Una mirada optimista dejó el último encuentro del ciclo de conversaciones de la comunidad Entre Códigos, que abordó los desafíos de implementación de la Ley de Reconstrucción Nacional. El tono estuvo marcado por las señales que tanto desde el mundo público como privado comienzan a observarse de cara a nuevas decisiones de inversión.
El encuentro, organizado por Diario Financiero y el estudio Lathrop, Mujica, Herrera & Diez Abogados, reunió al subsecretario de Hacienda, Sebastián Vallebona; a la economista senior de Libertad y Desarrollo, Macarena García; y al socio de la firma jurídica José María Diez, quienes profundizaron en los cambios tributarios de la nueva normativa.
Vallebona remarcó que, aunque todavía faltan algunos pasos para la entrada en vigencia de la ley, ya es posible percibir el interés de los privados. “Si bien todavía no se están tomando decisiones y estamos en un período de transición para poder aplicar estas normas (…) sí hay más movimiento y se está preguntando muchísimo, y eso yo creo que son ciertos brotes verdes que vamos a ir viendo”.
Añadió que también se observan señales en el sector construcción, donde “se está empezando a mover” la venta, y apuntó que, en materia de inversión, los últimos indicadores han sido “bastante positivos”.
El subsecretario enfatizó además que, pese a que la ley aún no ha sido publicada —a la espera de completar su tramitación—, Hacienda ya trabaja en su implementación. “Las circulares ya están redactadas”, señaló. Así, en un escenario favorable, estimó que un mes después de la publicación de la ley podrían completarse las etapas posteriores para estas instrucciones administrativas, entre ellas su revisión por el Consejo Consultivo y la consulta pública.
Medidas clave y sus desafíos
Donde sí ve un desafío mayor es en la necesidad de dar curso a las solicitudes de las empresas para acogerse a la invariabilidad tributaria, una vez que la ley y los reglamentos se publiquen. Desde ya anticipa una demanda importante por este mecanismo, lo que obligará a contar con un sistema capaz de responder con rapidez.Para ello, el subsecretario adelantó que Hacienda trabaja junto a InvestChile en el desarrollo de una plataforma tecnológica que permita gestionar los contratos y evitar que cada solicitud derive en una negociación individual.“Podemos tener una norma muy bonita, pero si no tiene una buena implementación, esa norma finalmente no va a cumplir”, advirtió.
Es justamente esta medida la que puede mover la aguja en términos de crecimiento. “Para mí, por lejos, (la invariabilidad tributaria) es una de las normas más importantes del proyecto…Primero porque es permanente y luego, porque puede incidir directamente en las decisiones de inversión”, enfatizó Macarena García.
José María Diez coincidió en que la mayor certeza es uno de los elementos que hoy más valoran las empresas. Y, respecto del ánimo entre los inversionistas, señaló que están “muy expectantes” y agregó que “los indicios son buenos”.
Frente a la repatriación de capitales, en tanto, el subsecretario Vallebona también se manifestó optimista y aseguró que ve un mejor escenario que en procesos anteriores: “Es una muy buena ventana para poder declarar, regularizar y quizás idealmente repatriar materialmente con la tasa del 7% los capitales y dejarlo invertido acá en Chile”.
En el caso de las medidas transitorias, donde los expertos están viendo un mayor interés de parte de los grandes patrimonios es en la rebaja al impuesto a las donaciones. “Es la norma por la cual más consultas hay, y porque además es muy sencilla de entender”, destacó Diez, quien advirtió, eso sí, que hay que poner especial atención en el tema de la valorización de acciones o derechos sociales no transados en bolsa, y ahí, dijo, la recomendación es no solamente tomar el balance, sino hacer un proceso más profundo y bajo una mirada experta.
Y si de interés se trata, otra medida que está siendo muy mirada por los contribuyentes es el cambio en el impuesto sustitutivo. Según Diez la tasa de 10% “hace muy simple evaluar la conveniencia de acogerse y puede ayudar a ordenar registros tributarios antes de la integración del sistema”, destacó.
La nota de cautela la puso Macarena García. La economista planteó que le hubiese gustado que la rebaja del impuesto a las donaciones fuera permanente, porque -a su juicio- una tasa habitual genera incentivos a la planificación tributaria. Al mismo tiempo que manifestó sus dudas respecto de las expectativas de recaudación del impuesto sustitutivo, porque en el pasado ya ha habido varias ventanas similares. “Tengo mis dudas… este es el tercero o el cuarto que se hace”, acotó.
Giro en política tributaria
Al hacer una valoración de la reforma, Vallebona remarcó su objetivo de modificar la lógica tributaria de los últimos años, poniendo el acento en una mayor certeza y competitividad como herramientas para impulsar la inversión.
Para García, ese cambio representa un giro relevante en la política fiscal: pasar de una estrategia centrada principalmente en aumentar la recaudación mediante mayores impuestos a una que apuesta por fortalecer el crecimiento de la economía.
La economista advirtió, no obstante, que los efectos no serán inmediatos. A su juicio, la reforma puede generar una presión fiscal adicional en el corto plazo y existe el riesgo de que algunas medidas recauden menos de lo previsto, pero sostuvo que el análisis debe hacerse considerando sus efectos de más largo plazo y comparándolos con un escenario sin reforma.
Diez, en tanto, destacó el “cambio de paradigma” en la relación con las empresas, el que ahora apunta a reemplazar una lógica más confrontacional por una de mayor colaboración. “Ya no es el empresario enemigo (…) sino que el empresario amigo, el empresario colaborador”, resumió.