A horas de partir el Chile Day, la ministra de Energía, Ximena Rincón, revela el mensaje que llevará a los inversionistas al evento que congregará a cerca de 700 personas en Madrid, así como el mandato presidencial de bajar los precios de la energía, la conversación pendiente con las generadoras, los cuestionamientos a las licitaciones de suministro, la reforma a la distribución eléctrica -la primera en 42 años- y el boom de las baterías y los data centers, que el Gobierno busca capitalizar frente a los inversionistas internacionales.
Rincón fue la primera ministra en aterrizar en Madrid, donde ha sostenido numerosas reuniones con inversionistas interesados en apostar por Chile en materia energética y también en proyectos de desalación, área en la que está apoyando en su difusión al ministro de Obras Públicas, Louis de Grange.
"El mensaje central que lleva Energía al Chile Day es que la energía hoy día es habilitante de cualquier proyecto. En cualquiera de los ámbitos: infraestructura, minería, agua, salud, etc; sin energía es imposible que esos proyectos puedan prosperar y Chile se ha vuelto un país líder desde el punto de vista de la energía renovable, no solo con la solar y la eólica, sino que también con almacenamiento y, por lo tanto, en un mundo que se ve atravesado por las guerras, el poder avanzar a una electrificación dependiendo ya no de los componentes fósiles que los importamos en un 99%, sino que de energía que genera el país de manera sostenible y cada vez más afianzada, se transforma en una oportunidad, recalca.
La titular de Energía agrega que lograr electrificar Chile es el desafío y el reto que tenemos en los próximos 10, 15 y 20 años. "Y, por lo tanto, cuando uno mira que desde marzo de este año el Comité de Ministros ha aprobado 23 proyectos por más de US$12.200 millones y la mayoría de esos proyectos están en el sector energético -el 65%, más de US$6.500 millones-, uno ve que claramente el dinamismo de la economía pasa por ser capaz de sacar adelante los proyectos de energía. Y, por lo tanto, esto confirma que la energía no es solo el motor principal de la inversión en Chile, sino que es el motor habilitante".
-Su llamado a los inversionistas es que sigan invirtiendo en Chile en materia energética…
-Eso es lo que se necesita. Cuando uno mira cómo ha cambiado el país en la obtención de permisos y el destrabe de inversiones en el Comité de Ministros, se manda un mensaje: Chile va a seguir apostando por energizar el país. Ahí la inversión es clave en generación, transmisión y distribución, donde la mejor muestra de seriedad es haber hecho un trabajo prelegislativo de dos meses y medio y, en solo un mes -del 22 de junio al 22 de julio-, haber sacado adelante la ley que ordena la deuda con las distribuidoras, de US$900 millones.
El gobierno anterior se pasó dos años y medio tratando de legislar en esa materia y nunca logró un consenso. Con diálogo y buena información técnica se puede avanzar, y estamos aplicando lo mismo en redes. Bajo el liderazgo del presidente Frei en el CPI, iniciamos el 19 de agosto un trabajo con la sociedad civil, los parlamentarios, la academia y la industria.
-¿Con quiénes se reunirá en Madrid?
-Básicamente con empresas que ya tienen desarrollos acá, como Grenergy, y con otras que quieren invertir en Chile. La agenda la lleva el embajador Juan Antonio Coloma e incluye visitas a universidades. Hay mucho interés, sobre todo en energía y en desalación, tema en el que la propia embajadora de España en Chile nos pidió tener reuniones con inversionistas, porque aunque depende del MOP tiene directa relación con energía. Van a ser tres días intensos.
Bajar los precios
-El Presidente Kast le encomendó bajar los precios de la energía y la Ley de Protección Tarifaria ya se despachó y mitigó el alza. ¿Cuánto de ese mandato está cumplido y cuánto queda pendiente?
-Tenemos mandato por delante, y por eso este nuevo desafío en redes, liderado por el CPI y también por el BID y el Banco Mundial, en el que vamos a revisar la legislación y la institucionalidad del regulador. La ley que aprobamos es un primer paso, ahora viene el que debiera consolidar esa promesa de programa del Presidente.
El precio de la energía impacta a las familias y a la competitividad de las pequeñas, medianas y grandes empresas. En este ministerio estamos permanentemente en audiencias de lobby y escuchamos cómo se quejan de que en Chile no es competitivo desarrollar proyectos por lo caro que resulta la energía.
-¿Eso aborda tanto a clientes libres como regulados?
-Sí, porque todos se quejan de que los precios no son competitivos. En minería, por ejemplo, dicen que Perú es más competitivo que Chile, y uno de los elementos es la energía. Ahí caen los libres y los regulados. Las licitaciones que se hicieron hacia atrás eran más caras, las condiciones eran distintas, el dólar era otro; hoy eso ha cambiado y tenemos que sentarnos con todas las empresas.
