El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, construye el primer Presupuesto del gobierno de José Antonio Kast con el compromiso de limitar el crecimiento del gasto público a un rango de entre 0% y 1%. El objetivo es avanzar hacia las metas fiscales de mediano plazo, pero la discusión comenzará con una economía de bajo crecimiento, una desocupación de 9,5% y ministros que demandan mayores recursos.
El economista Patricio Rojas anticipa una negociación especialmente compleja. A su juicio, el punto de partida fiscal será peor que el contemplado inicialmente debido al débil crecimiento de 2026, el cumplimiento parcial del ajuste de gasto y los efectos fiscales de la ley de reconstrucción.
Rojas reconoce que el mayor precio del cobre puede entregar cierta holgura, pero advierte que los ingresos extraordinarios no son permanentes. También critica que el Gobierno haya concentrado sus esfuerzos en reformas de mediano plazo sin adoptar medidas suficientes para reactivar la economía y el empleo durante 2026.
- ¿Cómo observa la preparación del primer Presupuesto del ministro Jorge Quiroz?
- Lo primero que hay que considerar es que el programa fiscal del gobierno contempla un ajuste bastante fuerte en 2027. Una parte importante del avance hacia la meta de balance estructural de 2030 debe realizarse el próximo año. Estamos hablando de una reducción superior a medio punto del déficit cíclicamente ajustado.
Por lo tanto, 2027 será un año en que el gobierno tendrá que realizar un ajuste significativo para cumplir con su programa fiscal de mediano plazo.
- ¿Es posible mantener el crecimiento del gasto dentro del rango de 0% a 1% anunciado por Hacienda?
- No va a ser fácil. Existe una fuerte presión de gasto, especialmente desde los ministerios sociales, y es muy difícil que sus presupuestos puedan mantenerse dentro de un crecimiento de 0% a 1%.
Dadas las necesidades existentes en vivienda, educación y salud, esos ministerios probablemente requerirán una expansión mayor. El punto es a qué ministerios les va a restar recursos Hacienda para llegar a ese promedio y cuadrar las cuentas fiscales. El gobierno no lo tiene fácil.
- ¿El punto de partida será peor que el previsto por Hacienda?
- Sí. Cuando se diseñó el programa fiscal se consideraba una situación más cómoda por el lado de los ingresos y un crecimiento de la economía cercano a 1,8% en 2026. El crecimiento será bastante menor y, por lo tanto, el punto de partida para 2027 será más débil que el contemplado inicialmente.
Es cierto que los ingresos efectivos han mejorado por los precios del cobre y del litio, pero se trata de ingresos extraordinarios y transitorios. No pueden considerarse ingresos permanentes al calcular el balance cíclicamente ajustado.
- ¿Podría incumplirse nuevamente la meta fiscal de 2026?
- En materia de déficit efectivo, es posible que los ingresos extraordinarios del cobre y del litio permitan acercarse a la proyección del Gobierno. Sin embargo, por el lado del gasto, el Ejecutivo se comprometió a realizar un ajuste cercano a US$ 4.000 millones y, a mi juicio, solo ha concretado aproximadamente la mitad.
A eso se suma que el PIB será inferior al utilizado en las estimaciones. Al calcular la deuda o el déficit como porcentaje del Producto, el denominador será más pequeño y los indicadores fiscales aumentarán.
Por lo tanto, es bastante probable que el balance cíclicamente ajustado sea más deficitario de lo que contempla el gobierno, aunque los ingresos extraordinarios permitan mejorar el déficit efectivo.
- ¿Qué implica eso para el Presupuesto 2027?
- Si el Gobierno quiere volver a la trayectoria fiscal comprometida hacia 2030, probablemente tendrá que aplicar un ajuste mayor en 2027. Cuando Hacienda planteó que el gasto crecería entre 0% y 1%, lo hizo suponiendo que durante 2026 obtendría una ganancia respecto de la trayectoria fiscal.
