El crecimiento del transporte aéreo en América Latina abrirá nuevas oportunidades para los fabricantes de aeronaves durante las próximas dos décadas. Según las proyecciones de Airbus, la flota comercial de pasajeros de la región pasará de los actuales 1.550 aviones a 2.770 hacia 2045.
Así lo señala la Previsión Global del Mercado 2026-2045, publicada este lunes por el fabricante europeo, que anticipa una mayor demanda de aeronaves tanto para ampliar las operaciones de las aerolíneas latinoamericanas como para reemplazar aviones de generaciones anteriores.
Del total de nuevas aeronaves que demandará el mercado, 1.220 estarán destinadas a ampliar la flota regional, mientras que otras 1.500 permitirán sustituir aviones más antiguos.
La mayor parte de esta demanda se concentrará en aeronaves de pasillo único, utilizadas principalmente en rutas de corta y media distancia, que representarán 2.520 entregas. En tanto, los aviones de fuselaje ancho, destinados principalmente a operaciones de mayor capacidad y largo alcance, sumarán otras 200 unidades.
Las estimaciones de Airbus apuntan a que el desarrollo económico, las elevadas tasas de urbanización y el crecimiento de la clase media impulsarán la expansión del transporte aéreo. A ello se suma la aparición de nuevos centros urbanos, que favorecería la apertura de rutas y una mayor conectividad entre ciudades.
El potencial
Según la firma, la propensión a viajar en avión aumentará considerablemente en la región. Airbus estima que en Chile, México y Brasil esta cifra podría duplicarse o incluso aumentar más durante las próximas dos décadas, mientras que Colombia y Argentina les seguirán de cerca.
En este escenario, el fabricante proyecta que el tráfico aéreo con origen y destino en América Latina crecerá a una tasa promedio anual de 3,7% hasta 2045.
La expansión estará liderada por los vuelos domésticos, cuyo tráfico aumentaría un 4% anual, mientras que las operaciones dentro de América Latina y el Caribe registrarían un crecimiento de 3,3% por año.
El aumento de la demanda también estará acompañado por una renovación de las flotas. Actualmente, según la compañía, el 44% de la flota de servicio de la región está compuesta por aviones de última generación.
En ese sentido, Airbus espera que esta proporción alcance el 94% en 2035, “lo que ayudará a las aerolíneas a optimizar costos y reducir emisiones de CO2”.