La española Sacyr se impuso este viernes en la licitación de la segunda concesión de la Ruta 57 Santiago-Colina-Los Andes, uno de los principales proyectos actualmente en concurso del Ministerio de Obras Públicas (MOP), y quedó como licitante preferente para adjudicarse el corredor, dejando fuera a su actual operador Vías Chile.
El resultado permitirá a la compañía sumar un nuevo activo relevante a su extensa cartera en Chile, uno de los mercados donde mantiene una mayor presencia. A junio de este año, 26 de los 72 contratos que integraban la cartera de Sacyr estaban vinculados al país, equivalentes a cerca del 36% del total por número de proyectos.
Sin embargo, la apertura económica tuvo también otro protagonista. China Harbour Engineering Company (CHEC), que había presentado una de las cuatro propuestas recibidas originalmente por el MOP, fue declarada técnicamente no aceptable y, por lo tanto, su oferta económica no fue abierta.
La directora general de Concesiones, Lorena Herrera, explicó que la exclusión se originó en uno de los formularios que debían completar los participantes para aceptar los antecedentes referenciales entregados como parte de la licitación.
“Está compuesto por tres antecedentes referenciales y, en dos de ellos, no se marcaron. Es decir, nosotros no podemos adjudicar a una oferta que no hace parte suya los antecedentes que entregamos como parte de los procesos de licitación”, sostuvo Herrera.
La autoridad precisó que se trataba de antecedentes de ingeniería vial y del anteproyecto referencial. Estos forman parte de la documentación técnica que entrega la Dirección General de Concesiones para que los participantes la estudien y, una vez adjudicado el contrato, desarrollen sobre esa base la ingeniería de detalle.
Herrera atribuyó lo ocurrido a una equivocación en la presentación de la propuesta. “Los gerentes también están en un proceso de aprendizaje de cómo presentan la oferta, que eventualmente se equivocaron, donde no ponen los nombres o no marcan bien”, señaló. “Uno entiende que hay equivocaciones y errores. Es humano, como se dice”, agregó.
La diferencia de ofertas
El ganador, Sacyr, presentó la propuesta más competitiva entre las ofertas económicas que fueron abiertas, con UF 32,706 millones (unos US$ 1.432 millones), seguida por Vías Chile, con UF 33,697 millones (unos US$ 1.476 millones), mientras el consorcio Acciona-Strabag ofertó UF 42,273 millones (unos US$ 1.851 millones).
Sin embargo, la exclusión de la firma china adquiere especial relevancia por el valor que habría contenido su propuesta económica. Fuentes de la industria señalaron a DF que, pese a que el sobre de CHEC no fue abierto oficialmente, su oferta habría rondado los UF 28 millones, equivalentes a unos US$ 1.233 millones.
La cifra no forma parte del resultado oficial del concurso, precisamente porque la firma china no superó la evaluación técnica y, por lo tanto, su propuesta económica no llegó a la instancia de apertura.
El desenlace se produce después de un accidentado paso de la firma china por el concurso. CHEC había planteado reparos durante el desarrollo de la licitación y finalmente fue uno de los cuatro grupos que presentaron propuestas.
Pese a que uno de ellos terminó fuera de carrera, Herrera destacó la competencia que logró atraer el proyecto. “Haber vuelto a tener cuatro ofertas en un proceso para nosotros ya es un tremendo respaldo”, afirmó. Según la directora, a nivel de la industria “se está volviendo a creer en las concesiones, en los procesos que son transparentes”.
La autoridad también valoró el resultado de la apertura económica. “La oferta fue bastante competitiva, por lo que para el Estado es un beneficio. (Sacyr) Ganó por poco, pero igual sigue siendo competitiva respecto a los valores máximos”, sostuvo.
El poder de los españoles
La segunda concesión de la Ruta 57 contempla más de 110 kilómetros de infraestructura y un presupuesto oficial estimado de UF 23,153 millones. El proyecto considera la ampliación y mejoramiento de la actual Ruta 57, la optimización de la Ruta G-71, una nueva conexión entre la Ruta 57 y la Ruta 5 y nueva vialidad en el sector oriente de Los Andes.
Entre sus principales intervenciones se encuentra la construcción de un nuevo Túnel Chacabuco, junto con la rehabilitación del existente, y la ampliación a terceras pistas en los sectores de mayor demanda. También contempla nuevas pasarelas peatonales, ciclovías, calles de servicio y sistemas de cobro electrónico.
La incorporación de la Ruta 57 profundizará así la presencia de Sacyr en el sistema concesionado chileno. El corredor es estratégico tanto para el tránsito entre Santiago, Chacabuco y Los Andes como para el transporte de pasajeros y carga hacia Argentina a través del complejo fronterizo Los Libertadores.
Ahora comienza la tramitación para formalizar la adjudicación. Herrera explicó que primero se debe comunicar el resultado al licitante preferente y que, paralelamente, comenzará la elaboración del decreto de adjudicación, cuya tramitación involucra al MOP, Dipres, Hacienda, Presidencia y Contraloría.
Los tiempos son especialmente estrechos porque la concesión vigente termina el próximo año.
“Tenemos los plazos súper ajustados. Nuestro objetivo es que se pueda adjudicar, que salga el decreto ya publicado durante octubre o noviembre, a más tardar”, afirmó Herrera.
Con ello, Sacyr quedaría a cargo de una nueva etapa de uno de los principales ejes viales de la zona central -antes controlados por Vías Chiles- y sumaría otro contrato de gran escala a una cartera chilena que ya concentra cerca de un tercio de sus activos y contratos globales por número de proyectos.