La venta de un icónico activo inmobiliario del sector oriente de Santiago entra en su etapa final.
Durante agosto, la consultora CBRE comunicó a un puñado de inversionistas que avanzaron a la segunda fase en el proceso de compra del edificio corporativo Isidora 3000, emblemático proyecto mixto ubicado frente a Plaza Perú y sobre avenida Isidora Goyenechea, en pleno barrio El Golf, en la comuna de Las Condes.
El conglomerado alemán Bayerische Versorgungskammer (BVK), dueño del activo, colgó en mayo el cartel de “Se vende”. La operación considera específicamente la placa comercial, el edificio de oficinas y los estacionamientos del complejo, mientras que el Hotel W y las unidades residenciales se encuentran fuera del proceso.
Según pudo constatar DF, el proceso recibió 11 ofertas no vinculantes al vencer el plazo para sus envíos a mediados de julio.
De ellas, un grupo acotado de participantes -solo 4 inversionistas, según fuentes del mercado- fue seleccionado para la siguiente fase y notificado durante este mes.
En tanto, durante las últimas semanas, los interesados que siguen en carrera para hacerse del activo han profundizado su due diligence, con miras a presentar sus respectivas ofertas durante el último trimestre de este año.
Consultada por DF, la consultora CBRE declinó comentar sobre la operación.
El proceso
Fue a inicios de mayo que CBRE comenzó el roadshow por Isidora 3000 para contactar a grandes inversionistas inmobiliarios institucionales del mercado local e internacional para sumarlos como posibles adquirentes del activo.
En los meses siguientes, a las presentaciones a los equipos de inversiones de los potenciales compradores se sumaron múltiples visitas al edificio, con recorridos por sus oficinas, áreas comerciales y otros espacios relevantes para la transacción.
La venta incluyó como participantes preliminares a compañías de seguros, family offices, firmas de capitales internacionales y fondos de inversión locales. Estos últimos habrían tenido una participación importante dentro de los interesados.
Conocedores del proceso estimaron en un inicio que la transacción superaría los US$ 130 millones.
El activo
El activo objeto de la transacción, ubicado en uno de los principales distritos corporativos de Santiago, cuenta con 29 pisos sobre nivel y 10 subterráneos, además de una superficie arrendable de 21.229 metros cuadrados (m²).
De ese total, cerca de 12 mil m2 corresponden a oficinas, 7.650 m2 a retail y 985 m2 a bodegas. El activo también contempla 594 estacionamientos. Entre los nombres que asoman como inquilinos se encuentran el Banco Santander, BlackRock, Stellantis y la Embajada de Nueva Zelanda en Chile.