Una serie de propuestas en pos de impulsar la economía chilena dejó este jueves el Foro de la Industria 2026 organizado por la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet). La instancia, titulada “¿Por qué Chile no? ¡Vamos por el crecimiento!”, se enfocó en abordar el desarrollo económico del país, precisamente un día después que el Banco Central presentara el último Informe de Política Monetaria (IPoM), el cual redujo las perspectivas de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) a 0,25%-0,75% para este año.
La jornada abrió con un saludo del Presidente José Antonio Kast y continuó con las exposiciones del titular de Asimet, Fernando García; del canciller, Francisco Pérez Mackenna; y del economista e investigador de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Raphael Bergoeing.
Posteriormente, dio paso a un panel de conversación conformado por el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, Oscar Landerretche; el empresario industrial Jorge Matetic; la empresaria Alejandra Mustakis; la directora del Centro de Estudios Financieros del ESE, Cecilia Cifuentes; y el senador del Partido Republicano, Arturo Squella.
Educación, infraestructura y estrategias público-privadas
Durante el panel, el decano de la FEN de la Universidad de Chile expresó que “el capitalismo moderno es transformación y, lamentablemente, nosotros tenemos sectores políticos, tanto la izquierda como la derecha, que están infatuados con la idea de que para la siguiente fase de desarrollo hay que hacer lo mismo que se hizo hace décadas atrás”.
Por ello, haciendo un llamado transversal, Landerretche sostuvo que ningún país exitoso completó su camino manteniéndose en “lo mismo que siempre ha hecho”.
En relación con ello, el economista planteó cinco dimensiones que se descuidaron: la educación, la reforma del Estado, la investigación y el desarrollo, la infraestructura y las estrategias público-privadas.
Sobre la educación, recalcó que esta se encontraba por debajo del estándar, marcada por una pelea perpetua respecto al financiamiento. “El problema no es si es estatal o subvencionado. El problema es que sea de excelencia y le dé las herramientas a los trabajadores chilenos, a las personas, para enfrentar esta nueva economía”, explicó.
Asimismo, el resto del panel coincidió en que era necesario una reforma. La empresaria y emprendedora, Alejandra Mustakis, precisó que era urgente fortalecer la educación emocional y la creatividad, en particular frente a la inteligencia artificial. “Mirar distinto cómo hacemos las cosas tiene un punto mucho más allá de lo que se imaginan, partiendo por la educación, porque hay que ser mucho más flexibles, adaptables, (...) estar aprendiendo continuamente”, aseveró.
Respecto al segundo punto, el académico cuestionó la discusión persistente entre aquellos que querían un Estado mínimo y aquellos que querían uno más grande, señalando que, “en realidad, lo que queremos es un mejor estado”.
En cuanto a la investigación y desarrollo, el académico aseveró que el país marcaba niveles bajos "desde siempre" en ambos indicadores e hizo un llamado a generar cambios mediante la ciencia, la tecnología y la infraestructura.
En esta línea, comparó el porcentaje invertido del PIB en infraestructura durante los años dorados con los números manejados en los últimos años. “¿Cómo vas a cambiar si no generas infraestructura para que los nuevos negocios, que se le van a ocurrir a empresarios privados, emprendedores, tengan la capacidad logística para implementarlos?”, planteó Landerretche.
Por último, respecto a las apuestas estratégicas entre el sector público y el privado, resaltó el trabajo de países como Corea, Singapur, Vietnam y Finlandia y apuntó a realizar proyectos conjuntos entre el Estado y el mercado.
Además, durante el panel de conversación, se abordó el desarrollo de los distintos sectores del país. En concreto, si bien calificó la conversión desde una economía industrial a una exportadora de recursos naturales como una decisión exitosa, el académico cuestionó el subdesarrollo de otras áreas.
En ese aspecto, hizo un llamado a propiciar el desarrollo productivo independiente del tipo de área. El académico mencionó que “lo que importa es que sea un sector de punta avanzado, productivo, por sobre todo nuevo”, y que, para conseguirlo, “lo que funciona es cuando tú usas capacidades productivas que tú tienes (...) para apalancar el desarrollo de un ecosistema de innovación”.
Así, el decano de la FEN de la Universidad de Chile destacó los efectos macroeconómicos de la productividad, tales como el impulso hacia otros comercios: “Como muestra la teoría económica, un sector nuevo que descubre una nueva competitividad o una nueva ventaja comparativa, es un sector que tiene potencial de crecimiento, de valor agregado, y ese valor agregado es el que genera el spillover o el derrame hacia el resto de la economía”.