Este es un sector con tres patas: generación, transmisión y distribución. Redes va a abarcar transmisión y distribución; generación tiene un espacio propio, porque no podemos olvidar la seguridad del suministro, pero también hay que enfrentar la generación limpia a precio competitivo.
-Sobre generación, ¿sigue en pie la idea de conversar con las generadoras para revisar los precios de los contratos?
-Eso tiene que ver con la Ley Ordenemos la Cuenta, que habilitó al Estado a sentarse a conversar con las generadoras sobre los precios de los contratos. La CNE está preparando el escenario y las reglas bajo las cuales se debe hacer esto, respetando el mandato del legislador, y debiera empezar a trabajarse después de septiembre.
-¿Ya se ha reunido con las generadoras?
-Todavía no nos hemos juntado con ellas: teníamos que tener resueltos primero los nombramientos en la CNE y en el Coordinador Eléctrico Nacional, que ya se hicieron -solo falta el de la Comisión Chilena de Energía Nuclear-, por tanto, ya estamos en condiciones de hacer esto con todos los actores ordenados.
-¿Qué cambios impulsará el ministerio de Energía en el proceso de licitación 2026 en curso, para que participen más empresas generadoras y se reduzcan los precios adjudicados? Se critica que una empresa se ha llevado todos los bloques porque condiciona su propuesta a eso y quedan así fuera otras con precios más competitivos pero que van por menos bloques.
-Eso ha sido parte de las críticas que he escuchado, más de una vez, incluso en un seminario en el que participé. Estamos esperando que la Comisión nos dé los parámetros, porque hay que evaluar si, por tener presencia nacional, los contratos terminan siendo más caros de lo que debieran. He pedido un informe sobre ese tema, y una vez que lo tengamos vamos a poder pronunciarnos sobre si esa afirmación es o no efectiva.
Aquí es clave despejar dudas, porque lo que tenemos que garantizar en Chile es certeza, factor decisivo para que un inversionista vea al país como destino. Si no hay certeza, no va a arriesgar su capital.
-Los clientes regulados comenzarán a pagar los costos sistémicos de las licitaciones 2024 y 2025. ¿Qué magnitud de alza estima para 2027 y en qué meses se sentirá? ¿Y cómo se piensan contrarrestar? y ¿Cómo piensa comunicar esto a la ciudadanía?
-Las licitaciones que incorporan costos sistémicos y cuya vigencia inicia el 1 de enero 2027, representan, en conjunto, aproximadamente el 13% de la energía adjudicada de clientes regulados durante ese año.
Con todo, los precios adjudicados se ubican en torno a US$75 MWh (considerando un valor aproximado de costos sistémicos), cifra significativamente inferior al precio promedio de los contratos considerados en la fijación tarifaria del segundo semestre de 2026, que alcanza los 98 USD/MWh. En consecuencia, no se espera que el inicio de suministro de estos contratos implique un incremento de las tarifas para los clientes regulados.
De todas maneras, el Ministerio de Energía ha adoptado medidas orientadas a contener el crecimiento de estos costos, entre ellas la modificación del mecanismo de estabilización de precios aplicable a los PMGD mediante el DS1 del 13 de junio de 2026.
-Y las nuevas licitaciones (como la 2026/01), ¿seguirán considerando el traspaso de costos sistémicos a los clientes regulados, o el ministerio evalúa un mecanismo distinto de asignación de esos costos?
-En cuanto a si las próximas licitaciones seguirán considerando este tipo de traspasos, se trata de una definición que corresponde evaluar a la CNE en el marco de cada proceso, procurando resguardar la competitividad y eficiencia del instrumento. Sin perjuicio de ello, desde el Ministerio se continuará trabajando en medidas que permitan mejorar la competencia en los distintos servicios que requiere el sistema eléctrico, con el objetivo de avanzar hacia tarifas más competitivas para los usuarios.
Reforma a la distribución
-Sobre la reforma a la distribución, en estos meses, ¿cuáles ha identificado como los principales escollos que impidieron que ministros anteriores pudieran avanzar y por qué ahora sí sería posible?
-Chile dictó una Ley General de Servicio Eléctrico que fue pionera en el mundo, con una empresa modelo que incluso fue copiada en otras partes, pero estamos hablando de hace 42 años. Cuando salió mi nombre como futura ministra, alguien me advirtió: "no se te vaya a ocurrir tocar la empresa modelo". Me pregunté por qué no podríamos tocarla si Chile ha cambiado radicalmente los tipos de energía que tiene. Con la Ley Ordenemos la Cuenta hicimos algunos ajustes en esa normativa, y tuve una reunión con los "padres" de la empresa modelo esperando que me retaran, sin embargo, encontraron que los cambios estaban bien pensados. Hoy ya tres comisiones han estudiado este tema y coinciden en que es necesario actualizarla, no dejarla de lado, porque las condiciones de Chile hoy son distintas y el cambio climático nos obliga a repensar ciertas cosas. Hoy uno debiera poder monitorear en línea, desde el teléfono, el consumo de su hogar o de su empresa, tal como lo han hecho otros países.
