Un nuevo capítulo sumó el conflicto que rodea la nueva concesión de BordeRío. Esta vez, la disputa judicial derivará en un cambio en la administración del tradicional centro gastronómico de Vitacura, que a partir del próximo 6 de noviembre pasará a manos del municipio, mientras se resuelve la controversia que mantiene enfrentadas a las empresas que participaron en el proceso de licitación del lugar.
Recordemos que la disputa se remonta al concurso lanzado en septiembre del año pasado, en el que la Municipalidad de Vitacura adjudicó, mediante un decreto alcaldicio del 17 de diciembre de 2025, la concesión por un período de 15 años al Consorcio Parque Río.
Sin embargo, la empresa que quedó en segundo lugar, Minera y Constructora Río Grande -compañía fundada por Juan Andrés del Río-, impugnó el proceso ante el Tribunal de Contratación Pública el 23 de diciembre, luego de que el municipio rechazara un recurso de reclamación presentado por los mismos.
Con el paso de los meses, el conflicto volvió a escalar, luego de que el Tribunal de Contratación Pública declarara ilegal la adjudicación de la nueva concesión de BordeRío. Frente a esta resolución, tanto el Consorcio Parque Río como la Municipalidad de Vitacura recurrieron a la Corte de Apelaciones de Santiago para intentar revertir el fallo de primera instancia.
Así, considerando que la disputa judicial aún está lejos de resolverse y que la concesión de la sociedad Santa Mónica vence el próximo 6 de noviembre, se determinó que la Municipalidad de Vitacura asumirá directamente la administración de BordeRío, mientras se espera una resolución definitiva del conflicto.
En concreto, el municipio encabezado por la alcaldesa Camila Merino deberá hacerse cargo de la seguridad del complejo, la mantención de sus instalaciones y jardines -incluyendo el sector que se extiende hasta el puente de la rotonda de Santa María de Manquehue-, además de las labores administrativas y operativas vinculadas al funcionamiento del recinto.
El cambio, sin embargo, no implicará el cierre de los establecimientos gastronómicos. Los restaurantes que actualmente funcionan en BordeRío, entre ellos, La Tabla, Krossbar y Bar Santiago, continuarán atendiendo público con normalidad, pese al cambio de administración.
Consultada por Diario Financiero, la Municipalidad de Vitacura no emitió comentarios al respecto.
La visión de los locatarios
Entre los locatarios de BordeRío, la decisión de que el municipio asuma la administración del centro gastronómico fue recibida de manera positiva.
Lejos de manifestar preocupación por el cambio, los operadores ven en esta nueva etapa una oportunidad para fortalecer el funcionamiento del recinto y recuperar su posicionamiento dentro de la oferta gastronómica de la capital.
Según señalaron, el nuevo escenario abre la posibilidad de establecer una relación de trabajo directa con la Municipalidad de Vitacura, ante lo cual manifestaron su disposición a colaborar de manera constructiva y coordinada con la administración comunal.
En esa línea, destacaron que, mediante el diálogo y la colaboración entre las distintas partes, esperan que BordeRío recupere su posicionamiento “entre los boulevares gastronómicos destacados de Santiago” y se consolide como un punto de encuentro para la comunidad.