El dólar partió un poco más abajo la sesión de este miércoles, donde los traders reaccionan a comentarios desde Estados Unidos que apuntan a una significativa recuperación de la oferta energética desde Medio Oriente.
La paridad dólar-peso caía $ 2 hasta los $ 935,4 en las pantallas de Bloomberg, después de cerrar una sexta jornada consecutiva al alza por el continuo bloqueo del estrecho de Ormuz.
El petróleo Brent bajaba 0,8% a US$ 93,9 por barril, y los rendimientos del Tesoro estadounidense aflojaban cerca de 2,5 puntos base (pb) a lo largo de la curva, mientras un indicador del dólar global borraba sus avances.
¿Cuestión de barriles?
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró en entrevista con CNBC que más de 17 millones de barriles de petróleo cruzaron Ormuz este lunes, la mayor cifra que se haya visto desde que comenzó la guerra hace seis meses.
También sostuvo que las exportaciones desde la región ese día estuvieron por encima de los niveles previos al conflicto, si se incluyen los oleoductos utilizados por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos para eludir el tráfico marítimo. Cerca de 20 millones de barriles de crudo y productos petroleros transitaban diariamente antes de la guerra.
El precio del crudo escaló 6% en los dos primeros días de la semana, que estuvieron marcados por el regreso de las acciones militares de Washington y Teherán en su pugna por el control del estrecho.
Hubo noticias económicas de EEUU que también contribuían a aliviar las presiones este miércoles. El informe de nóminas privadas ADP mostró una creación de 38 mil empleos en agosto, menos que los 47 mil a los que habían apuntado las estimaciones de consenso, y desde una serie levemente revisada al alza de 46 mil.
Mañana jueves se publicará el índice ISM de servicios, y el viernes se publicarán las nóminas no agrícolas, para las que se esperan ver 55 mil nuevos empleos, después de la sorpresiva contracción que mostró la lectura anterior.
Los mercados monetarios están descontando más de dos tercios de probabilidad de que la Reserva Federal anuncie una subida de tasas de 25 pb en su reunión del 15 y 16 de septiembre.
Esto, mientras las vías diplomáticas en Medio Oriente parecen seguir inactivas. Donald Trump dijo que no está tratando de obligar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones, desdeñando reportes de ABC News en ese sentido.
"Me da totalmente igual si firman un acuerdo que, para ellos, no vale nada. Me gusta mucho más nuestra posición actual, con un control casi total del estrecho de Ormuz y su economía en pleno colapso. Solo están viviendo lo inevitable. ¿Cuándo se levantará el pueblo iraní para luchar?", publicó el mandatario en su red Truth Social.