La jubilación se ha convertido en una etapa de incertidumbre, según revelaron los datos de la encuesta de bienestar, aplicada en conjunto por Cadem, la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y la Mutual de Seguros de Chile, a personas mayores de 55 años.
El estudio, que tuvo casi mil respuestas, señaló que entre quienes todavía no se han pensionado, un 16% se siente preparado financieramente para esa etapa.
Sin embargo, el principal temor es que la pensión no cubra sus necesidades para vivir o mantener la calidad de vida, lo que fue mencionado por un 72% de los consultados.
El segundo temor destacado fue la posibilidad de enfrentar gastos elevados de salud, con 62%, y el riesgo de empobrecerse con el paso de los años o no disponer de recursos para emergencias, ambos con 52%; luego se ubicó perder la autonomía financiera, con 47%.Esto último no obedecería a una falta de información, ya que el 47% declaró conocer el monto acumulado para su pensión, mientras que 24% dijo tener una noción aproximada.
11% de los encuestados dijo tener un APV.
El gerente de inversiones de Mutual de Seguros de Chile, Luis Cavieres, señaló que “estamos frente a una realidad que como sociedad tenemos que empezar a mirar con mayor atención. Las personas viven más años y eso implica que la etapa posterior a los 55 también es más larga, con nuevas necesidades económicas y con personas que pueden y quieren mantenerse activas”.
Agregó que “la empleabilidad y la estabilidad de los ingresos con capacidad de planificar financieramente esta etapa adquieren una relevancia cada vez mayor”.
Ahorro voluntario
Otro de los resultados de la encuesta fue el bajo uso del Ahorro Previsional Voluntario (APV): un 11% de los consultados manifestó contar con este producto, por debajo del 19% registrado por los depósitos a plazo, pero por sobre otros instrumentos, como los fondos mutuos (9%), y la Cuenta 2 (7%).
Así, un 22% señaló contar con ahorro voluntario adicional a las cotizaciones obligatorias.
Cavieres puntualizó que el principal motivo que explica esa brecha es que las personas de este segmento no les alcanzan sus ingresos para destinar un porcentaje al ahorro. De hecho, un 69% manifestó aquello, mientras que el 16% dijo no contar con ingresos fijos para poder ahorrar.
“Fomentar el ahorro requiere educación financiera, pero también condiciones que permitan hacerlo. En el segmento mayor de 55 años es especialmente importante avanzar en empleabilidad, estabilidad de ingresos y oportunidades laborales que permitan mantener autonomía económica y capacidad de ahorro durante más tiempo”, señaló Cavieres. De acuerdo con la encuesta, los principales motivos para los mayores de 55 años que logran ahorrar, es contar con recursos para emergencias con un 49%; seguido de mejorar la pensión, con 34%.
Las vacaciones y los gastos en salud son mencionados por un 28% de los entrevistados de este segmento, compartiendo la tercera posición.