Hace 25 años, Francisca Valdés y Carolina Eterovic detectaron “una falta de oportunidades, recursos y herramientas para mujeres que querían emprender o querían desarrollar su idea de negocio”. Para apoyarlas crearon Mujeres Empresarias.
Su trabajo se ha basado en tres pilares: la formación ejecutiva, una aceleradora, y encuentros y visibilidad. En conversación con DF contaron con orgullo que este año la organización fue reconocida como la mejor aceleradora de Chile, según el último benchmark que hizo Corfo.
Sienten que este logro da mucho sentido al espíritu original del proyecto, que era aportar al país, la economía y el crecimiento.
Además, reflexionaron sobre los logros que han conseguido y los cambios que ha experimentado el país en el último cuarto de siglo, además de los desafíos que aún quedan pendientes para que más mujeres se incorporen a la fuerza laboral y lleguen a altos cargos.
“Nosotros hemos sido de alguna manera protagonistas en todo este proceso transformacional, en cómo ha cambiado Chile en este tiempo. Cómo la mujer pasó de estar subrepresentada y no tan visibilizada a estar hoy día en todas las áreas de la economía, en el mundo público y privado. Es un escenario distinto y un avance como sociedad muy grande. Siempre decimos muy humildemente que creemos que influimos y movimos la aguja y pusimos el tema en ese minuto en que no existía”, compartió Eterovic.
- ¿Cómo ha cambiado Chile en estos 25 años?
- Francisca Valdés (FV): Cuando partimos, la participación laboral de las mujeres era de menos de un 35%. No había mujeres en cargos de alta dirección. Ministras o senadoras eran muy poquitas. Uno iba a los seminarios empresariales y no había ninguna en la testera, también había muy pocas en la audiencia. Tenían muy poca visibilidad, no había rectoras en las universidades, no había mujeres en los gremios. O sea, cuando uno mira hacia atrás y ve que hoy día la CPC tiene mujer presidenta, la Sofofa también, hay presidenta del Banco Central, contralora, tenemos ministras, senadoras, rectoras, es bien impactante lo que ha ocurrido en 25 años. A nosotros nos hubiera gustado que sucediera más rápido, pero estas cosas también van acompañadas de temas culturales, que no son inmediatos. Por lo tanto, miramos con optimismo los terrenos que hemos ganado las mujeres y lo visionarias y pioneras que fuimos de impulsar todos estos avances.
Carolina Eterovic (CE): Hoy existen más redes, organizaciones, comunidades. Las mujeres tienen más confianza, más oportunidad de estar en lugares de toma de decisiones, es otra realidad, o sea, es otro Chile.
“Miramos con optimismo los terrenos que hemos ganado las mujeres y lo visionarias y pioneras que fuimos de impulsar todos estos avances”.
- ¿Cuáles son los puntos pendientes?
- FV: Hay varios puntos pendientes. Primero está el tema de la participación laboral de las mujeres. Íbamos creciendo y, desde la pandemia, recibimos un golpe letal y estamos muy al debe. Ahí hay un problema también del crecimiento económico, del desempleo, pero que perjudica más a las mujeres. En la incorporación del talento femenino en la alta dirección hemos avanzado, pero falta. Nos encantaría que esto no fuera tema, pero todavía lo es. La participación de mujeres en temas de STEM, en roles de inversionista, como directoras de empresas. La informalidad golpea más a las mujeres que a los hombres.
- CE: Hay cosas estructurales que todavía hay que cambiar. Si bien existen mujeres hoy día en prácticamente todos los ámbitos de la economía, todavía son muy pocas en algunos cargos de toma de decisión importante. Por lo tanto, no se ve quizás tanto con la fuerza necesaria la participación de la mujer en esos roles.
Premios y nuevos proyectos
- Ustedes entregan varios premios, pero me gustaría destacar dos: el ranking IMAD y el Premio Ejecutiva del año. ¿Cómo creen que estos premios han aportado a visibilizar más a las mujeres?
