Siete meses después de su debut en Tokio, Caja Los Andes volvió al mercado de bonos. Pero, esta vez pidió el doble.
La caja de compensación estructuró la operación en renta fija bajo formato de colocación privada, a un plazo de cuatro años, tipo bullet y con vencimiento el 9 de septiembre de 2030.
¿El monto? Llegó a 10 mil millones de yenes, unos US$ 62,6 millones, y se levantó a través de un "bono samurái": una emisión en yenes que un deudor extranjero coloca dentro de Japón, bajo regulación japonesa y dirigida a inversionistas de ese país. Permite financiarse a tasas japonesas sin pasar por la banca local ni por el mercado de bonos chileno.
Es la segunda incursión de la entidad en el mercado japonés en lo que va del año y alcanzó una tasa cupón del 3,32%. La primera, en febrero, marcó su debut en esa plaza y fue por la mitad del monto ahora colocado.
Los fondos irán a los programas de bienestar y a los productos financieros de la caja, que tiene 4,2 millones de afiliados.
"Duplicar el monto de nuestro debut, en un periodo acotado de tiempo, permite optimizar nuestra estructura de fondeo al acceder a condiciones competitivas", dijo a DF el gerente general de Caja Los Andes, Tomás Zavala. El ejecutivo agregó que la operación consolidó la posición de la entidad en el mercado asiático, "un polo de creciente interés para inversionistas que buscan instrumentos de alta calidad con un fuerte componente social".
El gerente de Finanzas y Administración, Rodrigo González, sostuvo que la estructura "nos permite mitigar la volatilidad del mercado y asegurar un financiamiento estable de mediano plazo, optimizando de manera responsable nuestro costo de fondo".
La transacción contó con la asesoría de SMBC Nikko Securities en calidad de estructurador.
Clasificación
Entre una emisión y otra, Caja Los Andes ganó un peldaño. Fitch Ratings subió su clasificación de riesgo emisor de largo plazo en moneda extranjera a "BBB" desde "BBB-", con perspectiva estable, y la dejó un escalón más arriba dentro del grado de inversión a escala global.
La agencia fundamentó el cambio en la diversificación de las fuentes de financiamiento de la caja, su mayor rentabilidad y la calidad de sus activos.
Con esa acción, la entidad quedó clasificada en "BBB" tanto por Fitch como por S&P Global Ratings. En escala nacional, Feller Rate y Humphreys le asignan "AA".