De hecho, a fuentes del sector les llamó la atención la forma en que se comunicó la decisión. El anuncio oficial confirmó la desvinculación con efecto inmediato y, a diferencia de lo habitual en este tipo de procesos, no incluyó declaraciones del propio Bannister. Sí lo hizo el presidente del directorio, Mauricio Ramos, quien tomó la vocería institucional, reforzando la idea de un movimiento definido desde la mesa.
Horas más tarde, el propio Bannister rompió el silencio a través de sus redes sociales. En un tono más personal, agradeció los once años -entre idas y venidas- al frente de la compañía y dejó entrever su siguiente paso profesional: el desarrollo de un hospital veterinario, proyecto que -según adelantó- debería materializarse en 2027.
Las otras salidas
La salida del histórico ejecutivo no es un hecho aislado. En paralelo, WOM ha venido registrando una serie de desvinculaciones en posiciones clave durante los últimos meses, configurando un ajuste más amplio en su estructura.
Uno de los primeros movimientos se produjo a fines de mayo, con la salida de la CFO Inés Ostenrieder. La ejecutiva argentina, que permaneció cerca de dos años en la compañía, lideró el proceso de reestructuración financiera y la reorganización bajo el Capítulo 11, etapa considerada crítica para la continuidad operativa del grupo.
A esta salida se sumó, en agosto, la de la Chief Auditor, Jessica Hernández. Según su perfil de LinkedIn, la ejecutiva -quien estuvo cerca de un año en la firma- encabezó el diseño y la implementación de la auditoría interna, una función clave en un periodo marcado por ajustes financieros y mayor escrutinio.
En conjunto, fuentes conocedoras del proceso estiman que las desvinculaciones alcanzarían del orden de 50 personas, incluyendo cargos gerenciales, directores y otros roles estratégicos. Las áreas más impactadas han sido finanzas y WOM Empresas.