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REGÍSTRATE AQUÍQuiere enfrentar de mejor forma la competencia externa, aun cuando deba vender activos estratégicos.
Por: Isabel Ramos
Publicado: Miércoles 27 de septiembre de 2017 a las 04:00 hrs.
El gobierno francés dio una señal potente de un giro en su política de intervención industrial. Al aprobar la fusión del fabricante de trenes de alta velocidad galo Alstom con la unidad ferroviaria de la alemana Siemens, el presidente Emmanuel Macron dejó claro que está a favor de la creación de “campeones europeos”, capaces de enfrentar la competencia internacional, aun cuando esto signifique vender activos industriales que eran considerados estratégicos.
El visto bueno de Paris fue confirmado por Siemens a través de un comunicado, en el que declaró que firmó un memorando de entendimiento para sellar la fusión, que quedaría cerrada a fines de 2018. La mitad de la propiedad de la nueva empresa –que generaría ingresos combinados de US$ 18 mil millones- quedará en manos de Siemens, pero seguirá cotizando en París y estará a cargo del presidente ejecutivo de Alstom, Henri Poupart-Lafarge.
Como parte del acuerdo, el Estado francés no ejercerá su opción de comprar el 20% de participación en Alstom que le prestó el grupo de construcción Bouygues en 2014.
Asesores franceses describieron el plan como la prueba de un renovado pacto franco-alemán, en medio de los esfuerzos de Macron por obtener el respaldo de Berlín a su reforma de la zona euro (ver recuadro).
Es este guiño a Berlín lo que ha generado más críticas en Francia, donde los partidos opositores acusan a Macron de desmantelar a la industria francesa a favor de los intereses alemanes.
Sin embargo, el Palacio del Elíseo aseguró que los puestos de trabajo de Alstom se mantendrán y que el gobierno de la nueva empresa será equilibrado.
Alstom, que por largo tiempo fue el símbolo del progreso industrial de Francia, ayudó al país a ser pionero en los viajes de alta velocidad en Europa. Pero en los últimos trece años, el destino de Alstom quedó en manos del Estado, que la salvó de la quiebra en 2004. El año pasado, el gobierno socialista de François Hollande gastó casi 500 millones de euros en trenes de alta velocidad que el país no necesitaba para evitar el cierre de la fábrica histórica de la empresa en Belfort.
La estrategia busca también evitar la expansión de las firmas chinas en Europa, como el gigante ferroviario CRRC. “Después de la creación de CRRC en 2015, Siemens se ha pronunciado aún más sobre la necesidad de una consolidación en el vibrante mercado bursátil de Europa”, afirmó a Financial Times James Stettler, de Barclays.
La consolidación de las industrias europeas es un tema que preocupa a los círculos empresariales. José María Álvarez Pallete, presidente de Telefónica, también ha abogado por las fusiones, específicamente en la industria de las telecomunicaciones, para enfrentar de mejor forma la competencia externa.
El presidente francés, Emmanuel Macron, reiteró ayer sus intenciones de fortalecer la zona euro, llamando a crear un presupuesto y un ministro de Finanzas común. Sin embargo, moderó el discurso, en respuesta a los decepcionantes resultados de las elecciones en Alemania. "No tengo líneas rojas, sólo tengo horizontes", dijo, sin dar detalles específicos de la reforma de la zona de divisa única. Por otro lado, sí entregó una lista de objetivos para impulsar la cooperación en seguridad, migración, inversiones y el área tributaria.
La Superintendencia de Salud de ese país recomendó no aprobar el cambio de propiedad de Aliansalud EPS, uno de los activos considerados en el acuerdo. El fondo espera una respuesta inminente a su apelación.
La iniciativa habilita a Corfo para aportar capital en fondos de fondos y directamente en vehículos de capital de riesgo, con un tope de US$ 25 millones para su primer año de operación.