Los mercados recibieron favorablemente el resultado de la primera vuelta de las elecciones en Brasil, que dejó a Flávio Bolsonaro por delante del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La reacción se tradujo en un avance bursátil de 7,7% el lunes posterior a los comicios, en medio de crecientes expectativas de un regreso del bolsonarismo al Palacio de Planalto.
Sin embargo, a juicio de la analista de mercados de XTB, Emanoelle Santos, no son tan claras las repercusiones que tendría un cambio de signo político en el orden de las finanzas de la mayor economía latinoamericana. Asimismo, en conversación con DF, la economista brasileña estimó que una victoria del oficialismo no puede ser descartada.
- ¿Qué expectativas refleja la reacción del mercado a la primera vuelta?
- Vemos un optimismo acerca de posibles reformas que Flávio Bolsonaro puede hacer en Brasil, recortes de impuestos y también una cierta proximidad con Estados Unidos. Todo eso está bastante descontado en el Ibovespa y en el tipo de cambio.
Sin embargo, esta segunda vuelta podría ser una caja de sorpresas. Los medios están hablando sobre un empate técnico entre los dos. No sabemos qué puede pasar.
Si el escenario se mantiene y Bolsonaro vence en las elecciones, no tendríamos movimientos tan grandes en el mercado, justamente porque ya fue descontado.
- En materia económica, ¿qué se juegan los brasileños con esta elección?
- Hay una preocupación bastante fuerte con la deuda pública de Brasil.
El punto que es más sensible de los dos candidatos es que ninguno presentó planes para cómo manejar la deuda en los próximos años de forma más efectiva.
Vemos a mucha gente diciendo que “vamos a cortar eso, vamos a hacer eso”, pero no un plan que muestre de forma efectiva cómo eso podría llevarse a cabo y desarrollarse durante los próximos años.
- Bolsonaro propone una nueva regla fiscal, pero sin fórmula ni metas concretas. ¿Qué le parece?
- Eso va a depender mucho de a quién presentará en su eventual gobierno. Profesionales muy calificados podrían tener autoridad para hablar sobre el tema. Eso daría más seguridad para los mercados, así como presentar el plan, tal cual. Hasta que tenga su investidura, que al menos presente lo que va a hacer de forma más concreta, punto por punto: cómo va a pasar, de qué forma eso puede impactar directamente en la deuda, el presupuesto. Todo eso podría ser más creíble para el mercado, porque hablar es muy fácil. Lo difícil siempre es tener un plan y poner ese plan en práctica.
- Lula, en cambio, propone mantener el marco fiscal, ampliar la inversión y gasto social, con el paquete fiscal de 2027 aún sin detalle. ¿Qué necesita el mercado para confiar en la sostenibilidad de ese camino?
- Para financiar todo eso que se propone, necesitamos que continúe un crecimiento económico. Ya sabemos que hay una expectativa para el próximo año, que el crecimiento caiga un poco más que en este año, pero tampoco es un estancamiento de la economía.
Entonces, lo que Lula necesitaría es tener un plan creíble de crecimiento económico.
- ¿Qué es lo que todavía falta que ambos candidatos aborden en sus programas económicos?
- Aparte de la deuda pública, las tasas de interés reales son muy altas, de 9%, una de las mayores del mundo. Eso, básicamente, causa el asfixiamiento de las familias, hogares y de los propios negocios. Es un punto complejo, porque estamos mirando hacia un mercado que necesita tener un tipo de financiamiento y no se puede porque las tasas están muy altas, tampoco hay perspectivas de que vayan a bajar de forma natural y orgánica en los próximos meses.
A pesar de que los números de Brasil están bien para una economía que crece de forma moderada –tenemos niveles de desempleo e inflación que están relativamente buenos– hay un descontento general, justamente, porque eso no se siente y debido, en gran parte, a las tasas. Eso acaba impactando en el presupuesto tanto familiar como el de los negocios.