Seis registros marcarios y una patente de invención es todo lo que queda de la firma que en 2021 levantó una ronda de US$ 7,3 millones y llegó a sentarse con Unilever, Walmart y Coca-Cola.
A diez meses de que el 1° Juzgado Civil de Santiago decretara la liquidación voluntaria simplificada de la startup de José Manuel Moller, el procedimiento podría registrar su primer movimiento de fondos.
El pasado 9 de septiembre, Asesorías y Servicios Kyklos SpA presentó al liquidador Andrés Barreau una oferta de compra directa por la totalidad de esos activos. ¿El precio? Solo $2 millones al contado.
Sin inmuebles, sin máquinas dispensadoras y sin instrumentos financieros, la venta de las marcas y la patente a Kyklos sería el primer ingreso de dinero al procedimiento.
Hasta ahora el recupero ha sido nulo.
La junta extraordinaria de acreedores fue citada para la vuelta de Fiestas Patrias. Siempre que exista el qouórum para sesionar, esta se realizará el lunes 21 de septiembre a las 15:00 horas, en Cuernavaca 1735, Vitacura.
El comprador
Kyklos no es ajeno a la industria. Fundada en 2012 por cuatro emprendedores, es una empresa B chilena dedicada a la economía circular y la cultura ambiental en organizaciones, con clientes como Easy-Cencosud, Entel, CMPC y Johnson & Johnson, y programas de reciclaje inclusivo junto a PepsiCo.
La oferta la firmó Sebastián Herceg Ruiz, director de asuntos corporativos de la compañía.
Kyklos ya transfirió los $2 millones el 14 de septiembre a la cuenta del Banco Security que el liquidador destina a causas concursales, bajo condición suspensiva.
Si la junta rechaza la oferta, los fondos vuelven en tres días hábiles, sin intereses ni reajustes.
¿Qué se está vendiendo? El lote incluye los registros “SMART YOUR OWN by Algramo”; la marca mixta principal; “Packaging as a Wallet”; “Recarguemos el futuro”; y otra marca mixta que el acta no nomina.
El corazón técnico del paquete, sin embargo, es la patente de invención PCT 2021-3223, presentada el 3 de diciembre de 2021 y ya concedida. Esa es la pieza que sostenía el modelo que Moller vendió en foros globales, el envase inteligente que reconoce al usuario y acumula saldo, lo que la compañía bautizó como “Packaging as a Wallet”.
El camino de Algramo
Cabe recordar que Algramo nació en 2013 con la idea de vender detergente y arroz al peso en envases reutilizables, para que el consumidor de barrio no pagara el sobreprecio del formato chico.
La ejecución la llevó a instalarse en Nueva York y Londres, a firmar con Unilever, Walmart, Nestlé y Coca-Cola, y a cerrar en 2021 una ronda de US$ 7,3 millones con Closed Loop Partners entre los inversionistas.
El quiebre llegó en 2024. “Grandes socios como Unilever, Walmart y Coca-Cola eliminaron sus metas de reutilización”, explicó Moller cuando anunció el cierre en julio del año pasado.
La solicitud judicial lo dice en lenguaje concursal. “Tanto clientes como socios decidieron reducir sus iniciativas ambientales, cesando la contratación de los servicios ofrecidos por la empresa”.
“Tengo la tranquilidad de que hice todo”, dijo Moller cuando bajó la cortina.