La mañana de este miércoles, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, acompañó al Presidente José Antonio Kast en el Encuentro Nacional del Agro 2026. Durante su presentación, volvió a referirse a los objetivos del gobierno en materia económica, retomando el compromiso por alcanzar el 4% de crecimiento del PIB para el cierre del período presidencial.
Asimismo, recalcó las metas de llegar a un 6,5% de desempleo y de 1,5% del PIB de déficit estructural hacia el término del mandato.
Respecto a la primera, aclaró que “no está en el Estado la solución”, sino en la inversión privada, en particular en rubros como la construcción y la industria minera. Por ello, recalcó que se enfocarían en atraerla con menor permisología y reducción de impuestos.
“No nos oponemos a las regulaciones, no nos oponemos, por supuesto, a que haya un orden (…) pero no puede ser que ellas se transformen en un impedimento absoluto a la innovación y al emprendimiento”, aseveró.
Cabe señalar que los lineamientos de este plan ya habían sido compartidos por el ministro en el Encuentro Nacional del Comercio al que fue invitado a exponer hace dos semanas.
No obstante, en esta oportunidad aprovecho de referirse a las estimaciones de la ejecución presupuestaria para el cierre del tercer trimestre. Al respecto, dijo: “Vamos a cerrar con un déficit efectivo de al menos un punto del PIB, menos un punto del PIB”.
“Esto es parte de un equilibrio. No podemos bajar los impuestos y poner dinero en manos del sector privado y al mismo tiempo no ordenar las finanzas públicas”, indicó Quiroz.
Así, defendió las medidas de ajuste fiscal incorporadas en el Presupuesto 2027, haciendo referencia también a la crisis fiscal que vive Francia y que tiene a dicho país en una compleja situación de protestas: “Lo que ocurre cuando los estados de bienestar crecen sin límite, terminan como estamos viendo en la televisión, terminan como Francia, que gasta un 50% del PIB y que no es suficiente, porque se genera una cultura donde se espera que todo lo dé el Estado”.
Por ello, planteó que si bien las metas de crecimiento podrían calificarse por algunos como "imposibles", sostuvo que se tratan de un objetivo ambicioso pero lograble si se sigue trabajando en recuperar la confianza para volver a invertir en Chile.
Las siete plagas
De todas formas, durante su presentación recalcó que el gobierno asumió desde un punto de partida exigente, con un decrecimiento de la actividad económica, una crisis energética global y una estrechez fiscal.
De acuerdo a Quiroz, “las siete plagas", tales como el fenómeno de El Niño, han impactado en las actividades productivas, sumado a signos de alerta en el sector minero.
Respecto a este último punto, el ministro de Hacienda criticó que en el pasado se discutieran "durante casi dos años políticas para limitar la actividad minera".
Según la autoridad, propuestas tales como la renacionalización del cobre, relantizaron la inversión e impidieron tomar medidas preventivas frente a la menor ley del mineral.
En este sentido, Quiroz advirtió el costo de dicha postergación: "Nuestra estimación es que solamente por este efecto vamos a tener una caída de un punto del PIB".
No obstante, contrapuso que actualmente el Ejecutivo está buscando revertir esta tendencia mediante un mayor número de proyectos a mineria.
En esta línea, también se refirió como al golpe de la crisis energética global como una más de estas plagas y lo calificó como “la decisión más dura que nos ha tocado tomar como gobierno”.
Al respecto, recalcó que “a la fecha de hoy seguimos subsidiando”.
“Este gobierno todas las semanas, después del ajuste de precios de ahora, continúa apoyando y reteniendo las alzas de combustibles (…) porque hemos ordenado muchas cuentas en el pasado, pero vamos a tener que seguir ajustando esto conforme continúan los problemas internacionales”, señaló el ministro.
Finalmente, en materia de orden fiscal, Quiroz aprovechó de ahondar en la discusión parlamentaria por el Presupuesto 2027, indicando que “me van a ver en las siguientes semanas en el Congreso”, ya que “es natural que haya tensiones en el mundo parlamentario, incluso con nuestro propio sector”.
En este contexto, el ministro se refirió a las presiones y críticas que han circulado desde que se dio a conocer la propuesta del Ejecutivo, defendiendo los recortes en determinadas partidas para garantizar la sosteniblidad del gasto.
"Ese es un tema que es poco comprendido, sobre todo estos días. Camino por el congreso y me paran por los pasillos. 'Ministro este programa, este programa'. Hay cientos de programas, hay setecientos programas", planteó el jefe de la billetera fiscal.
“Me van a tirar tomates, pero me vienen tirando tomates hace mucho rato. Así que confíen en mí, no desfallezco”, señaló.