La carrera por suceder a Susana Jiménez en la presidencia de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) sumó una nueva definición. Este lunes, el directorio de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) acordó postular a su actual presidente, Antonio Walker, para encabezar la principal organización empresarial del país.
A través de una declaración pública, el gremio explicitó las razones detrás de su apuesta. El directorio dijo estar “convencido de que cuenta con la trayectoria, experiencia y liderazgo necesarios para asumir este desafío y representar al mundo empresarial en un momento especialmente relevante para el país”.
Walker, sin embargo, todavía no acepta la nominación.
Según explicó la propia SNA, el actual titular del gremio y exministro de Agricultura “evaluará durante los próximos días si acepta el desafío”, considerando sus actuales actividades empresariales y las implicancias que tendría asumir una responsabilidad de esta naturaleza. Su decisión será comunicada en las próximas semanas.
La definición del gremio agrícola era especialmente esperada después del movimiento que realizó la semana pasada Richard von Appen, expresidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y presidente de Ultramar, quien sinceró públicamente su interés por suceder a Jiménez.
El anuncio sorprendió a parte del mundo gremial, no porque su nombre fuera desconocido en las conversaciones, sino por el momento escogido para transparentar su disposición. Buena parte de las ramas esperaba dejar pasar Fiestas Patrias antes de entrar de lleno en la carrera y proyectaba las conversaciones más formales para fines de septiembre o comienzos de octubre.
Von Appen alteró ese calendario y aceleró las definiciones. Y una de las primeras debía producirse precisamente en la SNA, donde Walker venía apareciendo desde hace semanas como la carta natural del gremio para disputar la conducción de la CPC.
Las credenciales que destaca la SNA
En su declaración, el gremio agrícola buscó reforzar especialmente el perfil transversal de su presidente. Destacó que su experiencia gremial, empresarial y pública -incluido su paso como ministro de Agricultura- le ha permitido conocer distintas realidades, tanto del sector productivo como de la administración del Estado.
Esa trayectoria, sostuvo la SNA, le ha permitido desarrollar “una especial capacidad para tender puentes, dialogar y construir acuerdos entre distintos actores”.
El directorio también vinculó su nominación con los desafíos que, a su juicio, enfrentará la próxima conducción de la CPC.
“Chile necesita recuperar el crecimiento, impulsar la inversión y el empleo, fortalecer la seguridad y reconstruir confianzas”, planteó. Y agregó que Walker reúne los atributos para “articular al mundo empresarial, promover una agenda que permita enfrentar estos desafíos y avanzar en los acuerdos que el país necesita”.
Pero la eventual candidatura todavía tiene etapas por delante. Primero, Walker deberá decidir si está disponible para asumirla. Solo si su respuesta es afirmativa, la SNA iniciará conversaciones con las demás ramas de la CPC para poner formalmente su nombre a disposición, “recoger sus opiniones y escuchar sus visiones de cara al proceso que viene”.
Una carrera que se acelera
El escenario que enfrentaría Walker, en caso de aceptar, aparece bastante más abierto que hace algunas semanas.
Von Appen ya dio el primer paso al transparentar su interés y cuenta con la experiencia de haber encabezado la Sofofa. Pero en las conversaciones gremiales también ha tomado fuerza el empresario y exministro de Economía, Félix de Vicente, ligado al sector bancario y cuyo nombre aparece como un competidor relevante para la carta agrícola.
A De Vicente le juega a favor un factor que pesa en los equilibrios internos de la multigremial: la banca lleva un largo período sin encabezar la CPC. A eso suma su experiencia como exministro de Economía, su conocimiento de las políticas públicas y del mundo empresarial, sus amplias redes de contacto y su cercanía con Alfredo Moreno, quien también presidió la CPC.
Además, entre quienes siguen el proceso se valora que De Vicente representa un nombre relativamente nuevo para la primera línea gremial, frente a figuras que ya han encabezado algunas de las principales ramas empresariales.
Así, en cuestión de días, la sucesión de Jiménez comenzó a tomar una forma bastante más concreta. Von Appen transparentó su disposición; la SNA resolvió postular formalmente a su presidente; y De Vicente continúa instalado como una de las alternativas que concita atención entre las ramas.
La próxima señal deberá darla el propio Walker. Si acepta el ofrecimiento de su directorio, comenzará una segunda etapa: medir apoyos y determinar cuánto respaldo puede reunir su nombre entre los gremios que integran la CPC.