A los 71 años falleció la emblemática figura emblemática del Partido Socialista (PS), Camilo Escalona. Su larga trayectoria política estuvo ligada al Congreso Nacional desde 1990 hasta el año 2014, con un intervalo entre su paso desde la Cámara de Diputados al Senado, corporación que presidió entre los años 2012 y 2013. Militante socialista desde los 13 años, estuvo ligado profundamente al proceso de retorno a la democracia y a la política de los acuerdos, especialmente durante el periodo de la transición.
En el marco de su carrera política, en la que destacó como un político frontal, encabezó su partido en tres ocasiones: entre los años 1994 y 1998, 2001 y 2003, y 2006 y 2010.
Nacido en Santiago, el 15 de junio de 1955, e hijo de Camilo Escalona Jorquera y Berta del Carmen Medina, el exsenador murió tras un agresivo cáncer a la próstata diagnosticado en abril de este año y tras permanecer desde el miércoles 2 de septiembre en un coma inducido, para facilitar su tratamiento en Cuidados Intensivos de la Clínica Indisa.
A raíz de este episodio, desfilaron por la clínica representantes y dirigentes de los partidos de la exConcertación y de la actual oposición, para “despedirse” del histórico dirigente.
Escalona destacó en política a poco tiempo de entrar a militar en el PS, ya que se convirtió en dirigente estudiantil del Liceo N° 6 de Hombres de la comuna de San Miguel, Región Metropolitana, tras lo cual en 1972 resultó electo presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago (Feses). Al año siguiente lo eligieron miembro del Comité Central de la Juventud Socialista.
La disputa por la presidencia de la Feses significó el primer acercamiento entre Escalona y el exsenador de Renovación Nacional -en esa época, militante del Partido Nacional- Andrés Allamand, quien decidió dejar el Colegio Saint George, donde estudiaba, para trasladarse al Liceo Lastarria, justamente a fin de competir en esta elección. Sin embargo, debido a acusaciones mutuas de fraude electoral, la Feses se dividió en dos bandos irreconciliables en que cada sector (oficialismo y oposición) proclamó a su candidato, el oficialismo a Escalona y la oposición al DC Miguel Salazar, ya que Allamand quedó más atrás.
"Hombre de Estado"
Andrés Allamand resultó ser una especie de constante en la vida política de Escalona, adversarios y aliados, cuando la situación política lo ameritara.
En 1974, Escalona salió al exilio, donde pasó por Austria, Cuba y la República Democrática Alemana, hasta regresar a Chile de manera clandestina en 1983.
A pesar de su carácter frontal, o quizás por lo mismo, Escalona logró generar amplias redes políticas y protagonizó otro importante episodio de la historia política reciente de Chile con Allamand la noche del 5 de octubre de 1988. Escalona y el entonces secretario general de Renovación Nacional (RN), se comunicaron telefónicamente para ponerse de acuerdo y evitar que se desconociera el triunfo del “NO”, en el plebiscito.
Por otro lado, aunque no tenía una mala relación per se con el mundo empresarial, en 2006 -en su calidad de presidente del PS- calificó a algunos empresarios de “chupasangres” y “explotadores”, generando una fuerte polémica y una dura reacción tanto desde el sector como desde la derecha política; desde donde el entonces senador Andrés Allamand salió al paso de sus dichos.
Aun así, y más allá de las trifulcas políticas diarias, aunque muchas veces en ellas lo acusaron de pretender “minar" la institucionalidad, tanto desde su sector como desde la derecha se le ha reconocido como un “hombre de Estado” y defensor de las instituciones.