Las autopistas concesionadas mantienen una sólida posición financiera y un bajo perfil de riesgo crediticio. Así lo concluyó la clasificadora de riesgo Humphreys en su último informe sobre el sector, en el que analizó la situación de siete concesionarias (Autopista Central, Costanera Norte, Nueva Vespucio Sur, Ruta del Maipo, Ruta del Algarrobo, Autopista Interportuaria y Ruta del Loa).
Sin embargo, pese a este favorable escenario, la firma identificó un factor que podría introducir incertidumbre regulatoria en el sector: la rebaja de las tarifas del TAG que evalúa el Ministerio de Obras Públicas (MOP) a más concesionarias.
El principal riesgo, advirtió la clasificadora, radica en el diseño de las compensaciones que se establezcan para las compañías. Esto, considerando que mecanismos como las extensiones de plazo “no necesariamente protegen a los bonistas cuya deuda vence antes”.
Humphreys explicó que el problema está en la liquidez, ya que, mientras una rebaja tarifaria reduciría los ingresos actuales de las concesionarias, sus obligaciones financieras continuarían venciendo de acuerdo con el calendario original.
“Si los flujos de los años de pago no alcanzan, la sociedad debe recurrir a caja, cuentas de reserva o aportes de sus accionistas”, explicó la jefa de analistas de finanzas estructuradas de Humphreys y autora del informe, Savka Vielma.
Sin embargo, la ejecutiva precisó que el impacto dependerá de la holgura financiera de cada concesionaria. En ese sentido, detalló que las autopistas urbanas son las que presentan un mayor margen.
2% se espera que crezca el tráfico vehicular de las autopistas al cierre de 2026.
En el caso de Autopista Central y Costanera Norte, los flujos de Ebitda podrían disminuir hasta 59% y 64%, respectivamente, en el año de mayor exigencia financiera, sin comprometer su capacidad para cumplir con sus obligaciones de deuda. Nueva Vespucio Sur, en tanto, presenta una holgura de 21%.
En el caso de las concesiones interurbanas, Ruta del Algarrobo podría soportar una caída de apenas 9% de sus flujos en el año de mayor exigencia financiera. Por su parte, Ruta del Loa presenta una situación más ajustada, ya que en determinados períodos debe recurrir a caja y reservas para cumplir con sus obligaciones de deuda.
“El mecanismo (del acuerdo de Autopista Central) se puede replicar en otras concesiones, siempre que la menor recaudación no comprometa los pagos de deuda anteriores a la extensión. El desafío es que (...) las compensaciones sean claras, oportunas y compatibles con el calendario de pago de la deuda”, enfatizó.
64% podría disminuir el flujo de ebitda de costanera norte sin comprometer su capacidad de pago de deuda.
Otros factores
Otro de los factores de riesgo que comienza a adquirir mayor relevancia para la clasificadora es el impacto del cambio climático.
De hecho, sus efectos ya se hicieron sentir en Ruta del Algarrobo, que comprende el tramo entre La Serena y Vallenar. En julio, los temporales provocaron inundaciones que afectaron la operación de la carretera, lo que llevó a Humphreys a asignarle una tendencia “En Observación”, mientras evalúa las consecuencias.
La ejecutiva dijo que las obras fueron construidas conforme a los estándares exigidos por el MOP y que las bases de licitación obligan a las concesionarias a mantener seguros contra riesgos catastróficos.
Sin embargo, recalcó que, si actualmente se requieren mayores exigencias para enfrentar fenómenos climáticos, correspondería al ministerio instruirlas mediante nuevos convenios que contemplen el financiamiento y la compensación de las obras adicionales.
“Es razonable esperar que eventos más frecuentes se reflejen en primas de seguro, estándares de mantención y resguardos más exigentes, y lo incorporaremos en nuestras evaluaciones”, detalló.
Otro frente de atención es el aumento de la evasión en el pago de peajes, fenómeno que la firma también sigue de cerca. Hasta ahora, sin embargo, Humphreys no identifica un deterioro de la situación financiera de las concesionarias atribuible a este factor.
“En las autopistas urbanas, si bien existe evasión, sus coberturas holgadas permiten absorberla. Sin embargo, con la implementación del sistema TAG en otras regiones y rutas interurbanas, es un tema a seguir de cerca”, señaló Vielma.
Los números
El informe también profundizó en la evolución del tráfico y los resultados financieros de las autopistas concesionadas. Durante 2025, el tráfico creció 2,9%, tendencia que se mantuvo durante el primer semestre de 2026, cuando el flujo vehicular continuó aumentando, aunque a un ritmo más moderado.
De cara a 2026, las proyecciones de la clasificadora apuntan a que las autopistas urbanas cerrarán el año con un crecimiento del tráfico de 2%, manteniendo su trayectoria de expansión moderada.
En tanto, las rutas transversales, excluyendo Ruta 78, registrarían un incremento de 9,8%, mientras que la Ruta 5, sin considerar Ruta del Maipo, presentaría una contracción de 0,8%.
En el plano financiero, entre 2021 y junio de 2026 el Ebitda aumentó en todas las sociedades analizadas, con excepción de Ruta del Algarrobo. Los mayores incrementos se registraron en Autopista Central, con un alza de 61%; Costanera Norte, con 54%; y Ruta del Maipo, con 35%.