El tipo de cambio chileno bajaba este jueves, atento a las profusas ventas internacionales de dólares por una posible intervención sobre el yen japonés, junto con la posibilidad de que la Reserva Federal no se apresure en subir las tasas de interés.
Según los datos de Bloomberg, el precio del dólar bajaba $ 4 hasta los $ 935,2 pasado el mediodía en Chile, después de tocar incluso los $ 931 en los primeros negocios. La paridad local venía de registrar una séptima jornada consecutiva al alza, que lo dejó en máximos de cinco semanas.
Japón conduce
El dollar index se hundía 0,7% hasta los 99 puntos, influido por la significativa apreciación del yen (2,2%), mientras se especula que hubo una nueva intervención cambiaria por parte del gobierno nipón, quizás también en conjunto con Estados Unidos.
Además está resonando el discurso del consejero Hajime Takata, en el que insinuó que el Banco de Japón podría decidir este mes una subida de tasas superior a los 25 puntos base que actualmente descuenta el mercado. Esto le entregaría un respaldo adicional al yen, moneda que ha venido rompiendo cada vez más con décadas de política ultraflexible.
Favorecido por la depreciación del dólar global, el futuro de cobre avanzaba 0,8% hasta los US$ 6,5 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, también en momentos en que los rendimientos del Tesoro estadounidense disminuían, tras comentarios del gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller.
"Si seguimos avanzando hacia nuestra meta de 2%, estoy dispuesto a apoyar que se mantenga la tasa de política monetaria en su nivel actual", dijo Waller este jueves en declaraciones preparadas para un evento organizado por Reuters. "Pero si la inflación se dispara, consideraría un aumento de la tasa", contrastó.
Las palabras del alto funcionario devolvían al mercado a una situación de duda respecto de la decisión que tomaría el banco central el 16 de septiembre, después de que ayer los traders descontaban más de 60% de probabilidad de un alza sobre el tipo referencial.
Las tasas se relajaban aun tras conocerse esta mañana que el índice ISM de servicios sorprendió al alza en EEUU, al arrojar 55,4 puntos en la lectura de agosto (versus los 54,1 esperados). Nuevas órdenes y precios pagados contribuyeron a esta sorpresa, pero el subíndice de empleo se mantuvo débil. Mañana viernes se publicará el reporte de nóminas no agrícolas.
Los commodities rastreaban a la vez el índice de gerentes de compras de servicios de China elaborado por S&P Global, que alcanzó los 51,4 puntos en la lectura de agosto, sobre la expectativa general de 50,6 enteros, lo que marca un rebote desde sus recientes mínimos y lo afirma en territorio de expansión de la actividad (arriba de 50 puntos).
Mientras, el petróleo Brent se estabilizaba en US$ 95,6 por barril, atento a la situación en Medio Oriente, donde la violencia no retrocede: Irán volvió a atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz, EEUU bombardeó objetivos iraníes, y Teherán respondió con lanzamientos de misiles y drones a bases militares estadounidenses en Jordania, Kuwait y Bahrein.