Adicionalmente, cuando se elaboró el programa de mediano plazo no se había incorporado el efecto deficitario de la ley de reconstrucción, que, según mis cálculos, es del orden de US$ 6.000 millones. El escenario fiscal de mediano plazo se le ha complicado al gobierno.
- ¿Qué crecimiento podría alcanzar la economía en 2027?
- La baja base de comparación de 2026 permitirá que la economía pueda crecer entre 2% y 2,5% el próximo año sin realizar grandes esfuerzos. Pero para llegar a un crecimiento de entre 3% y 3,5% se necesita que la economía tome bastante más dinamismo, especialmente por el lado de la inversión.
No basta con el efecto estadístico de una baja base de comparación. Para alcanzar tasas superiores a 3%, la inversión tiene que reaccionar con mucha más fuerza.
- ¿Qué factores podrían facilitar la construcción del Presupuesto?
- Probablemente el comité consultivo elevará el precio de referencia del cobre de largo plazo, debido a lo que estamos observando en el mercado. Eso ayudaría a mejorar la estimación del balance cíclicamente ajustado.
También es posible que el PIB tendencial estimado para el próximo año sea superior al utilizado en el Presupuesto 2026, si se considera que la inversión podría aumentar debido a una mayor competitividad tributaria, la reducción de impuestos y la agilización de los permisos.
Esos factores pueden ayudar al gobierno, pero el problema principal seguirá siendo cómo contener las demandas de gasto provenientes, fundamentalmente, de los sectores sociales.
- ¿Cómo influye en la discusión una tasa de desempleo de 9,5%?
- El desempleo ejercerá una presión política muy fuerte durante la segunda parte de 2026. Quiroz se jugó todo a políticas de mediano plazo con la ley de reconstrucción, pero hizo muy poco en el corto plazo. Creo que eso fue un error que ahora probablemente le van a cobrar, porque la economía está mostrando un desempeño muy débil.
La posibilidad de que la tasa de desempleo baje significativamente durante los próximos meses es reducida, porque la construcción está paralizada. Las concesiones están estancadas y la inversión de los ministerios de Obras Públicas y Vivienda permanece débil.
- ¿Qué debería hacer Hacienda para reactivar la economía y el empleo?
- Tiene que actuar ahora, no esperar hasta 2027. Para que el desempleo comience a bajar el próximo año, se necesita dinamizar desde ahora la construcción, la inversión pública, las concesiones y la vivienda.
En vivienda se han adoptado medidas relacionadas con el IVA y las tasas de interés, y todo eso está bien. Sin embargo, el sector privado demorará lo que resta de 2026 y parte de 2027 en transformar esos incentivos en inversión efectiva. Mientras tanto, la inversión pública sigue muy débil.
- ¿Quiroz hizo una lectura equivocada de la coyuntura?
- Sí. Quiroz leyó mal la situación. Él ha dicho que hay que mirar la economía con telescopio, lo que significa observar lo que ocurrirá de aquí al próximo año. Pero políticamente eso no es viable.
El ministro debe preocuparse tanto del mediano como del corto plazo. Ha trabajado para mejorar las expectativas y las intenciones de inversión, lo que está bien y constituye una tarea importante. Pero si políticamente todo se desarma en el corto plazo, no alcanzará a cosechar los resultados de mediano plazo.
- ¿El Presidente debería pedir resultados más inmediatos al equipo económico?
- Con una tasa de desempleo de 9,5% y una economía que continúa mostrando un crecimiento muy débil, no veo cómo el Presidente podría estar satisfecho. Debería pedir explicaciones a sus ministros, especialmente al ministro de Hacienda.
Quiroz tuvo algunos meses para impulsar su estrategia de mediano plazo. Ahora debe ordenar las prioridades y entender que el corto plazo también importa. En esa tarea tiene mucho que decir y todavía se ha hecho poco.