Las acciones farmacéuticas han tenido un año récord hasta el momento, con las compañías del sector alcanzando nuevos máximos en agosto, ya que los inversionistas han buscado diversificar sus carteras alejándose de la IA y los datos positivos de los ensayos clínicos han impulsado el sector.
Acciones como las de Johnson & Johnson y Merck han superado significativamente al mercado, con el índice farmacéutico S&P 500 registrando un alza del 18 % en los primeros ocho meses del año. Esto contrasta con el aumento del 13 % del índice S&P 500 en general.
El sector ha experimentado un auge como resultado de los acuerdos alcanzados con la administración Trump para bajar los precios, así como de los datos revolucionarios de ensayos clínicos que han impulsado a las empresas de biotecnología.
Las acciones de biotecnología y farmacéuticas han tenido un verano especialmente fructífero, con un aumento del 27 % y el 19 % respectivamente en el índice estadounidense desde mayo. El S&P 500 solo ha subido un 7 % durante ese mismo período.
Según dos personas familiarizadas con el asunto, se espera que las farmacéuticas reciban un nuevo impulso el lunes, cuando Bayer, Takeda, CSL y varias empresas biotecnológicas de tamaño mediano anuncien nuevos acuerdos de precios con la Casa Blanca.
AstraZeneca, Novo Nordisk, Eli Lilly y otras grandes farmacéuticas ya han cerrado acuerdos similares en los que se comprometen a bajar los precios a cambio de exenciones arancelarias. Los inversionistas han presionado a las empresas para que lleguen a estos acuerdos con el fin de garantizar la estabilidad de los precios de venta de medicamentos y evitar regulaciones más estrictas.
Estos acuerdos han allanado el camino para la racha récord de fusiones y adquisiciones del sector farmacéutico este año, con el número de empresas biotecnológicas adquiridas por al menos US$ 1.000 millones elevándose a 37 en julio, superando las 35 del año pasado, según la firma de inversión estadounidense Stifel.