Probablemente este lunes, tras una reunión de directorio, quedará zanjada la fecha de la siguiente junta extraordinaria de accionistas de Azul Azul, la sociedad concesionaria tras el club futbolístico de la Universidad de Chile. En esa asamblea -que debe ocurrir a más tardar el 16 de noviembre- se definirá la conformación de una nueva mesa directiva de la entidad concesionaria. Esto, luego de que el liquidador de la sociedad Asesorías e Inversiones Sartor -que detenta el 90% de las cuotas del fondo Tactical Sport, que controla Azul Azul- pidiera la revocación de la actual mesa directiva de la concesionaria.
Activar el cese del actual directorio de Azul Azul era una posibilidad que el liquidador Eduardo Godoy tenía, pero que no había querido impulsar, atendido a la necesidad de dar continuidad operativa a la concesionaria, sobre todo por el trabajo que él lidera para concretar la venta de las acciones en manos del fondo Tactical Sport (63,07%).
Sin embargo, hubo diferencias insalvables en la forma de abordar cómo tender puentes con la Universidad de Chile, que tras explotar el caso Sartor está empeñada en renegociar el convenio en virtud del cual entregó a Azul Azul los derechos para usar logos y marcas alusivas al plantel deportivo.
La carta y la ley de Sociedades Anónimas
Durante las últimas semanas y en vista de que la Universidad de Chile no aceptó la interlocución del actual directorio de la concesionaria -siete de cuyos integrantes fueron nombrados en la era Sartor y votos de Michael Clark-, estuvo sobre la mesa que el directorio de Azul Azul aceptara generar alguna fórmula, como una comisión ad hoc de cuatro a cinco integrantes en quienes delegara la relación con la casa de estudios y acompañaran al liquidador en estas tratativas en torno al convenio.
Los datos muestran que el 15 de octubre Cecilia Pérez, en su calidad de presidenta del club, firmó una carta enviada al liquidador Godoy en la que le manifiesta que el directorio “ha decidido acceder a lo solicitado por usted en el sentido de contratar un equipo de abogados, que acompañados por el liquidador concursal puedan contactar a la Universidad con el objeto específico de recibir sus planteamientos, analizarlos y evaluar o proponer mejoras al convenio vigente”, haciendo hincapié en la misiva en que este acuerdo lo habían adoptado luego de haber oído la opinión del oficial de cumplimiento de la sociedad, siguiendo la ley 18.046 (de Sociedades Anónimas), que autoriza la “delegación parcial” de atribuciones.
Fuentes del actual directorio explican que esto tiene un trasfondo: en sesiones de directorios de Azul Azul, incluso un representante elegido con votos de la casa de estudios estuvo por oponerse -y pidió que quedara en acta- a esta idea de delegar la negociación.
Por ello, la salida por la cual al final se habían decantado era la de contratar un estudio de abogados grande, de renombre, no vinculado al club, que acompañara al liquidador en ver las mejoras posibles al convenio, pero siempre guardando en el directorio la capacidad decidir. En esa línea llegaron a evaluar una terna de estudios. Carey, Cariola y Claro estuvieron sobre la mesa como posibles mandatarios entre quienes elegir.
Sin embargo, desde la vereda del liquidador, esta respuesta basada en abogados -dicen cercanos al proceso de liquidación- fue el punto de no retorno para tomar la decisión de pedir la revocación del directorio. Porque leyeron que entonces estos abogados sólo iban a poder escuchar, analizar las propuestas de la casa de estudios y sugerir mejoras, pero no tendrían facultades para “negociar” propiamente un principio de acuerdo, lo que iba a ralentizar todo el proceso, en circunstancias que lo que requiere el liquidador es celeridad de cara a la venta en curso del paquete accionario.
El directorio de transición
Personas enteradas indican que ahora el liquidador está en una fase de conversaciones con los acreedores del proceso para que sugieran candidatos posibles para asumir en reemplazo de los siete integrantes que no seguirán, que son nombrados con los votos que entrega Tactical Sport. Hay otros dos cupos que nomina la Universidad de Chile -la casa de estudios no tenía resuelta la nominación y si iban a continuar los actuales- y otros dos los vota el accionista José Ramón Correa, que tiene el 21,44% y quien se mantendrá en la mesa de Azul Azul.
La búsqueda del liquidador, dicen entendidos, apunta a nombres de profesionales, técnicos, personas de prestigio y vinculadas con la institución, pero que no sean potenciales compradores de la participación de Tactical Sport. Es decir, que genuinamente sea sólo un directorio de transición, hasta que haya ocurrido la venta.
Mientras la Universidad de Chile ya tiene un pre convenio afinado -que busca más derechos, mejor royalty y un comprador honorable del paquete accionario-, en el entorno del actual directorio auguran que de todas formas esos nuevos integrantes, en función de su deber fiduciario deberán hacer lo mejor para la concesionaria y no apurarse en la negociación del convenio mirando exclusivamente agilizar la venta.