El presidente global de Baker McKenzie, Sunny Mann, estuvo esta semana en Chile, a solo 10 meses de haber asumido el puesto. Según el ejecutivo, este es un fuerte gesto de confianza en el país. “El hecho de que, como presidente global, haya venido aquí a los pocos meses de asumir el cargo, envía una señal a nuestra base de clientes y al mercado de nuestro continuo interés”, dijo en entrevista con DF.
La firma legal tiene más de 70 oficinas en más de 40 países, pero Latinoamérica ocupa un lugar especial. La oficina en Caracas, Venezuela, fue la primera fuera de Estados Unidos. “Latinoamérica, en mi opinión, es una región fascinante, porque tiene muchos recursos y oportunidades interesantes. Otros países y economías buscan diversificarse, pero si (como firma legal) no tienes presencia aquí, ¿cómo puedes ofrecer esa perspectiva y conocimiento del terreno?”, sostuvo.
“Uno de los aspectos que considero un factor diferenciador único para Baker McKenzie en el sector legal es nuestra presencia panregional en Latinoamérica”, aseguró.
- ¿Cuál es su evaluación de las operaciones en Chile?
- Creo que son tiempos emocionantes. Después de haber pasado un día aquí con el equipo, se percibe una gran energía y ambición. Las economías y actores estatales, pero también las empresas privadas, lo que están haciendo en un entorno geopolítico inestable es diversificar sus socios comerciales. Diversifican a dónde venden, pero también a quién compran y cuáles son sus cadenas de suministro. Esto representa una verdadera oportunidad para mercados como Chile y toda Latinoamérica.
Esta región se beneficiará enormemente de esa diversificación. Lo estamos viendo reflejado aquí en Santiago, donde recibimos mucho más trabajo, especialmente en el ámbito transaccional y de inversión, porque los inversionistas extranjeros ven a Chile como un mercado de inversión atractivo. Por eso, se comunican con nuestro equipo con bastante frecuencia.
- El actual gobierno está más orientado al mercado. ¿Eso ayuda?
Completamente. Para un mercado como Chile, tener un gobierno que envía la señal de que invita a la inversión, que es un mercado atractivo, empieza a generar cierta confianza en los inversionistas. Así que creo que tienes razón. El gobierno local está enviando ese tipo de señal. Pero además de eso, está el hecho de que participan en sectores bastante interesantes. Tienen minerales críticos. Cuando hay preocupación por la seguridad energética, aquí hay energía disponible. Cuando se trata de seguridad alimentaria, el agronegocio aquí es poderoso. Hay una confluencia de circunstancias para Chile, ya sea la disrupción global combinada con el cambio de gobierno local y sectores atractivos.
“Esta región se beneficiará enormemente de la diversificación (comercial). Lo estamos viendo reflejado aquí en Santiago, donde recibimos mucho más trabajo, especialmente en el ámbito transaccional y de inversión, porque los inversionistas extranjeros ven a Chile como un mercado de inversión atractivo”.
Inversión en IA
Baker McKenzie ha sido pionero en la aplicación de inteligencia artificial (IA). Según el managing partner de Baker McKenzie Chile, Antonio Ortúzar, la firma comenzó a invertir en IA en 2017 con la migración a la nube, machine learning, due diligence y apoyo judicial para el grupo de litigios y análisis de datos. En 2024, desarrollaron sus propias capacidades de IA, para lo cual hicieron un joint venture con Spark Beyond.
“Actualmente, somos uno de los tres principales bufetes de abogados que invierten en IA a nivel mundial. Y nosotros como oficina de Santiago lo estamos aprovechando al máximo. Ofrecemos capacitación continua a todos los abogados para que estén al tanto de cómo utilizar todas las herramientas disponibles. Es muy difícil contar con estas herramientas sin tener una presencia global como la que tenemos con Baker McKenzie”, destacó Ortúzar antes de ceder la palabra a Mann.
- ¿Cuáles son los principales cambios que ha visto en el mercado legal durante los últimos años?
- Voy a comenzar con algunas reflexiones macro. Llevo 10 meses como presidente y he tenido cerca de 600 conversaciones bilaterales con una mezcla de clientes que incluye a presidentes de directorio, directores ejecutivos y jefes de equipos legales. Pero también líderes gubernamentales. Y la conversación se centra rápidamente en la geopolítica, pero también en la inteligencia artificial. Lo emocionante para nosotros en Chile, cuando hablo con clientes, es cómo Baker McKenzie en Santiago está en una posición bastante diferenciada y única.
Sé que hay excelentes bufetes de abogados locales aquí, excelentes abogados. Esto es algo que reconozco. Pero lo que tal vez no tienen es la red de equipos globales que puedan ayudar a los clientes a navegar por ese tipo de complejidad global que está surgiendo. Porque creo que en el mercado actual, si eres un bufete de abogados centrado únicamente en EEUU, el Reino Unido o Chile, quizás no tengas la presencia ni la experiencia necesarias para ayudar a los clientes a desenvolverse con la misma eficacia en la complejidad global de la IA.
De nuevo, eso nos diferencia en el mercado chileno, porque a nivel global contamos con los recursos para invertir profundamente en esta área. Por eso, hemos sido pioneros en la implementación de la IA en el sector legal. Eso se debe a que tenemos el equipo y la capacidad financiera para invertir en esto de una manera que quizás los bufetes nacionales no tienen.
“La IA es una herramienta muy poderosa. Pero, por supuesto, seguirá cometiendo errores. La tecnología aún tiene limitaciones. Así que, en realidad, la tecnología no es necesariamente el factor diferenciador, es el juicio humano el que se aplica sobre la tecnología”.
- ¿Cuáles son los principales cambios que supone para la profesión legal o la práctica jurídica el uso de la IA?
