Astara Chile -filial de la española ligada al Grupo Bergé, Mitsubishi Corporation y Algeciras- apuesta por cerrar el 2026 con un 9,5% de participación de mercado en el país y alcanzar un 15% para el 2029, según adelantó su country manager, Juan Pablo Mir, en medio de un mercado automotriz que no logra despegar.
La meta llega cuando Chile pierde peso dentro del grupo. De los 19 países en los que opera la empresa, “Chile ha sido históricamente el más importante de Astara junto con España”, afirmó Mir. Sin embargo, si “llegamos a tener entre un 20% y 22%, hoy estamos en torno al 15%”, calculó.
Mientras mercados vecinos –como el de Colombia y Perú– crecen alrededor de un 35%, el chileno lleva “entre cuatro y cinco años bastante más débil”, explicó. Para este 2026, vislumbra un alza de entre 3% y 4%.
“Yo creo que las expectativas para el país y la industria, no solo la automotriz, nos decepcionaron a todos este año”, dijo Mir. Y, pese a que esperan ver una recuperación en 2027, “tampoco somos excesivamente optimistas”.
De todas formas, tienen clara su pista: este año incorporaron a Nissan y Renault a su portafolio, ven crecer el mercado del lujo y observan de cerca nuevas tecnologías como las semiautónomas, que “están a la vuelta de la esquina”.
Cambios en el portafolio
El año pasado, Astara dejó de importar las marcas de Stellantis (Alfa Romeo, Fiat, Jeep y Ram), también BYD –aunque mantuvo su presencia en ambos negocios de retail– y este 2026 dijo adiós a GAC.
Mientras que con Stellantis “se venía conversando hace mucho y era esperable”, dijo Mir; GAC fue por temas de rentabilidad y BYD decidió “ejecutar una operación más local, como lo hacen muchos fabricantes chinos”.
Sobre este giro –y una eventual decisión de este tipo de sus marcas Chery, JMC y Exeed– el ejecutivo puso paños fríos.
En un mercado tan “atomizado” –donde el número uno en ventas “llega con mucho esfuerzo al 6% de participación”– afirmó que no es sencillo sostener una red propia: “El canal de distribución no son capaces de armarlo y tampoco mantener todo lo que hay que mantener”. El importador, en cambio, “hace un negocio sinérgico y sabe muy bien cómo administrar”, aseveró.
Un actor que revirtió esta estrategia fue la japonesa Nissan. Tras 11 años de operación directa en Chile, en mayo pasado Astara tomó la batuta de su negocio local y ahora, en tres años, tienen como meta alcanzar un 4% de participación de mercado en el país. La base, eso sí, es algo más baja. En septiembre, según Anac, la marca tuvo ventas que representaron un 0,9% del mercado.
Para crecer, Mir detalló que su estrategia combina posventa “reconocida por los grandes flotistas”, una red de concesionarios con más de 25 años de relación y una alianza bancaria para facilitar créditos. “No es que vayamos a traer modelos bonitos y va a resultar. Aquí hay que hacer el negocio completo”, enfatizó.
En julio, también dieron la bienvenida a Renault. Con solo 13 unidades vendidas en septiembre, Mir adelantó que a fin de año llegarán los volúmenes con los que quieren trabajar y que en 2027 “vamos a ir con una línea de comerciales muy grande”. Chile, además, destacó que es el primer país del mundo en donde ambas se asocian, por lo que hay grandes expectativas.
Buen año para el lujo
Astara Luxury, brazo de lujo, trabaja con Ferrari, Bentley y Maserati. Sobre su desempeño, el ejecutivo aseguró que “ha dado mucho mejor de lo esperado” este 2026. Ferrari, específicamente, venderá 30 unidades nuevas este año en Chile, lo que lo fortalece como su segundo mejor mercado después de Brasil.
“Yo creo que el chileno se está atreviendo un poco más, nos llegan distintos tipos de clientes”, explicó. Sobre su perfil, precisó que estos acuden varias veces al lugar antes de comprar y “saben tanto o más que nosotros”. Además, enfatizó en la paciencia, puesto que un Ferrari, por ejemplo, puede tardar hasta un año en llegar.
¿Autos autónomos?
Mir coincidió con el objetivo de la Ley de Eficiencia Energética, “pero creemos que no se están tomando los plazos”.
“Una cosa es incentivar, pero otra es castigar, porque aquí el que va a pagar ese sobreprecio es el cliente al final”, argumentó. Además, aseguró que no se debería adelantar la “traída de autos eléctricos si no tenemos el sistema de carga, que todavía le falta mucho”.
Desde la vereda del cliente, explicó que luego del alza de las bencinas hubo un aumento exponencial de las cotizaciones, “pasamos de 15 a 250 diarias”, pero estas luego comenzaron a decrecer. En cuanto a ventas, aseguró que “este segmento va creciendo un 80%, pero es solo un 6% del mercado”.
En Astara viajan frecuentemente a Asia y Europa para entender sobre electromovilidad. En esos viajes, han observado tecnologías autónomas y semiautónomas, que “no están tan lejos de llegar aquí”, adelantó Mir. “Tenemos que estar preparados para cambios importantes”, añadió.