Un hito clave selló hace más de un mes la minera australiana Cobre Limited, al alcanzar el 62,86% de la propiedad de Sierra Atacama, ubicada en la Región de Antofagasta, convirtiéndose en el nuevo controlador de la mina vinculada al empresario Martín Borda.
“Ahora definimos la estrategia, la financiamos y respondemos por los resultados. Es un compromiso significativo con Chile, que hemos asumido con capital propio”, asegura a DF el CFO de Cobre Limited, Kaveen Bachoo, quien además destaca que “el acuerdo de inversión también establece una hoja de ruta clara para alcanzar el 100% de la propiedad”. Y remarca que la firma oceánica “es hoy un productor emergente de cobre con una trayectoria de crecimiento clara, en la que Chile ocupa un lugar central”.
Cuando la australiana ingresó a Sierra Atacama, la operación registraba pérdidas y mantenía deudas con acreedores. Desde entonces, dice el ejecutivo, Cobre Limited ha destinado más de US$ 20 millones de recursos propios al pago de acreedores. Desde que asumieron la gestión, han -por ejemplo- aumentado la recuperación de metal rojo, y suscribieron acuerdos de procesamiento de mineral de terceros que están convirtiendo a Sierra Atacama en un polo regional de procesamiento. También, mantuvieron la totalidad de los cerca de 240 empleos locales e incorporaron alrededor de 30 puestos de trabajo.
Hoy están concentrando todos sus recursos y esfuerzos en el activo: multiplicar la producción aproximadamente por cuatro, mejorar la eficiencia y la seguridad, ampliar el recurso mediante sondajes y avanzar desde la minería subterránea hacia la explotación a rajo abierto. “Si cumplimos esos objetivos, la justificación para adquirir la totalidad de la propiedad será evidente”, dice.
Y añade: “Como empresa responsable, si la evaluación económica lo justifica y las condiciones de mercado lo permiten, adelantaremos la adquisición del 100%”.
Cobre Limited ya ha comprometido más de US$ 20 millones para saldar deudas con acreedores anteriores a su ingreso y en los próximos seis meses planean invertir otros US$ 30 millones.
Este último capital se destinará a tres ámbitos: mejoras en la planta de cátodos y en el circuito de chancado para aumentar la producción; el programa de sondajes de 40.000 metros y el inicio de la explotación a rajo abierto en 2027; y planes de pago que permitan cumplir los compromisos con proveedores locales y vínculos efectivos con las comunidades de su entorno.

Kaveen Bachoo, CFO de Cobre Limited.
Bachoo revela que la meta es alcanzar, a diciembre de 2027, un ritmo de producción equivalente a unas 18.000 toneladas anuales, aproximadamente cuatro veces el nivel actual. Más adelante, están completando estudios para llevar a Sierra Atacama a 25.000 y luego a 50.000 toneladas al año.
“Ya estamos avanzando. La recuperación de cobre en la planta aumentó de 63% en enero a cerca de 82%, lo que significa obtener más cobre por cada tonelada de mineral que procesamos”, afirma.
En el corto plazo, sus prioridades son iniciar la explotación a rajo abierto en Sierra Atacama, ampliar la planta de cátodos y aumentar el procesamiento de mineral de terceros. Bachoo sostiene que “el modelo de polo regional de procesamiento es central en nuestra estrategia”.
Más allá del área actual de la operación, dice que cuentan con una opción vinculante sobre concesiones adyacentes, y su programa de sondajes de 40.000 metros está evaluando la continuidad del yacimiento en profundidad: “Los resultados iniciales son muy positivos y entregaremos una actualización del recurso en su oportunidad, con el objetivo de hacerlo durante el primer trimestre de 2027”.
“La producción se recuperará”
El Imacec de agosto cayó 1,0% interanual debido a una fuerte contracción de la actividad minera. El CFO de Cobre Limited pone paños fríos: “El dato de un mes no define a una industria. La caída de 1,0% en agosto refleja tanto presiones globales como factores locales”. Y añade que “los fundamentos no han cambiado”.
“Hemos operado en ciclos difíciles en Australia y Botsuana, y nuestra respuesta siempre es la misma: controlar los costos, aumentar los volúmenes y seguir invirtiendo. La minería chilena es madura y resiliente, y la producción se recuperará. Queremos ser uno de los operadores que aporten producción adicional cuando eso ocurra”, asegura.
Su convicción es tal que asegura que, en términos simples, “si se quiere tener una presencia relevante en el negocio del cobre, hay que estar en Chile”. Destaca que el país produce cerca de una cuarta parte del cobre mundial y cuenta con reglas claras para la inversión, certeza jurídica y estabilidad política. “Esas fortalezas no cambian por el resultado de un indicador mensual y son la razón por la que estamos invirtiendo con una visión de largo plazo”, reafirma.
Sierra Atacama -sostiene- “nos ofrece una mina, una planta de procesamiento y un importante potencial de crecimiento en un mismo lugar. Puede convertirse en el motor del crecimiento global de Cobre”.
Consultado por los obstáculos o restricciones que les preocupan para avanzar con sus planes en Chile, Bachoo señala que, como todos los productores de cobre en Chile, están gestionando los costos de los insumos, especialmente el ácido sulfúrico, cuyo precio ha aumentado con fuerza este año.
También -añade- están planificando cuidadosamente en función de los plazos de tramitación de los permisos para el rajo abierto. “Ninguno de estos factores modifica nuestro plan”, concluye.