El presidente de China, Xi Jinping, llamó a los países de Medio Oriente que consideren construir un nuevo orden de seguridad libre de interferencias externas durante una visita a Egipto, endureciendo el lenguaje que había utilizado previamente el líder chino para respaldar un alejamiento de Estados Unidos.
“Los pueblos de Medio Oriente deben ser dueños de sus propios asuntos”, dijo Xi durante una reunión con el presidente egipcio, Abdel Fattah El-Sisi, en El Cairo, según un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.
En una crítica velada a EEUU, Xi también dijo que China respaldaría los esfuerzos en Medio Oriente destinados a “reconfigurar la arquitectura de seguridad de la región”.
El llamado refuerza la retórica que Xi ha utilizado previamente. El enfoque planteado por el líder chino coincide con opiniones expresadas cada vez con más frecuencia en medios estatales por académicos chinos, quienes sostienen que la guerra con Irán está debilitando la confianza en el orden liderado por EEUU y acelerando los esfuerzos de la región por desarrollar acuerdos de seguridad menos dependientes de Washington.

El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi junto al presidente chino Xi Jinping en el Gran Museo Egipcio (GEM) en Giza.
El regreso de Xi a Egipto después de una década se produce cuando algunos países de Medio Oriente ya muestran un mayor escepticismo sobre las garantías de Washington, lo que abre una oportunidad para que la segunda mayor economía del mundo amplíe su influencia. El mes pasado, Turquía, Arabia Saudita y Pakistán firmaron un pacto de defensa mutua, creando un nuevo marco de cooperación que podría ampliarse para incluir a países como Egipto.
Durante sus conversaciones con El-Sisi, el respaldo del líder chino a la autonomía de los países quedó plasmado en una iniciativa de cuatro puntos que incluyó un llamado a las grandes potencias externas a la región a “abandonar los dobles estándares”, según el comunicado.
Xi también dijo que Naciones Unidas debería desempeñar un papel más importante en los asuntos regionales y que Beijing está dispuesto a trabajar con los países de la zona para proteger las rutas marítimas internacionales y promover el desarrollo. Sobre Palestina, afirmó que el tema sigue estando en el centro de los problemas de Medio Oriente y que “nunca debe ser ignorado ni marginado”.
Egipto es uno de los principales receptores de ayuda militar y exterior de Estados Unidos.
Washington y Bijing se preparan actualmente para una cumbre entre Xi y el presidente estadounidense, Donald Trump, a finales de este mes, mientras ambos países mantienen una frágil tregua arancelaria que expirará en noviembre si no se extiende.
La bilateral con Egipto
El-Sisi anunció por separado un acuerdo para poner en marcha la tercera fase de la ampliación de la zona industrial China-Egipto en la Zona Económica del canal de Suez, que abarca sectores como energía renovable, fabricación de automóviles, textiles y fibras químicas, según la presidencia egipcia.
China y Egipto acordaron profundizar la cooperación en áreas como energía verde, vehículos eléctricos, industria aeroespacial y economía digital, según Xinhua.
Xi y El-Sisi también presenciaron la firma de acuerdos relacionados con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, inteligencia artificial, comercio y cadenas de suministro. En total, se firmaron más de 20 documentos de cooperación, según Xinhua.
China ha desempeñado un papel clave en algunos de los principales proyectos de infraestructura de Egipto. Aunque El Cairo ha buscado mantener relaciones estrechas tanto con Beijing como con Washington, China es uno de sus principales socios comerciales y el intercambio bilateral ha crecido considerablemente desde la visita previa de Xi en 2016.