El despido de 16 ejecutivos fue uno de los efectos que trajo consigo la investigación por irregularidades detectadas en la entrega de información a la autoridad medioambiental en la Refinería de Aconcagua de ENAP, en la región de Valparaíso.
Esta, cabe recordar, abrió su flanco en enero de este año luego de que altos ejecutivos tomaran conocimiento de que había evidencia técnica que mostraba discrepancias o inconsistencias en la forma en la que se estaba dando cumplimiento al Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) que rige desde 2019.
Lo anterior través de dos frentes: uno vinculado a la cantidad de emisiones de dióxido de azufre al medio ambiente que la empresa debía reportar –e hizo erróneamente– a la autoridad; y otro ligado a las eficiencias durante el procedimiento de recuperación del elemento, tasa que tampoco se reportó correctamente.
Dichos errores implicaron una denuncia al Ministerio Público –que hoy es indagada por la Fiscalía Regional de Valparaíso– y también el despido de varios funcionarios, cuyo listado completo de sus cargos se compartió hoy en la Comisión de Minería y Energía, a la que este martes asistieron Cristián Muga, presidente del directorio de la estatal; Julio Friedmann, gerente general de la firma; Eduardo Jara, gerente corporativo legal; y Jorge Alméstar, gerente de refinería de Aconcagua.
Los desvinculados
Tras tomar conocimiento de la situación en enero, Enap encargó a la consultora EY un informe para evaluar la magnitud del hecho.
¿El resultado? “Habíamos estado utilizando metodologías no aprobadas por el PPD para su cálculo” y "al parecer existió en cierto nivel de ejecutivos de esta compañía, desvinculados, una especie de intencionalidad de acuerdo o de sistema para que los problemas vinculados al PPDA en emisión y recuperación de azufre no llegaran con total claridad a la administración y al directorio de esta compañía", explicó Muga.
Lo que siguió, entonces fue desvincular ese mes a ocho personas (“pagando sus indemnizaciones laborales”, precisó el presidente), “siete de ellas en virtud de la causal de necesidades de la empresa (...) y una persona bajo la causal de desahucio escrito del empleador”, explicó Eduardo Jara, gerente corporativo de legal.
En junio, en tanto, con la Fiscalía ya en conocimiento, se desvinculó a ocho más, “cinco de ellos mediante la causal de desahucio y tres por necesidades de la empresa”, detalló el ejecutivo.
Sobre los cargos afectados en la refinería de Aconcagua, este detalló que se trata del jefe de Departamento de Ingeniería, director de Integridad Operacional, el director de Programación, director de Almacenamiento y Oleoductos, el director de Proyecto Refinerías, el jefe de División Proceso, el jefe del Departamento Legal, un Ingeniero Senior de Programación, el jefe de Departamento de Medio Ambiente, el jefe de División Gestión Ambiental, el jefe de División Estudios y Cumplimiento Ambiental, un Ingeniero Programación de la producción, el gerente de Excelencia Operacional, el director de Gestión Ambiental Refinerías, el gerente Corporativo de Medio Ambiente y la subdirectora Legal de Medio Ambiente.
De momento, deslizó el ejecutivo, la firma ha recibido varias demandas por los despidos, requiriendo indemnizaciones. “Hemos recibido seis, me parece, hoy mismo o hace muy pocos días. En total, se nos requiere a los tribunales que se obligue a ENAP pagar indemnizaciones que bordean en torno al valor agregado, todos ellos en torno a $ 500 millones”, dijo Jara.
La cronología
Otra de las incógnitas que ha abierto el caso es si el directorio de la compañía fue o no engañado por parte de la firma. “Eso fue parte del informe de EY. Y este informe es confidencial”, aseguró Muga.
Sin embargo, el presidente sí reveló un “antecedente que puede ilustrar” el escenario. “En octubre del año 24, al Comité de Sostenibilidad de esta compañía, que es el que refiere el medio ambiente, un gerente de esta compañía desvinculado en enero le dijo a ese comité que estaba todo bien con el PPDA y que no era necesario reportar. Así, como lo oyen”.
Sobre cómo llegó la información al directorio sobre inconsistencias en las mediciones en enero, Julio Friedmann, gerente general, relató que apenas supo, “me dirigí al día siguiente, a los 2 días a la refinería (...) y se nos explicó este tema. A la noche cuando salimos con Álvaro -estábamos a 16-17 de enero- y el 30 de enero teníamos que informar las emisiones a la SMA respecto al año anterior... (...) ante ello decidimos poner en conocimiento al directorio, informé la misma noche a la presidencia del directorio y se convocó a sesión extraordinaria para la semana siguiente".