- Para empezar, hay varios elementos. En primer lugar, en términos de atención al cliente, ¿cómo se puede ser más eficiente? Un ejemplo es si se trabaja en litigios o investigaciones de gran envergadura, el hecho de poder tomar terabytes de documentos y datos, y acelerar su revisión es increíblemente poderoso para los clientes.
Nos hace más eficientes, pero también nos permite brindar un mejor servicio porque significa que se pueden tomar decisiones más rápidas sobre si vale la pena continuar o defender ciertos litigios, o si se llega a un acuerdo antes en las investigaciones. Significa que se accede a los documentos relevantes mucho más rápido, y eso permite determinar si se debe solicitar inmunidad al regulador más pronto que tarde.
El segundo punto es cómo se reinventa la prestación de servicios. Nuestro equipo global de transacciones está analizando cómo la IA permite cerrar acuerdos mucho más rápido que antes. ¿Cómo se puede aprovechar la IA como parte de la estrategia de negociación? La capacidad de analizar las ventajas y desventajas y resumir todos los argumentos de forma mucho más concisa permite negociar mejor.
El otro ámbito es el ciberespacio. Nuestro equipo global de ciberseguridad, en caso de una brecha de seguridad, se plantea de inmediato si es necesario notificar a las autoridades (…) Contamos con una herramienta que permite introducir el tipo de datos y países afectados. Y luego, en cuestión de minutos, recibes un informe sobre dónde podrías necesitar presentar la información, el tipo de información que debes incluir en la solicitud, así como la fecha límite. Obviamente, aún se requiere el criterio humano, pero se puede ver cómo la IA te permite replantearte la forma en que prestas servicios.
- ¿Y en los cargos de entrada? ¿Han reemplazado puestos con la IA? ¿Cómo se gestiona eso?
- Es demasiado pronto para que eso suceda. La IA es una herramienta muy poderosa. Pero, por supuesto, seguirá cometiendo errores. La tecnología aún tiene limitaciones. Así que, en realidad, la tecnología no es necesariamente el factor diferenciador, es el juicio humano el que se aplica sobre la tecnología.
Por eso, nos estamos enfocando en apoyar a nuestros jóvenes talentos, a nuestros asociados, para que se conviertan en abogados aún mejores (…) También hay que darles confianza en la tecnología y en el futuro de la IA. Le digo a nuestros abogados jóvenes que es una gran oportunidad para que se desarrollen y crezcan, pero tienen que invertir en familiarizarse con la tecnología para poder ascender. La gente dice: “Oh, va a tener un gran impacto en el número de abogados”, pero no se puede afirmar eso por ahora.
- Usted mencionó que, además de la IA, uno de los temas que sale en sus encuentros con los líderes empresariales y políticos son los factores geopolíticos. ¿Cuáles son los principales temores?
- Desde que asumí la presidencia global, he visitado más de 30 de nuestras oficinas. Debo haber realizado alrededor de 40 viajes de negocios a nivel mundial. Yo diría que, en todos los mercados que he visitado, cuando hablamos de disrupción geopolítica, las empresas son increíblemente hábiles para evolucionar y adaptarse al cambio, evolucionan más rápido que los actores estatales.
Pero una de las cosas con las que la gente quizás tiene dificultades en este momento es el ritmo del cambio, la volatilidad e imprevisibilidad. Eso representa un desafío. Cuando se produce una volatilidad arancelaria como la que se ha visto en los mercados globales, eso puede dificultar la toma de decisiones sobre dónde invertir y el nivel de inversión.
Hubo un momento en que la gente empezó a preocuparse, a pensar: “Cómo decidimos qué acuerdo y qué inversión realizar?”. Poco a poco, a medida que el panorama se aclara, los empresarios comienzan a evaluar los riesgos y a entenderlos, y entonces empiezan a tomar decisiones. Ocurre lo mismo con la volatilidad geopolítica. La realidad es que en la economía global hemos sido muy afortunados. Hemos tenido décadas sin grandes conflictos. Ha habido estabilidad, se han eliminado las barreras comerciales y los volúmenes comerciales han aumentado. Los líderes empresariales ahora han tenido que acostumbrarse a la volatilidad, con más conflictos y más disrupciones. Están empezando a incluirlo en sus evaluaciones y el flujo de acuerdos está repuntando de nuevo.
Escenario para Chile
La mirada de Baker McKenzie sobre Chile es optimista. Ortúzar afirmó que están viendo alta actividad de fusiones y adquisiciones, sobre todo en minerales críticos. “Estamos muy bien posicionados en el grupo de práctica de minería. Hemos estado realizando la mayoría de las transacciones de M&A que están ocurriendo y ocurrirán este año”, afirmó.
El foco de la firma a nivel local está en tres áreas: transacciones, tax y arbitraje y resolución de disputas. El impulso vendría dado por la proyección internacional de los family offices chilenos y por la invariabilidad tributaria para proyectos superiores a US$ 350 millones contenida en la ley de reconstrucción.
Según Ortúzar, la reducción de los tiempos de tramitación de permisos ambientales también creará un ambiente propicio para nuevas inversiones. Por lo tanto, proyectó actividad en los sectores energético y de infraestructura, con especial foco en hospitales, cárceles y autopistas.
Respecto de si el foco en estas áreas es compartido por la firma a nivel global, Mann dijo que “cuando se produce una disrupción de esta intensidad, surgen disputas porque basta una sola sanción, un solo arancel, para que toda una relación se vuelva inviable. Y eso significa que los litigios y las disputas también serán más frecuentes. Además, cuando se cambia por completo el entorno del mercado se crean oportunidades de fusiones y adquisiciones, e inversión, pero también riesgos de litigios”.