Fuera de estos grupos, en el radar de las indagatorias también aparecería Patricio Kiblisky, quien financió la fallida OPA de Michael Clark por el control indirecto de Azul Azul y para la compra del 21% de las acciones de la sociedad deportiva realizada por parte de José Ramón Correa.
El rumbo de las diligencias
En cuanto a la investigación de la Fiscalía, los nuevos antecedentes que se continuarán recopilando podrían, en primer término, recalificar imputaciones ya realizadas en la audiencia de formalizaciones.
Una de las aristas que aún es objeto de diligencias por parte del Ministerio Público es el proyecto Faena Residences, sobre la que pesa una denuncia por lavado de activos por parte de Toesca AGF, la liquidadora de los fondos que financiaron el proyecto.
Finalmente, uno de los grandes pendientes de la causa son las diligencias contables respecto de la trazabilidad del destino final de los dineros invertidos a través de los fondos de la gestora.
Los trabajos para establecer la ruta de los recursos habrían comenzado la misma semana que inició la audiencia de formalización, tras el levantamiento de información realizado por la Brigada de Delitos Económicos de la Policía de Investigaciones.
Actualmente, este trabajo se está realizando por un equipo interno de la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente, a través de analistas especialistas de la unidad, contadores auditores e ingenieros comerciales para establecer la trazabilidad del dinero en el entramado societario del caso Sartor.
Si bien no se descarta encargar a un tercero externo y parcial el análisis de estos antecedentes -como en el caso Primus-, el costo de este tendrá que correr por parte de los querellantes.