- FV: Participamos de un proyecto bien potente, con apoyo del BID, el año 2009, para potenciar a más mujeres emprendedoras en Chile. Y una de las conclusiones que sacamos fue que para que haya más mujeres emprendedoras, para que este ecosistema se vaya fortaleciendo, tiene que haber más mujeres en distintos roles: mentoras, directoras, ejecutivas, inversionistas. Cuando creamos el ranking no existía data que nos permitiera decir: “En Chile, esta es la cantidad de mujeres que hay en los directorios de las empresas más influyentes”. Creamos este ranking justamente para eso, para decir “esta es la foto, este es el porcentaje”.
En 2017, el 9% de los directores de las empresas más influyentes del país eran mujeres. Hoy día ese porcentaje es un 25%, hay avance. En la primera línea directiva también lo medimos. Un 13% de los gerentes de primera línea que le reportaban al gerente general eran mujeres. Hoy día también estamos alrededor del 25%. Entonces, efectivamente tener data y poder mostrar eso es muy importante. Visibilizar a las empresas que tienen buenos números empezó a contagiar al resto de la comunidad empresarial.
El Premio Ejecutiva del Año nació también de visibilizar a mujeres que son gerentas generales, de finanzas, de áreas más masculinizadas, porque sabemos que en personas hay hartas mujeres; en marketing, comunicación y asuntos corporativos también. Pero en las otras áreas queríamos mostrar que sí hay, y cuando lo muestras se produce un efecto multiplicador. Al principio no sabíamos dónde estaban. Hoy diría que en todas las industrias hemos encontrado mujeres que están en cargos ejecutivos muy potentes, manejando presupuestos y liderando equipos. El Premio Ejecutiva del año ha servido para visibilizarlas y el Ranking IMAD es el dato duro que necesitamos también mostrar.
“Hay saltos importantes que estamos dando y que tienen que ver mucho con la internacionalización. Eso puede ser tal vez uno de los íconos que marquen lo que viene hacia adelante. Así como también preparar a más mujeres en distintos ámbitos”.
- ¿Han pensado en crear otro tipo de premio?
- CE: Siempre estamos pensando. Estamos con uno de mujeres e innovación en salud. Están las 100 Mujeres Líderes, que por supuesto es un icono.
- FV: Pero en marzo vamos a tener un premio nuevo que tiene que ver con seguridad laboral.
- ¿Qué proyectos tienen en el corto y mediano plazo?
- CE: Hay harto proyecto muy interesante en la línea nuestra, porque ya tenemos una trayectoria, una credibilidad. Siempre vemos oportunidades en las cosas que ya estamos, que son los premios o algún programa de formación o capacitación. Pero yo diría que también hay saltos importantes que estamos dando y que tienen que ver mucho con la internacionalización. Eso puede ser tal vez uno de los íconos que marquen lo que viene hacia adelante. Así como también preparar a más mujeres en distintos ámbitos, con distintas herramientas, porque uno de nuestros fuertes ha sido la formación continua.
Nosotros apostamos por eso hace bastante tiempo, con un programa que se llama BOW, pero la realidad es que nos damos cuenta que siempre falta y que siempre es necesario. Ahí también vemos una oportunidad enorme, sobre todo entrar muy fuerte en lo que tiene que ver con el online, con la inteligencia artificial, con la tecnología. Vemos una oportunidad muy grande en eso, viendo cómo funcionan las cosas y cómo Chile necesita no solamente preocuparse de Santiago, sino que de todas las regiones. Así como el talento está distribuido en mujeres y hombres, está distribuido también en todo Chile y estamos dejando escapar talento súper importante.
“Vamos a crecer mucho con el programa ImpulsaME. Queremos ser la organización que acompaña en todo el viaje del desarrollo de carrera de una mujer, desde que egresa de la universidad hasta que llega al directorio, o incluso se jubila”.
