Tener un título profesional, experiencia y conocimientos técnicos sigue siendo relevante a la hora de buscar trabajo. Pero ya no basta.
La transformación tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial (IA) están modificando los perfiles que demandan las empresas y, con ello, los criterios que utilizan para seleccionar a sus trabajadores.
Y muy en línea con lo que ocurrió durante la crisis sanitaria del Covid-19, las habilidades blandas, la capacidad de adaptación, el manejo de nuevas tecnologías y la versatilidad han vuelto a ganar terreno frente a factores más tradicionales, como las credenciales formales o una trayectoria lineal en un determinado cargo, corroboró la última edición del Panel Laboral de la Universidad Andrés Bello (UNAB).
Los números dan cuenta de la magnitud del cambio: un 20% de los encuestados dijo que los criterios de selección han mutado completamente durante los últimos cinco años y un 44% habló de un cambio considerable. Otro 20% señaló que las modificaciones son moderadas y solo 16% identificó que son leves o prácticamente inexistentes.
¿Qué buscan?
La mayor novedad identificada fue el peso que adquirieron las habilidades blandas, con un 26,1% de las menciones.
Le siguieron el aumento de la demanda por competencias digitales e IA y la búsqueda de perfiles más versátiles y multidisciplinarios, ambas con un 21,7%.
Más atrás apareció otro fenómeno directamente relacionado con las credenciales: un 17,4% sostuvo que las competencias han ganado relevancia frente a los títulos y otras credenciales formales.
El aumento de las exigencias de experiencia previa obtuvo un 10,1% de las menciones y apenas un 2,9% apuntó como uno de los principales cambios una mayor preferencia de las empresas por desarrollar talento interno.

Sandra Bravo, economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas.
“El título sigue pesando como base, pero dejó de ser suficiente por sí solo. Hoy se pide mostrar cómo se piensa y se decide, no solo qué se estudió”, explicó Cecilia Besa, de TestaNova.
El cambio en las exigencias tuvo una contracara: encontrar candidatos que reúnan la combinación de atributos buscados.
Ante la pregunta sobre qué tan difícil ha sido para las empresas encontrar trabajadores con las competencias requeridas durante el último año, un 44% respondió que ha sido difícil o muy difícil.
Otro 44% señaló que no ha sido ni fácil ni difícil y solo un 12% calificó la búsqueda como fácil o muy fácil.
Así, prácticamente nueve de cada 10 especialistas no percibieron como fácil la tarea de encontrar los perfiles adecuados.
Para Pamela Jiménez, de Equation Partners, el problema no necesariamente radica en una falta de talento, sino en una brecha entre los perfiles disponibles y la combinación de capacidades que requieren las organizaciones.
“Ya no basta con tener una buena experiencia técnica o funcional; se buscan profesionales con visión de negocio, capacidad de adaptación, manejo de nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, buenas habilidades para liderar, relacionarse y desenvolverse en escenarios de mayor incertidumbre”, planteó.
Una mirada similar entregó Patricia Codecido, de Global Jobs, para quien una mayor disponibilidad de postulantes no necesariamente facilita la contratación, ya que la dificultad está en encontrar personas que combinen competencias técnicas, habilidades transversales y capacidad de adaptación, además de un buen ajuste con la cultura y los desafíos de cada organización.
Perfiles más amplios
La tendencia también empujó la búsqueda de trabajadores que puedan desempeñar más de un rol.
Un 80% de los integrantes del panel señaló que sus clientes solicitan frecuente o muy frecuentemente perfiles capaces de combinar competencias técnicas y habilidades comerciales. Un 56% dijo recibir este tipo de requerimientos frecuentemente y un 24%, muy frecuentemente. Solo un 16% respondió que ocurría de manera ocasional y un 4%, rara vez.
María Alejandra Torres, de Althus Partners, señaló que las empresas “ya no privilegian al candidato especializado en una sola función, sino a quien puede moverse entre áreas y asumir responsabilidades que antes estaban estrictamente definidas. Hoy, un mismo perfil debe aportar valor en distintos frentes del negocio”.
Adaptarse y aprender
Consultados de manera abierta por cuál sería la competencia laboral más determinante para los trabajadores durante los próximos cinco años, los especialistas coincidieron principalmente en la capacidad de aprender y adaptarse continuamente. A ello agregaron el criterio y el pensamiento crítico para trabajar con nuevas tecnologías, además de capacidades de liderazgo, comunicación y relacionamiento.
El cambio también abrió un desafío para las propias empresas. Un 56% de los especialistas estimó que durante los próximos cinco años desarrollar talento interno será más importante que contratar nuevos trabajadores.
La economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Sandra Bravo, sostuvo que el principal desafío que arrojó el estudio fue precisamente “la brecha entre las competencias que tienen los candidatos y las que hoy requieren las empresas para lograr sus propósitos”.
“La transformación tecnológica está cambiando los criterios de selección y elevando el valor de habilidades como la adaptabilidad, el liderazgo y el pensamiento crítico. Esto exige también revisar cómo estamos formando y capacitando a los trabajadores, poniendo el foco en la calidad y pertinencia con las verdaderas necesidades de las empresas”, concluyó.