Tras los avances del caso Sartor y el inicio de la liquidación de su matriz, la venta del control de la concesionaria del club Universidad de Chile, Azul Azul, toma forma rápidamente.
A las 17 horas de este martes se reunirán nuevamente los acreedores de Asesorías e Inversiones Sartor S.A., la sociedad en quiebra que encabeza el grupo financiero, con el objetivo de revisar las propuestas por parte de una serie de actores del mundo de la banca de inversión y corredoras de bolsa para quedarse con el mandato para liderar la operación.
Lo anterior luego de que el pasado viernes 4 de septiembre venciera el plazo para la recepción de ofertas para los asesores en carrera. Si bien en algún momento se especuló respecto de cerca de una docena de actores contactados, quienes siguen de cerca la trama apuntaron a una “lista corta” de interesados en quedarse con el mandato: Landmark, Scotiabank, Santander y Econsult.
Sin embargo, hasta el viernes, el banco de inversión chileno-español Landmark Alantra, liderado por los socios Pablo Larraín y Guillermo Arnaiz, habría presentado la única oferta por parte de las firmas contactadas. Con todo, no se descarta que antes de la reunión puedan llegar nuevas propuestas.
De esta manera, en el camino se habrían quedado otras entidades a las que se acercó el liquidador, Eduardo Godoy, como Tyndall, Link Capital y Altis. Bancos más grandes habrían tomado distancia, al tratarse de una operación que alcanzaría unos US$ 15 millones, formando parte de un segmento más pequeño.
“El proceso de venta de las acciones podría demorar aproximadamente entre seis y ocho meses”, señaló el liquidador de Sartor respecto de Azul Azul.
Godoy ya cuenta con la asesoría del estudio de abogados de origen español Garrigues, específicamente a través de su socio y especialista en M&A, Jaime de Larraechea.
Entre los abogados del caso también suena la opción de que Vector Capital o Bci, ambos acreedores en el proceso, puedan tomar la posta, a través de sus áreas de banca de inversión y corredoras de bolsa.
La hoja de ruta
En la pasada junta de acreedores del proceso, que se realizó el 3 de septiembre, Godoy reveló los lineamientos del proceso. En esta línea, detalló que el principal objetivo es “desarrollar un proceso abierto y competitivo” para la venta del más del 60% de Azul Azul en manos indirectamente por la matriz de Sartor, sostuvo el acta de la instancia.
En dicha ocasión, explicó que “se ha planteado un modelo conforme al cual una corredora de bolsa o un banco de inversión de reconocido prestigio se encargue de organizar y desarrollar un proceso destinado a maximizar el valor de venta, entregándole las condiciones necesarias para estructurarlo conforme a las modalidades utilizadas habitualmente en el mercado y a prácticas que permitan maximizar el valor y mejorar las condiciones de la operación”.
En esta línea, agregó que “el proceso de venta de las acciones podría demorar aproximadamente entre seis y ocho meses, plazo que se extendería especialmente por cuanto el eventual comprador que resulte adjudicatario podría tener que efectuar una OPA (oferta pública de adquisición de acciones), lo que supondría un tiempo relevante para concretar la venta”.
En esta misma línea, subrayó que “para implementar dicho proceso, resulta necesario alcanzar un acuerdo con el acreedor que actualmente mantiene embargadas las acciones de Azul Azul, que es Cerro El Plomo”.
“Las negociaciones con dicho acreedor ya se han iniciado, pero que deberán concluir conforme a los acuerdos que adopte oportunamente la Junta de Acreedores”, concluyó.