El mercado laboral está pasando por un complejo momento, inclusive comparable con la crisis sanitaria de inicios de esta década. Y, esta vez, el deterioro no solo se reflejó en una nueva alza de la tasa de desocupación, sino también en un hito que no se registraba desde la pandemia: el número de personas sin trabajo volvió a superar el millón.
De acuerdo con los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el trimestre julio-septiembre de 2026, la tasa de desocupación llegó a 9,8%, lo que representó un incremento de 1,3 puntos porcentuales (pp.) en doce meses y marcó el séptimo aumento interanual consecutivo del indicador.
Con ello, el número de personas desocupadas llegó a 1.007.976, equivalente a 133.588 personas adicionales respecto de igual período del año anterior, un crecimiento de 15,3%.
La cifra adquiere especial relevancia al revisar la evolución histórica del indicador. La última vez que Chile había registrado más de un millón de desocupados fue en octubre de 2020, en plena crisis sanitaria por el Covid-19, cuando las restricciones a la movilidad y la paralización de distintas actividades económicas golpearon con fuerza al mercado laboral.
“Cuando observamos la serie de la encuesta, observamos valor sobre el millón solo en el período de pandemia en el año 2020, que tuvimos algunos trimestres móviles por sobre 1 millón de desocupados. Descontando ese periodo, es la primera vez que se supera ese umbral”, dijo el subdirector técnico del INE, Leonardo González.
De acuerdo al organismo, el resultado estuvo acompañado de una nueva contracción de la ocupación. En doce meses, el número de personas ocupadas disminuyó en 102.875, equivalente a una caída de 1,1%, mientras que la fuerza de trabajo creció apenas 0,3%.
Así, y tal como viene ocurriendo desde hace varios trimestres, el aumento del desempleo se produjo en un escenario marcado principalmente por la destrucción de puestos de trabajo, más que por una incorporación significativa de nuevas personas al mercado laboral.
El deterioro también se reflejó en la evolución por sexo. La tasa de desocupación de las mujeres llegó a 10,5%, con un incremento de 1,4 pp. en doce meses, mientras que entre los hombres alcanzó un 9,3%, aumentando 1,2 pp.
Cesantes siguen aumentando
Al desglosar las cifras, uno de los principales factores detrás del incremento del desempleo fue el aumento de las personas que habían tenido una ocupación y se encontraban buscando un nuevo puesto de trabajo.
Según el INE, los cesantes llegaron a 914.890 personas en el trimestre julio-septiembre, lo que representó un crecimiento de 14,4% en doce meses, equivalente a 115.132 personas adicionales.
Con ello, este grupo concentró cerca del 91% del total de desocupados.
En esta oportunidad, el ente estadístico también analizó las razones detrás de la desocupación, y los datos también mostraron un incremento de las personas que quedaron sin empleo producto del término de sus contratos de trabajo.
En particular, quienes declararon esta causa aumentaron 20,2% en doce meses, equivalente a 88 mil personas adicionales, hasta alcanzar las 525 mil.
A su vez, aquellos que señalaron haber sido despedidos registraron un incremento anual de 14,7%, correspondiente a 25 mil personas, totalizando 197 mil desocupados.
En conjunto, ambas categorías reunieron a cerca de 722 mil personas, dando cuenta de la incidencia que han tenido las desvinculaciones y el término de contratos en el aumento de la cesantía.
Por su parte, quienes buscaban trabajo por primera vez llegaron a 93.086 personas, con un incremento anual de 24,7%, equivalente a 18.456 personas adicionales.
Más tiempo buscando trabajo
La duración del desempleo también siguió mostrando señales de alerta. De hecho, las cifras volvieron a evidenciar dificultades para encontrar una nueva ocupación, particularmente entre quienes acumulan varios meses de búsqueda.
De acuerdo con el INE, el grupo de desocupados que llevaba entre tres y cinco meses buscando trabajo aumentó 32,9% en doce meses, hasta alcanzar las 232 mil personas. Se trató del segmento que más incidió en el crecimiento anual de la desocupación.
La situación también fue compleja para quienes llevan períodos más prolongados sin encontrar una ocupación.
En particular, los desocupados de larga duración -es decir, aquellos que acumulan doce meses o más buscando trabajo- aumentaron 17,2% en un año, equivalente a 28 mil personas adicionales, hasta llegar a las 190 mil.
Con ello, este grupo pasó de representar el 18,5% de los desocupados en el trimestre julio-septiembre de 2025 al 18,8% en igual período de este año.
Destrucción de empleos formales
La mala fotografía del mercado laboral se completa con una nueva caída de los puestos de trabajo formales, que volvieron a explicar la mayor parte de la contracción de la ocupación.
“Esta disminución de la ocupación general es explicada principalmente por la caída de la ocupación formal”, dijo González.
En el detalle, en doce meses, el número de ocupados formales disminuyó 1,4%, equivalente a 95.966 personas, mientras que los informales retrocedieron 0,3%, correspondiente a 6.909 trabajadores.
Pese a esta última disminución, la tasa de ocupación informal aumentó 0,2 pp. en un año, hasta situarse en 26,4%, reflejando que la caída proporcional de los empleos formales fue mayor.
La foto general
Considerando este escenario, la tasa de ocupación nacional retrocedió 1,1 pp., ubicándose en 55,5%, mientras que la participación laboral se ubicó en 61,6%, con una disminución anual de 0,3 pp.
Cifras que nuevamente alejan el escenario actual de la situación previa a la pandemia.
“Si nosotros quisiéramos tener la misma tasa de ocupación que teníamos en el año 2019, debiésemos tener 463.000 personas ocupadas más para alcanzar ese porcentaje que teníamos de tasa de ocupación en el año 2019”, recalcó González.