Vivo, operadora de centros comerciales controlada por Asset Administradora General de Fondos, cerró el primer semestre de 2026 con utilidades atribuibles a la controladora por $9.246 millones, cifra que representa un incremento de 340% frente a los $2.101 millones obtenidos durante el mismo período del año anterior.
El resultado estuvo explicado por el crecimiento operacional de la compañía y por efectos extraordinarios asociados a su proceso de reorganización financiera. Entre ellos destacó una utilidad de $7.387 millones generada por el prepago con condonación del 43,5% de una deuda financiera mantenida con Penta Vida, originalmente contratada con Santander.
Los ingresos consolidados alcanzaron los $25.901 millones entre enero y junio, un crecimiento de 11,3% interanual. En tanto, el Ebitda llegó a $14.510 millones, lo que equivale a un avance de 11%, con un margen de 56%.
Los costos de ventas aumentaron 19%, hasta $6.146 millones, principalmente por el mayor volumen de operación asociado a la incorporación de Vivo Outlet Parque Los Toros, recinto inaugurado en noviembre de 2025.
Solo durante el segundo trimestre, los ingresos de Vivo crecieron 12,7%, hasta $13.008 millones, mientras el Ebitda aumentó 15,8% y alcanzó los $7.485 millones.
El formato outlet fue el principal motor operacional del período. Su Ebitda se incrementó 113% durante el segundo trimestre, impulsado por la entrada en operación de Parque Los Toros y el desempeño de Vivo Outlet Chillán. Las ventas totales de los locatarios aumentaron 11,5%, mientras las ventas de tiendas comparables crecieron 1,63%.
La tasa de ocupación consolidada se situó en 96,6%, una disminución de 0,6 puntos porcentuales respecto del año anterior. La compañía explicó que la baja respondió a la incorporación de Parque Los Toros, que cerró junio con una ocupación de 86,5%, aunque con contratos firmados por más del 93% de su superficie arrendable.
Reorganización financiera
Durante el semestre, los acreedores de Vivo aprobaron una serie de cambios al acuerdo de reorganización de la compañía. Las modificaciones contemplaron la reestructuración de deuda financiera no garantizada, incrementos de tasas de interés, nuevas garantías hipotecarias y ajustes a los límites de endeudamiento y a las condiciones para distribuir dividendos.
Además, Vivo convirtió en acciones Serie C un préstamo subordinado otorgado por el Fondo de Inversión Asset Rentas Comerciales Vivo. La operación redujo la deuda financiera de la compañía en aproximadamente 425 mil UF.
Con estas operaciones, la deuda financiera total disminuyó desde $476.856 millones en junio de 2025 hasta $450.078 millones al cierre del primer semestre de este año. El leverage neto bajó desde 3,98 veces en diciembre de 2025 a 3,08 veces en junio.
En paralelo, Vivo mantiene en carpeta el desarrollo de Vivo Santiago, proyecto ubicado en Ñuñoa que considera una superficie arrendable de 98 mil metros cuadrados, una inversión estimada de 5,6 millones de UF y una apertura prevista para 2032. La iniciativa es desarrollada por una sociedad coligada en la cual Vivo posee una participación de 40%.