La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Paula Estévez, anunció este jueves que el proyecto que crea un mecanismo de screening de inversiones podría ver la luz en 2027.
En el seminario "Oportunidades para Chile en el Plan Quinquenal de China", organizado por Táctica, la autoridad se refirió a la indicación sustitutiva que el Ejecutivo ingresará a la iniciativa que se ingresó al Congreso en marzo para la creación de un mecanismo de revisión de inversiones extranjeras.
“Nosotros hemos ido al Congreso, revisamos el proyecto y acordamos con los parlamentarios que el gobierno ingresaría a fines de año, inicios del próximo, una indicación sustitutiva al proyecto de ley”, dijo Estévez.
Al respecto, también reiteró que “el proyecto de screening de inversiones no lo hacemos porque ningún país nos está presionando y no va a discriminar a ningún país”.
De esta manera, señaló que el 80% de los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cuentan con algún tipo de régimen de screening de inversiones.
“Lo tienen Nueva Zelanda y Singapur, son nuestros socios naturales, fuimos los fundadores del Cptpp (Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico). Y por lo mismo, hemos estado muy en comunicaciones con ellos y nos hemos reunido con más de 20 países”, indicó la subsecretaria, agregando que una de estas instancias ha sido con representantes de China.
“China también tiene un screening de inversiones. Por tanto, nos hemos reunido con China para conocer su experiencia en los tipos de inversiones y también para dar a conocer nuestra propuesta”, dijo.
Acerca de la relación comercial con el gigante asiático, la subsecretaria indicó que el desafío para la próxima década consistente en ir más allá de lo exclusivamente relativo a la exportación de materias primas.
Así, ejemplificó con la transición energética, en la cual Chile posee ventajas competitivas en energías renovables, hidrógeno verde y baterías; mientras que China, por su parte, desarrolló capacidades industriales y tecnológicas de escala global.
“La combinación de estas fortalezas abre pasos concretos para contribuir en proyectos conjuntos que contribuyan simultáneamente al desarrollo económico y los objetivos de descarbonización”, indicó Estévez.
Oportunidades para Chile
Durante el seminario, también expuso el consejero comercial de la Embajada de la República Popular China en Chile, Ma Keqiang, acerca de las posibilidades de la relación entre ambos países, bajo esta planificación del gigante asiático.
“El plan quinquenal traerá nuevas oportunidades para la cooperación económica y comercial entre ambos países. La ampliación de las importaciones, el impulso al consumo, la transición verde y la apertura institucional le reportará beneficios tangibles a las empresas chilenas”, señaló.
De esta manera, indicó que productos como las cerezas, vinos y el salmón se verían beneficiados de la liberación continua del mercado chino y contarán con mayor espacio de exportación. Además de que en vista del objetivo de China de alcanzar la carbono neutralidad, significaría una oportunidad en minerales para energías limpias como el litio, el cobre, así como en equipos de nuevas energías.
“Al mismo tiempo, las soluciones tecnológicas maduras de China e inteligencia artificial, camiones mineros de nueva energía, monitoreo por teledetección puede potenciar la minería inteligente y la agricultura inteligente de Chile, apoyando la transición de sus industrias hacia la ecologización y la aplicación inteligente”, señaló Keqiang.
En tanto, también apuntó a la profundización constante de la inversión y direccionar la construcción conjunta de la iniciativa de la franja y la ruta y la apertura institucional.
“La cooperación en inversiones en energía, infraestructuras y otros sectores impulsará notablemente el empleo local en Chile, favoreciendo el desarrollo territorial y el bienestar de la población”, dijo el diplomático.
El consejero comercial también se refirió a “opiniones” que “malinterpretan el desarrollo industrial y la cooperación con el exterior de China, intentando obstaculizar la cooperación normal”.
Señalando que “sin embargo, la práctica demuestra plenamente que China defiende la igualdad el Estado de Derecho, la cooperación y la integridad, por lo que es un socio digno de confianza y amigos”.