En el cotizado sector de Jardín del Este de Vitacura, en la calle Francisco de Riveros 4550, se levantó un exclusivo edificio residencial que lleva meses paralizado. ¿El motivo? Antes de terminarlo y obtener su recepción, la inmobiliaria dueña quebró. Ahora, el inmueble saló a remate.
A cargo del proceso está la empresa Tattersall. Se fijó un monto mínimo de UF 594.500, unos US$ 24,8 millones, por el edificio de cinco pisos, tres niveles subterráneos y 40 departamentos.
“El edificio tiene cerca de un 90% de avance informado (...). El interés ha sido inmenso (...), recibimos llamados y consultas prácticamente todos los días”, dijo el gerente de Tattersall Propiedades, Víctor Ovalle.
“El mínimo de la oferta es de UF 594.500 con IVA incluido, lo que da unas UF 14.900 por departamento si se reparte entre las 40 unidades, con estacionamientos y bodegas incluidos. Edificios así de completos y avanzados salen poco al mercado, y menos en esta comuna, por lo que esperamos un remate competitivo”, añadió.
A cargo del edificio estuvo la Inmobiliaria y Constructora Francisco de Riveros SpA, cuya liquidación se decretó en abril pasado.
La empresa solicitó acogerse a un procedimiento de reorganización, con pasivos por sobre los $ 22.175 millones. Propuso finalizar las obras de edificación y la obtención de los permisos administrativos correspondientes, contemplando el pago del 100% de los créditos.
Para esto, dijo que se requería unas UF 155 mil, cifra que -según se informó- sería suministrada por la constructora a cargo de la iniciativa. Y, para viabilizar este plan, los accionistas de la deudora se comprometieron a realizar un aporte de UF 35 mil destinados directamente a la línea de construcción.
Según la inmobiliaria y constructora, con su propuesta se evitarían -en sus palabras- los perjuicios de una liquidación forzosa y se protegería el derecho de los promitentes compradores de los departamentos.
No obstante, el Banco Consorcio (que representaba el 73% del pasivo con derecho a voto) rechazó la solicitud de reorganización y el tribunal decretó la liquidación de la firma.