Las elecciones de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) sumaron un nuevo capítulo este miércoles.
Tras su reunión de directorio, la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) habría avanzado en la posibilidad de impulsar al primer vicepresidente de Banco Santander, Félix de Vicente, como su candidato para la elección de diciembre, incorporando a la competencia a una figura que combina trayectoria empresarial, experiencia en el Estado y amplias redes en el mundo político y privado.
La decisión, sin embargo, todavía no está cerrada. “Faltan algunas conversaciones”, explica un conocedor de las tratativas, quien reconoce que al interior del gremio existe una fuerte inclinación por oficializar a De Vicente como su carta para la CPC.
En el entorno del exministro, en tanto, dan un paso más: De Vicente estaría totalmente disponible para asumir el desafío. La definición formal de la ABIF, de todas formas, debería producirse una vez que concluyan las conversaciones pendientes.
Su nombre venía circulando desde hace algunas semanas en las conversaciones gremiales, pero su eventual incorporación agrega un nuevo elemento a una disputa que se adelantó después de que Richard von Appen, expresidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y presidente de Ultramar, transparentara públicamente su interés por suceder a Susana Jiménez.
A ello se agregó esta semana la decisión de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) de postular a su presidente, Antonio Walker, quien se tomó unos días para reflexionar sobre la nominación y resolver si acepta finalmente competir.
Si la ABIF confirma el respaldo a De Vicente, aparecerá además una variable que hasta ahora no estaba presente con la misma fuerza en la carrera: la representación de las distintas ramas en la conducción de la CPC.
El factor banca
El respaldo de la banca podría convertirse en uno de los principales activos de De Vicente.
La ABIF lleva un largo período sin ocupar la presidencia de la CPC, un antecedente que ha comenzado a aparecer en las conversaciones entre dirigentes empresariales y que podría pesar al momento de buscar un nombre capaz de concitar respaldo entre las seis ramas que integran la organización.
De hecho, el único representante de la banca que ha encabezado la CPC ha sido Hernán Somerville, quien presidió la multigremial entre 2004 y 2006.
Si bien no existe una regla formal de rotación entre las ramas, los equilibrios gremiales y la procedencia de los candidatos históricamente han formado parte de las consideraciones que rodean la elección.
De Vicente suma, además, un perfil distinto al de sus eventuales contendores.
Ingeniero comercial de la Universidad de Chile, desarrolló buena parte de su trayectoria profesional en el sector privado. Encabezó ProChile durante el primer gobierno de Sebastián Piñera y asumió como ministro de Economía, Fomento y Turismo, cargo que ejerció entre 2013 y marzo de 2014.
Además, ha sido presidente y socio de empresas tanto en Chile como en el extranjero.
Esa trayectoria le permite combinar experiencia en el mundo empresarial con conocimiento del aparato público y de la discusión de políticas públicas, un atributo relevante para una CPC que mantiene una interlocución permanente con el Gobierno y el Congreso.
A ello se agregan sus redes. En el mundo empresarial se le reconoce una relación cercana con Alfredo Moreno, quien presidió la CPC en 2017 y posteriormente ejerció como ministro de Desarrollo Social y Obras Públicas, además de haber encabezado la Cancillería.
Entre quienes siguen la elección aparece también otro elemento: De Vicente representa un nombre relativamente nuevo para la primera línea de la CPC. A diferencia de otros dirigentes que han ocupado posiciones relevantes en la institucionalidad gremial, el exministro no ha encabezado previamente una de las ramas ni ha ocupado los máximos cargos de la multigremial.