Por último, respecto las posibles medidas a aplicarse en los próximos meses para solucionar el estancamiento económico, todos los invitados en el panel concordaron en que debía trabajar en seguridad y acuerdos transversales a largo plazo.
Por su parte, Landarretche propuso otras medidas: una política público-privada y un big push tanto en infraestructura como en educación.
Respecto a la primera medida, sostuvo que era necesario utilizar todo aquello que funcionaba para apalancar el desarrollo de un ecosistema de empresas mineras, tecnológicas y proveedoras. Así, mencionó que se podrían potenciar los sectores de agroindustria y de pesca construyendo, por ejemplo, barrios universitarios a su alrededor para aprovechar la innovación de estos centros.
En cuanto a la segunda propuesta, afirmó: “Nadie te va a seguir esperando por años a que tus políticas estructurales surtan efecto. Tú tienes que generar crecimiento ahora. Y la fórmula se llama infraestructura”. Por ello, propuso que se triplicara el gasto en infraestructura y se impulsaran mecanismos de fast track para los permisos con el fin de habilitar inversión a largo plazo.
Finalmente, sobre educación, el decano sugirió un modelo similar al alemán o el sistema universitario de California, poniendo énfasis en las universidades técnicas o community college. “Tenemos que movernos hacia allá y salir de esta obsesión que tenemos con que todo el mundo hace carreras universitarias larguísimas que no están adaptadas a la realidad económica que está creando la tecnología actual”, sostuvo.
Las cinco claves de Bergoeing
Un análisis similar fue planteado por Raphael Bergoeing, quien afirmó que el país ha manifestado un estancamiento sostenido de su economía.
Utilizando un gráfico que compara el PIB per cápita de Chile con Estados Unidos e Irlanda en un período de 40 años, el académico expuso que la brecha con estos países se ha acrecentado durante la última década.
En esta línea, el economista planteó cinco elementos que estarían faltando para recuperar la capacidad de desarrollo e inversión: una estabilidad agregada generada por medidas a largo plazo que logren aplacar la incertidumbre de factores externos e internos; una mejora de la productividad; mayor eficiencia del Estado junto con un mercado más competitivo; multiplicar las capacidades productivas al incorporar manufactura, tecnología, capital humano, conocimiento y encadenamientos; y, finalmente, la gestión de acuerdos políticos a largo plazo.
Según Bergoeing “la tarea, sin ninguna duda, es enorme, pero es posible”. Por ello, propuso como solución mejorar la gestión pública, fortalecer las capacidades productivas e industriales y apostar por acuerdos políticos de largo plazo.
El académico cerró la presentación mencionando que si no se trabajaba en estos tres puntos Chile seguiría entrampado en la “trampa del ingreso medio”.
El compromiso de Cancillería
Durante su participación en el foro, el ministro de Relaciones Exteriores explicó que el panorama económico ha estado marcado por una incertidumbre propiciada por tensiones internacionales y una alta competencia por recursos y tecnologías, lo que terminó por influir negativamente en el desarrollo.
Por ello, Pérez Mackenna reconoció: “La economía chilena no andaba con el dinamismo que hubiéramos querido”.
Aun así, el canciller afirmó que Chile tiene “lo que se necesita para seguir creciendo” y que “el mundo nos está esperando”.
En esta línea, recalcó el alza de 14,2% de las exportaciones de bienes durante enero y junio de 2026 en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Por otro lado, enfatizó en el rol de la Cancillería en la diversificación y ampliación del mercado chileno como uno de los tres pilares de su administración, junto con la seguridad y la construcción de confianza.
Respecto a la gestión de su cartera, Pérez Mackenna señaló: “Hemos establecido conexión y vinculación con los principales cancilleres y líderes de distintas partes del mundo”. Así, el canciller destacó al reinicio de las relaciones consulares con Venezuela, la reunión con el canciller de Bolivia en el paso fronterizo Chungará-Tambo y el cierre del acuerdo comercial con Filipinas.
El titular de Relaciones Exteriores precisó que para impulsar la economía hacía falta poner en sintonía el capital humano y la tecnología. En sus palabras, “combinar esas dos fuerzas, el talento con la tecnología, es la clave que nos va a permitir dar el salto que necesitamos, porque tenemos industrias que son tremendamente exitosas”. En este sentido, recogió el potencial de la minería, destacando que el 60% de las exportaciones provenían de ese sector, y llamó a los otros a “subirse al mismo carro”.
“Yo creo que industrias como la de ustedes puede jugar un rol muy importante en esa conexión ”, fue el mensaje que el canciller le dejó a los gremios.