El dólar arrancó septiembre al alza, mientras las tasas de interés globales siguen escalando por las persistentes disrupciones en el estrecho de Ormuz y las consecuencias económicas que esto podría generar.
La paridad dólar-peso saltaba $ 5,4 hasta los $ 940 en los primeros negocios de este martes, después de partir la semana con una quinta sesión consecutiva al alza en las pantallas de Bloomberg.
Publicado a la misma hora de la apertura, el Imacec de julio mostró una caída de 1,5% interanual, más del doble de lo que figuraba en las estimaciones de consenso, aunque las débiles cifras sectoriales de la víspera -incluyendo otra caída en la producción de cobre- habían hecho prever un resultado como este.
Pulso inflacionario
El dollar index subía 0,2% a 99,6 puntos, y el rendimiento del Tesoro a 10 años subía 3,4 puntos base a 4,78%, su mayor nivel desde principios de 2025. En Londres, el futuro de cobre volvía de su fin de semana largo con una caída de 0,5% a US$ 6,45 la libra.
El petróleo Brent subía 1,7% a US$ 92 por barril, pues siguen alejándose las perspectivas de una restauración del tráfico en Ormuz, después de que dos petroleros fueron impactados por proyectiles anoche cuando intentaban salir del golfo Pérsico, según la consultora de seguridad marítima Marisks.
Con esta situación, el caso de una subida de tasas de la Reserva Federal en septiembre se está afianzando en las posiciones de los mercados monetarios, que ya descuentan más de dos tercios de probabilidad de que esto ocurra.
Una batería de datos podría ayudar esta semana a anticipar con más claridad el rumbo de la política monetaria estadounidense, empezando por este martes, pues a media mañana se publicarán el índice ISM manufacturero de agosto y las ofertas de empleo de julio.
Mañana miércoles vendrán las nóminas privadas ADP, el jueves el índice ISM de servicios, y el viernes las nóminas no agrícolas de agosto. La semana siguiente será también clave, ya que se publicarán los precios al consumidor del pasado mes.