Con un acuerdo transversal entre sus integrantes para que se aprobara un solo informe con las conclusiones y propuestas, culminó el trabajo de la Comisión Especial Investigadora sobre las discrepancias en las cifras de producción de Codelco durante el año 2025, instancia que desde el inicio fue crítica a la gestión de la minera estatal.
Si bien el informe, que se debería votar la próxima semana en la Sala de la Cámara, aunque eso tampoco ha sido confirmado, se mantiene bajo reserva porque aún estaría en redacción, los propios integrantes de la comisión han dado luces acerca de su contenido.
De hecho, según el presidente de la comisión Cristián Tapia (indep. PPD), pese a las dificultades enfrentadas durante el desarrollo de la instancia debido a que algunos de los invitados no entregaron toda la información requerida, aseveró, “sí logramos establecer parámetros sumamente importantes”, como el hecho de que los responsables de lo sucedido “son los ejecutivos que firmaron y autorizaron esta sobreestimación” y que “desde el mes de junio (de 2025) esto se comienza a planificar, entendiendo que en su planificación no iban a sobrepasar las toneladas producidas el año 2024, así que optaron por esta sobreestimación”.
Pero mirando hacia adelante, Tapia señaló que hay otros temas en lo que habrá que “debemos trabajar”. Uno de ellos es el fortalecimiento de Cochilco, en el marco del rol de “asesor y fiscalizador de Codelco” a la vez; y, revisar las atribuciones de la Contraloría.
Además, se impone el desafío de abordar el informe conocido hace unas semanas respecto del eventual incremento artificial de la producción de cobre en el Salvador y Ministro Hales.
Tras lo cual adelantó que el informe de la Comisión Investigadora “va a ser bien contundente, pero también debemos esperar el informe final de Contraloría, que va a estar listo en el mes de diciembre para que todos estemos al tanto de qué ha hecho Contraloría”.
Propuestas para mejorar
Otro de los integrantes de la comisión, el socialista José Antonio Rivas expresó su convicción de lo ocurrido con las cifras de producción de Codelco “demuestra la importancia de contar con controles más rigurosos”, ya que -a su juicio- no se puede esperar a que aparezcan discrepancias para revisar qué podría estar sucediendo, pues “estamos hablando de empresas que administran recursos de todos los chilenos y que deben rendir cuentas con absoluta transparencia”, advirtió.
Mientras que los republicanos que integraron la instancia valoraron el trabajo realizado. Pero también adelantaron algunos contenidos del texto que será informado a la Sala. El diputado Carlo Arqueros señaló que el documento incorpora algunas propuestas de su autoría sobre la intensificación de las auditorías, realizar mejoras en los controles, eliminando sus redundancias y delimitar ciertas responsabilidades, pero “el punto específico es cómo aseguramos que el balance metalúrgico versus los balances financieros, sean concordantes y que exista una correlación en lo productivo, en lo financiero y, obviamente, en el buen rendimiento de Codelco”. Y su compañero de banca y en la comisión, Ignacio Urcullú, propuso que se realicen auditorías forenses en Codelco.
El
representante del PDG en la comisión Fabián Ossandón adelantó que en el interés de que Cochilco cumpla un rol fiscalizador “vamos a impulsar un proyecto de ley que nos permita trabajar de manera conjunta por una mejor fiscalización de Codelco”.
Por su parte el libertario Erich Grohs alertó acerca de que a raíz de la labor de la comisión “lo descubierto es alarmante. Los controles internos de Codelco colapsaron y permitieron ocultar sistemáticamente la realidad productiva”, por lo que, desde su punto de vista, el informe “no puede limitarse a describir las irregularidades detectadas, sino que debe servir para establecer responsabilidades y corregir las debilidades que permitieron que las cifras productivas fueran informadas de manera incorrecta”.