Estados Unidos e Irán llevaron a cabo durante el fin de semana sus mayores ataques recíprocos contra petroleros hasta ahora, impulsando los precios del petróleo al alza en momentos en que ambos países siguen intensificando una guerra de seis meses que ha alterado el transporte marítimo y alimentado la inflación mundial.
Irán dijo que atacó tres buques vinculados a Estados Unidos que tomaban una ruta no autorizada por el estrecho de Ormuz, en represalia por los ataques estadounidenses contra petroleros iraníes durante el fin de semana. Previamente, las fuerzas armadas de EEUU dijeron que atacaron tres petroleros iraníes que transportaban crudo, uno de los cuales fue destruido, en respuesta a que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atacara con misiles balísticos dos buques de guerra de la Marina estadounidense.
El crudo Brent avanzó temprano a US$ 97,93 -cerca de su nivel más alto desde fines de julio-, pero se moderaba a US$96,38 por barril a media mañana en Londres. EEUU comenzó a atacar petroleros iraníes la semana pasada bajo una nueva política del presidente Donald Trump destinada a disuadir a Teherán de atacar el transporte marítimo comercial, informó Axios la semana pasada, citando a funcionarios estadounidenses que no identificó.
Los últimos ataques sugieren que ambas partes se preparan para una lucha prolongada y apuestan a que pueden resistir más que su adversario, pese a las crecientes señales de dificultades económicas en Irán, así como al agotamiento de las reservas de municiones y la disminución del apoyo público en EEUU. El secretario de Energía, Chris Wright, señaló que no habrá una reducción de la presencia naval estadounidense, que incluye un bloqueo marítimo para obstaculizar las exportaciones de petróleo iraní y ayudar a garantizar el paso seguro de otros buques comerciales por el estrecho.
“No debería ser responsabilidad exclusiva de Estados Unidos, pero hasta que Irán cambie su posición o cambie su gobierno, tendremos que lidiar con ellos”, dijo Wright el domingo en el programa State of the Union de CNN, sin identificar a ningún país que pudiera sumarse a la operación.
Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento de Irán y principal negociador en anteriores conversaciones para un alto al fuego, advirtió el domingo que la era de las “respuestas proporcionales” había terminado.
El tráfico observable por el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, siguió siendo escaso: solo un buque de carga de materias primas cruzó el sábado, según datos de Kpler.
Trump ha dicho que quiere “estrangular” la economía de Irán mientras enfrenta dificultades para poner fin a la guerra, que ha causado la muerte de 18 miembros de las fuerzas armadas estadounidenses. El viernes calificó el conflicto de “poca cosa”, mientras que el vicepresidente JD Vance dijo que “ni siquiera lo llamaría una guerra”.
Las encuestas muestran que los estadounidenses califican negativamente la gestión de Trump de la guerra, que ha elevado los precios de la energía y ha puesto a los republicanos en riesgo de perder el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Foto: Reuters
Fase final en acuerdo entre Irán y Omán
Irán afirmó que está a solo unos días de alcanzar un acuerdo con Omán para gestionar el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, una medida que probablemente aumentará las tensiones en torno a esta vía marítima ante la posibilidad de que Estados Unidos se oponga al pacto.
El acuerdo, que ambos países negocian desde hace semanas, se encuentra en su fase final e incluirá detalles sobre una ruta segura temporal a través de este paso crucial para el suministro energético, dijo el lunes a periodistas en Teherán el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei.
Baghaei describió el acuerdo como un “entendimiento” y dijo que quedaría documentado ante la Organización Marítima Internacional, un organismo de Naciones Unidas responsable del transporte marítimo mundial. “Las conversaciones han avanzado muy bien”, afirmó, y agregó que esperaba que no hubiera interferencia de terceros.
Irán y Omán han negociado un acuerdo destinado a formalizar el control del estrecho, cuyas costas comparten ambos países, y probablemente buscarán cobrar tarifas por los servicios. EEUU, que mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes para impedir las exportaciones de petróleo de la República Islámica, quiere que la vía marítima vuelva a la situación previa a la guerra, cuando su uso era libre.