- ¿Con internacionalización se refieren a crear un Mujeres Empresarias afuera?
- CE: Hay muchas posibilidades.
- Lo pregunto porque Chile ha sido pionero en crear organizaciones de mujeres…
- CE: Estamos por delante de países que uno pensaría que llevan la delantera. México, por ejemplo, que está al lado de Estados Unidos y por el tamaño que tiene, pero Chile está 20 años más adelantado en el tema mujer. Entonces así, hacia abajo, vemos grandes oportunidades y la manera de hacerlo va en tratar de influir, de estar y de capturar también ese talento allá.
- FV: Eso va a ser, a lo mejor, un poquito más lento, porque todavía también hay mucho por crecer acá. O sea, nosotros con este programa BOW, que ha sido súper exitoso, hemos formado más de 1.500 mujeres en alta dirección. Estamos con uno en Puerto Varas, que le decimos BOW Patagonia, y uno en la ciudad de Antofagasta, además del que se hace en Santiago. Pero vamos a crecer mucho con un programa que se llama ImpulsaME, que es justamente para impulsar la carrera. Nosotros queremos ser la organización que acompaña en todo el viaje del desarrollo de carrera de una mujer, desde que egresa de la universidad hasta que llega al directorio, o incluso se jubila. Porque también hay que mirar esta economía plateada que se nos viene. Queremos estar en todo ese viaje. El programa impulsaME es un plan para mujeres que se sienten desafiadas y quieren aprender sobre todo las habilidades que no enseñan en ninguna parte: negociación, marca personal, liderazgo y todas esas cosas. Eso irá de la mano de la UDD, con la que acabamos de firmar un convenio, para crecer en mujeres que quieren desarrollar la carrera corporativa, entre los 28 y 35 años.
Políticas al debe
Para Valdés y Eterovic, hay varias políticas públicas que el país tiene pendientes. “Yo creo que estamos súper al debe en el proyecto de sala cuna universal porque además llevamos mucho tiempo en la discusión. Uno no se explica por qué esto no sale cuando es una necesidad. Hay consenso transversal en que esto es muy urgente. Estamos con una legislación muy antigua que perjudica a las mujeres. Estamos al debe porque no hemos estado a la altura de la necesidad que tienen muchas mujeres que no pueden ir a trabajar porque están a cargo del cuidado desus hijos”, planteó Valdés.
Eterovic sumó la brecha salarial y las cuotas en los directorios. “Son cosas que están como ley, pero tampoco se han resuelto totalmente (…) estas tres cosas legales le pegan muy fuerte a la mujer en términos de oportunidades, de cómo avanzamos más rápido para que se incorporen (al mercado laboral)”.
- ¿Qué pasa con la caída de la natalidad?
- FV: Ese tema es muy urgente y nadie le ha tomado el valor realmente. Toca todas las aristas de una sociedad: las pensiones, el mercado laboral, la salud. Cuando una mujer no tiene apoyo para crear una familia, decide solo trabajar y no tener familia. Entonces, ¿cómo como sociedad nos hacemos cargo de cuidar los proyectos de vida que tienen los trabajadores y que sí puedan formar una familia? Que no sea tan costoso, tan castigado por nuestra sociedad.
- CE: Ese tema está recién tomando la fuerza que tiene, es súper complejo. Tal vez podría haber un incentivo no para la mujer solamente, sino para la familia. Yo creo que es súper dramático, estamos como un caso mundial. No son tantos los países que han bajado de un hijo por mujer, y no hay evidencia de que ninguno haya logrado revertirlo. Además fue muy rápido, como que no se vio venir y de repente apareció este número.
Cuando preguntaste qué política pública tenemos: sala cuna, el tema de natalidad y flexibilidad. Lo que pasa es que no me gusta cuando se enfocan solo en la mujer. Yo creo que son tres políticas públicas para hombres y mujeres porque la familia es de los dos. El cuidado de los niños debería ser universal.