El dato publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) esta mañana, de un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que avanzó 0,6% en agosto y escaló al 4,1% en 12 meses, sorprendió al mercado.
La cifra estaba por encima del consenso: la Encuesta Operadores Financieros del Banco Central arrojaba una media de 0,3% para el mes, al igual que el sondeo de Bloomberg a economistas.
¿La razón de que la cifra sea más alta de lo esperado? La economista jefa de Fintual, Priscila Robledo, explicó que se debe a los ítems más volátiles de la canasta, en particular transporte aéreo, que tuvo un alza mensual de 32,6% mensual.
“Además, el temporal que afectó -principalmente- a la parte centro y norte del país en julio tuvo un efecto algo mayor a lo esperado en la inflación, principalmente en los alimentos”, indicó.
De hecho, según el análisis de la investigadora del Observatorio del Contexto Económico (OCEC UDP), Valentina Apablaza, se registraron los mayores aumentos mensuales de todo 2026 en las carnes: vacuno con 3,9%, pollo un 2,4% y cerdo un 1,9%, respectivamente.
También, las hortalizas tuvieron incrementos notables, como la lechuga de 10,9%, papa de 17,8% y zanahoria con 19,6%.
“En este escenario todo parece indicar efectos del frente climático ocurrido en varias regiones del país, desde principios del mes de julio”, señaló la economista.
En tanto, indicó que el alza del pasaje aéreo estaría explicada en el fuerte aumento del precio del petróleo en el mercado internacional y su impacto en el precio del kerosene para avión y la depreciación del tipo de cambio nominal.
Ajuste al alza para finales de 2026
Bajo la sorpresa del avance de los precios en agosto, los analistas ajustaron sus proyecciones de inflación a final de año al alza, superando el 4%.
El economista jefe de Fynsa, Nathan Pincheira, consideró que estando tan cerca de fin de año es “razonable” incorporar la sorpresa a la estimación para finales de 2026.
“En nuestro caso, quedaría en un 4,3%, pero no vemos alguna necesidad de incorporar más inflación, como que este tema de elementos volátiles tenga incidencia en otros productos, uno podría decir ya la indexación o efectos de segunda vuelta”, explicó.
Robledo ajustó al alza su previsión y pasó de 4% a 4,4% para los precios internos a cierre de año.
En tanto, el economista jefe de Credicorp, Samuel Carrasco, también revisó al alza su estimación para finales de 2026 hasta el 4,5%.
“Los principales riesgos siguen siendo la incertidumbre en torno a los precios de los combustibles y el posible impacto de El Niño en los precios de los alimentos”, dijo.
Scotiabank coincide con la previsión de 4,5% a diciembre, pero incluso lo califican de “conservadora” por lo que incluyen un sesgo al alza.
“Nuestro diagnóstico de que la inflación vendría empujada por ítems volátiles en la segunda parte del año comienza a observarse en los datos. De hecho, el IPC de agosto entrega fuerza a nuestro escenario de inflación por sobre lo proyectado por el mercado para diciembre, la que levantamos tempranamente este año tras el shock de precios internacionales de combustibles”, señalaron.
Más abajo, Apablaza consideró que la inflación cerraría en 4,1% en el último mes del año.