El Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades de Argentina alcanzaron este martes un acuerdo a nivel técnico sobre la tercera revisión del programa económico del país, lo que abre la puerta a un nuevo desembolso de aproximadamente US$ 900 millones, sujeto a la aprobación del directorio ejecutivo del organismo.
El entendimiento se enmarca en el acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo (SAF), de 48 meses de duración, y representa un nuevo avance en el programa de reformas económicas impulsado por el gobierno argentino.
En un comunicado difundido desde Washington, el FMI destacó los resultados alcanzados por la economía tras la implementación de políticas fiscales y monetarias restrictivas, incluso en medio de un escenario internacional más complejo.
"El programa de las autoridades respaldado por el Fondo continúa mostrando resultados impresionantes, pese a un contexto mundial más complejo", señaló el organismo, que también valoró los avances en la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento de la posición externa del país.
Uno de los principales indicadores destacados por el FMI fue la acumulación de reservas internacionales netas, que superaron en aproximadamente US$ 4.000 millones la meta establecida para fines de junio.
A ello se suma que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha comprado cerca de US$ 16.000 millones en lo que va de 2026, mientras que el Tesoro ha captado más de US$ 5.000 millones en divisas a través del mercado local.
El organismo también destacó que el BCRA refinanció US$ 6.000 millones en operaciones de recompra (repos), de los cuales US$ 5.000 millones tienen ahora vencimiento en 2028.
En paralelo, la administración de Javier Milei, con el respaldo de acreedores oficiales, consiguió movilizar financiamiento bancario transfronterizo con garantías por US$ 3.200 millones y mantiene avanzadas las gestiones para obtener otros US$ 1.000 millones antes de que termine el año.
Las metas fiscales y monetarias
Como parte del entendimiento, Argentina y el FMI acordaron mantener la disciplina fiscal como uno de los principales pilares del programa económico.
En concreto, el Ejecutivo se comprometió a alcanzar un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del PIB en 2026 y a mantener un esfuerzo similar durante 2027, en línea con el proyecto de Presupuesto presentado al Congreso.
De cumplirse estas metas, Argentina completaría cuatro años consecutivos con superávit primario y equilibrio fiscal global, según las proyecciones recogidas por el organismo.
El FMI también enfatizó la necesidad de continuar con la contención del gasto público y avanzar en reformas tributarias y fiscales, resguardando al mismo tiempo el gasto social prioritario y la inversión en infraestructura.
En materia monetaria, el Banco Central mantendrá su estrategia basada en el control de los agregados monetarios, con el objetivo de seguir reduciendo la inflación y acumulando reservas internacionales.
Asimismo, se preservará la flexibilidad cambiaria dentro del sistema de bandas vigente, junto con medidas para fortalecer la liquidez, mejorar la transmisión de la política monetaria y facilitar una expansión prudente del crédito.
Inversiones por más de US$ 76.000 millones
Otro de los puntos destacados por el Fondo fue el avance de las reformas estructurales en comercio, mercado laboral, inversiones y mercado de capitales.
En particular, el organismo señaló que las inversiones aprobadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya superan los US$ 76.000 millones, cuya ejecución debería contribuir al crecimiento económico y la generación de empleo en los próximos años.
El FMI también resaltó que los volúmenes de exportaciones argentinas han alcanzado nuevos máximos, en un contexto de mayor apertura y reformas orientadas al mercado.
De cara a los próximos meses, las autoridades se comprometieron a profundizar el desarrollo del mercado de capitales, ampliar el acceso al financiamiento de largo plazo y avanzar en la ejecución de proyectos estratégicos de inversión y concesiones de infraestructura.
En cuanto al financiamiento externo, el acuerdo contempla mantener abierta la posibilidad de regresar a los mercados internacionales de capitales cuando las condiciones lo permitan, además de recurrir a líneas de crédito contingentes en caso de ser necesario.
La tercera revisión del programa será presentada al directorio ejecutivo del FMI a comienzos de diciembre, una vez que se completen los pasos pendientes acordados entre ambas partes. Su aprobación permitiría concretar el desembolso de aproximadamente US$ 900 millones.