-¿Es viable, como planteó el CEO de Colbún en una entrevista reciente, separar la explotación de redes de la comercialización de energía, con un modelo tipo "multicarrier" similar al de las telecomunicaciones, para que los clientes puedan elegir comercializador?
-Eso ha estado sobre la mesa hace muchos años y es parte del desafío. En los clientes libres eso ya ocurre, pero no es lo mismo que en los regulados. Todas esas cosas son parte de la discusión que viene en redes: el mercado de oferta, las comercializadoras. Lo peor que podemos hacer es negarnos a debatirlo, pero hay que hacerlo con la seriedad suficiente para no exponer a los clientes regulados a una fórmula que termine siendo peor que la que tienen hoy.
-¿Cuál es el plazo que manejan para que un proyecto de ley de distribución entre al Congreso?
-Cumplimos seis meses de gobierno y ya tenemos una ley aprobada dentro de los primeros tres meses. Ahora debiéramos trabajar con el mismo método: participación de la ciudadanía, la academia, la industria y los parlamentarios. Nuestro desafío es hacer ese trabajo prelegislativo durante lo que queda de 2026 y enero y febrero de 2027, escribir el proyecto en marzo, e ingresarlo a tramitación en abril de 2027. Si lo hacemos bien, debiera ser un trámite bastante rápido, porque la parte técnica la vamos a tener resuelta en ese tiempo.
¿Regulación a baterías?
-¿Y en materia de generación, qué pasa con la explosión de las baterías (BESS), será necesario hacer una regulación especial?
-Y no hay ningún caso similar en el mundo. Ha sido bastante libre la forma en que los inversionistas se han instalado, y eso va a requerir una regulación para que no se produzca un exceso, como pasó con la energía renovable. Eso lo estamos conversando con la Comisión, el Coordinador y la Superintendencia, porque lo primero que tenemos que asegurar es la seguridad de suministro, este es un modelo nuevo en el mundo, Chile es pionero y no nos podemos equivocar.
Este gobierno se encontró con el fenómeno ya en desarrollo, y hace dos semanas empezamos a trabajarlo con los equipos, esperando el nombramiento de la Comisión.
-Estas baterías también están habilitando un negocio distinto: los data centers, sobre todo los hiperescalables de inteligencia artificial…
-Así es, y por eso hicimos un encuentro con la ministra Lincolao, Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, y el Ministerio de Bienes Nacionales, al que invitamos a los actores de generación y de data centers, con un análisis de los territorios más atractivos para este tipo de inversión.
De ahí nace un espacio técnico entre los tres ministerios, liderado desde La Moneda, que se suma al potencial del cable submarino hacia Asia y Australia, el que además permite conectarnos hacia el norte. Lo que necesitan los data centers, además de energía, es un 99,9% de continuidad: no pueden fallar, y ahí las baterías son clave. El año pasado vertimos cerca de 6.000 gigawatts hora, equivalentes al consumo de casi tres millones de chilenos al año, esa energía la podemos usar en minería y en data centers, y así posicionar a Chile en esta industria.
Interconexión países vecinos
-¿Cómo avanza la interconexión eléctrica con los países vecinos?
-Ya tenemos trabajo con Argentina y con Bolivia, y queremos ampliarlo a Perú, porque tenemos energía que les podemos entregar. Esa es la interconexión, pero también hay una oportunidad de que Chile sea punto de infraestructura de salida para las riquezas de esos países. El tratado minero con Argentina, del que fui secretaria técnica en el gobierno del presidente Frei y que se firmó en 2007, recién va a ver la luz gracias a la energía y el agua, los yacimientos argentinos se van a poder explotar porque les daremos energía y agua. Las mineras ya han avanzado ahí como clientes libres; Colbún, por ejemplo, tiene proyectos que venden directo a mineras del lado argentino, porque esa industria necesita cada vez más energía limpia y Argentina, que tiene energía, la tiene de origen fósil, puede recibirla de Chile desde el norte.
-¿Y eso también abre una oportunidad para nuestros puertos?
-Se puede sacar el gas y el petróleo argentino por nuestros puertos, que les quedan mucho más cerca que los de Brasil. Todo el desarrollo que está haciendo CAP con el antiguo Huachipato tiene que ver con eso, junto con la Región del Biobío.
Estamos también apostando a algo similar en la zona de Concón, Quintero y Puchuncaví, con el proyecto Bahía 2040, en el que ya tuvimos una reunión con los alcaldes de esas tres comunas.
-¿Con qué objetivo cumplido quiere volver del Chile Day?
-Con reafirmar lo trabajado, que ha sido el mandato del Presidente: certeza jurídica, trámites expeditos, claridad normativa y destrabar la inversión. El mensaje para los inversionistas es que el Ministerio es un facilitador para que las cosas sucedan, respetando siempre nuestra institucionalidad.