Este experto acota que el índice de producción del sector en el pasado mes bajó en 7,2%, que se explica por una disminución del índice de minerales metálicos en 10,7%, compensado parcialmente por un aumento del indicador de minerales no metálicos -como litio- de 15,9%. Pero el cobre, la principal exportación del país, mostró en julio un retroceso de 9,4%, indica Merino.
Así, en los primeros siete meses de 2026, “la producción acumulada no supera los 2,9 millones de toneladas de cobre contenido, un 7% por debajo de los 3,1 millones registrados en igual período de 2025 y un 15% inferior a los 3,4 millones de toneladas de 2015. Se trata, de hecho, del nivel más bajo para este período desde 2003”, apunta Andrés González, de Plusmining.
¿Cuál es la causa? Según los expertos, en la caída de la producción cuprífera se enlazan dos fenómenos. Por un lado, la antiguedad de las operaciones, que supone extraer más material para procesar y obtener igual o menos cobre con la consecuente alza de costos que implica. Y, por otra parte, las lluvias que asolaron el norte en julio, en especial, en las regiones de Atacama y Coquimbo, que obligaron a suspender algunas faenas por varios días, como ocurrió con Caserones de Lundin Mining y Los Pelambres de Antofagasta Minerals.

Respecto del primer fenómeno, González hace ver que la producción ha registrado caídas interanuales en 13 de los últimos 14 meses. “Esto sugiere que la menor producción responde también a factores más estructurales, entre ellos períodos de menores leyes de mineral en algunas de las principales operaciones del país”, dice.
Merino, en tanto, agrega que hay mantenciones en curso que lastran la actividad y que, además, varias mineras han anunciado una baja en sus proyecciones para el año. En ese sentido, el presidente de Minera Escondida, Alejandro Tapia, dijo hace algunas semanas que esta faena -principal mina de cobre del mundo- bajará su extracción del máximo de 1,3 millones de toneladas anotadas en el año fiscal 2025 a un nivel más cercano a 1 millón de toneladas en el presente ejercicio. Antofagasta Minerals, en tanto, dijo que por el evento climático de julio bajó su proyección desde un rango de 650 mil a 700 mil toneladas, a un rango entre 625 mil-655 mil.
Caserones, de Lundin Mining, bajó su pronóstico para 2026 en 10 mil toneladas menos debido a que esta faena tuvo un apagón entre el 18 al 30 de julio.
Aunque en agosto también hubo lluvias en el norte, los expertos estiman que en los meses restantes podría recuperarse actividad. Aún así, González proyecta que la producción de cobre de 2026 estará en aproximadamente 3% por debajo de 2025, lo que “podría deteriorarse si se producen nuevas interrupciones asociadas a condiciones meteorológicas”.