Un nuevo paso dio este martes el proyecto de sala cuna universal en el Congreso. Tras semanas de discusión y negociaciones entre el gobierno y los distintos sectores políticos, la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la idea de legislar, despejando así una primera etapa de su segundo trámite constitucional.
Y si bien la propuesta logró el respaldo transversal de los parlamentarios integrantes de la instancia, dicho apoyo no implicó que se resolvieran las diferencias sobre el contenido de la iniciativa, especialmente en materia de financiamiento.
De hecho, durante la sesión, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, confirmó que el Ejecutivo presentará a fines de esta semana un paquete de indicaciones para abordar los principales puntos de controversia y facilitar un acuerdo que permita avanzar en la tramitación.
“Este proyecto de sala cuna es crucial, prioritario, urgente y necesario para Chile. Estamos viviendo tiempos muy complejos en materia de empleo y en particular de desempleo femenino y juvenil”, sostuvo el secretario de Estado, quien recordó que las responsabilidades de cuidado infantil siguen siendo una de las principales barreras para la participación laboral de las mujeres.
Las indicaciones del Ejecutivo
Rau identificó tres grandes nudos que el gobierno busca resolver: el financiamiento del fondo, el eventual copago de las familias y el fortalecimiento de la educación parvularia pública.
“Nosotros vamos a estar en condiciones de presentar formalmente las indicaciones a fines de esta semana”, aseguró el ministro, explicando que el Ejecutivo solicitó un nuevo informe actuarial a la Superintendencia de Pensiones para evaluar distintas distribuciones de la cotización y su compensación con el Seguro de Cesantía, considerando tanto las cuentas individuales como el Fondo de Cesantía Solidario.
En materia de copago, adelantó que se está trabajando en una fórmula para evitar que las familias más vulnerables deban asumir la totalidad de la diferencia entre el aporte del fondo y el costo efectivo de la sala cuna.
“Nosotros estamos trabajando en una fórmula que se las vamos a presentar a fines de la semana, en que las familias vulnerables, definidas a través del Registro Social de Hogares, no tengan que enterar la totalidad de esa diferencia o copago”, señaló.
A ello se suman alternativas para apoyar a los jardines infantiles que reciben recursos vía transferencia de fondos (VTF), además de la posibilidad de adelantar la incorporación de las trabajadoras de casa particular.
Los plazos y las diferencias
Aunque inicialmente se contemplaba una semana para presentar indicaciones, la comisión acordó extender el plazo hasta el viernes 30 de octubre, dando más espacio para negociar los cambios.
El ministro también fijó una meta para la tramitación. “Nuestro interés es que este proyecto pudiese salir antes de febrero”, afirmó.
Pese al respaldo unánime, varios parlamentarios advirtieron que su voto favorable no implica un cheque en blanco al Ejecutivo.
Uno de los cuestionamientos más reiterados apuntó al uso del Seguro de Cesantía. Desde la oposición, además, también surgieron críticas por el financiamiento de la red pública.